PRÁCTICA 5: Comentario de un Climograma (con su vegetación) (Mediterráneo)

COMENTARIO

Se nos presenta para comentar un gráfico que por su forma recibe el nombre de Climograma. En él, a través de diferentes elementos, se reflejan las lluvias y temperaturas de un determinado lugar y, por tanto, el clima correspondiente. Realizaremos el Comentario mediante el siguiente procedimiento: elementos formales, análisis y comentario de los datos y vegetación e hidrografí­a. Finalizaremos con unas breves conclusiones.

1. Elementos formales.

El Climograma se compone, a su vez, de dos gráficos: uno de barras verticales (en el que se representan las precipitaciones) y otro lineal (en el que se representan las temperaturas). Dos tipos de datos completan la estructura formal del gráfico: en la ordenada horizontal vienen indicados los meses del año y en las dos verticales una serie de cifras que reflejan los niveles de las Temperaturas y de las Precipitaciones. Por la relación existente entre ambas estamos ante un diagrama de Gaussen (P=2T). En nuestro caso las temperaturas vienen expresadas de diez en diez mientras las precipitaciones lo hacen de cien en cien.

 2. Análisis y Comentario de los datos

Como hemos indicado con anterioridad dos son los datos fundamentales que nos aporta el gráfico: las Temperaturas y las Precipitaciones. Procederemos a su análisis.

          2.1. Precipitaciones:

Las Precipitaciones son escasas (402 mm). Su distribución es irregular teniendo entre dos y seis meses de sequí­a. Los meses más lluviosos son enero y diciembre y los menos lluviosos julio y agosto. La forma de precipitación es la lluvia que, a veces, cae de forma torrencial debido a las tormentas de otoño. Los meses de aridez corresponden al verano.

         2.2. Temperaturas:

La temperatura media anual es de 18 grados y la amplitud térmica está entre mediana y alta. La temperatura de verano es calurosa superando los 23º y la temperatura en invierno es suave sobre los 10º.  El clima se caracteriza por el calor de las masas de aire y de los inviernos suaves por la  acción moderada del mar. Las lluvias torrenciales de verano arrastran materiales y sedimentos formando llanuras buenas para la agricultura y gracias a los inviernos suaves se han podido introducir otros tipos de plantas. Gracias al clima, aparte de la agricultura, el turismo es una magní­fica fuente de ingresos.

3. Vegetación potencial e hidrografí­a

Del análisis anterior podemos deducir dos resultados relacionados con la vegetación y la hidrografí­a.

          3.1. Vegetación potencial:

El clima mediterráneo presenta unas restricciones acusadas para la vida durante la época estival. La carencia de precipitaciones conjuntamente con las elevadas temperaturas producen unas condiciones de gran demanda de agua para las plantas. La vegetación dominante es el bosque mediterráneo, con una vegetación xerófila, adaptada a la aridez estival. La especie dominante es la encina y el roble, dependiendo del tipo de suelo y determinadas condiciones locales. El sotobosque es leñoso, espinoso y aromático (maquia y garriga).

          3.2. Hidrografí­a:

Generalmente son más largos que los de la vertiente cantábrica, aunque no tanto como los de la atlántica (excepto el Ebro), porque también nacen en sistemas montañosos próximos al mar (Pirineos, Cordillera Costero-Catalana, Sistema Ibérico y Cordilleras Béticas). En razón del clima su caudal va disminuyendo desde la zona norte (más húmeda) a la sur, donde presenta fuertes estiajes que los pueden convertir en cauces secos (ramblas) gran parte del año.

 4. Conclusiones

Por los datos aportados por el gráfico estamos ante un CLIMA DE TIPO MEDITERRÁNEO (de invierno suave), ubicado entre los 30º y los 45º de latitud, tanto norte como sur, y en la fachada oeste de los continentes.

Las lluvias dominantes en este clima provienen de la posición del Frente Polar. El paso del Frente Polar por estas zonas se produce en primavera, que sube de sur a norte, y en otoño que baja de norte a sur. Así­, las épocas lluviosas son la primavera y el otoño. En las zonas costeras del clima mediterráneo, y debido al calentamiento del mar, se pueden producir violentos episodios de gota frí­a. El invierno es una época relativamente con pocas precipitaciones, pero lo más caracterí­stico de clima mediterráneo son los tres o cinco meses de aridez estival. En verano, especialmente al final, son frecuentes las tormentas. Las precipitaciones oscilan entre los 400 y los 1.000 mm anuales, dependiendo de las zonas. Son lluvias muy irregularmente repartidas a lo largo del año.

Las temperaturas son suaves durante todo el año. La amplitud térmica anual es entre reducida y moderada, y puede ir de los 5 a los 18 ºC de diferencia entre el mes más frí­o y el más cálido. La amplitud térmica diaria puede ser moderada, especialmente en invierno y llegar a los 15 ºC. El verano es la época más calurosa, pudiendo llegar a ser cálida. La época de aridez dura entre tres y cinco meses, en los que la evapotranspiración debida al calor supera a las precipitaciones, y, por lo tanto, se hace a consta de la reserva de agua. Esta circunstancia provoca que, recurrentemente, la sequí­a sea uno de los problemas de estos paí­ses.

 

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1 respuesta

  1. Jose Vida dice:

    ¡Muy buen artí­culo! De veras, he estado leyendo tu blog y creo que compartes un buen contenido de calidad. Me sorprende que no tengas más comentarios, buen trabajo.

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