COMENZAR BIEN LA EVALUACIÓN

En breve (mañana mismo) comienzas la tercera evaluación y es conveniente iniciarla con las mejores condiciones, con el fin de que al final los rendimientos sean satisfactorios. Pueden sonar en tus oídos los resultados (sobre todo los no satisfactorios) de las evaluaciones pasadas. De nada sirve lamentarte. Para no estar con lamentaciones finales puedes hacer varias cosas:

  1. Partir de la experiencia de las evaluaciones anteriores. Conociendo las asignaturas (y los profesores) en las que tuviste más dificultad, puedes empezar la evaluación prestándoles más atención y hablando con los profesores de esas áreas para tratar de solucionar los problemas.
  2. Preparar un lugar adecuado de estudio en casa. Es importante tener un lugar fijo de estudio. Cuando se trabaja cada dí­a en una habitación distinta se hace más difí­cil la concentración porque la atención se dispersa por la curiosidad y por no asociar este lugar con la actividad del estudio. Este cuarto no debe tener ruidos que te distraigan, como la televisión, el aparato de música, el móvil, etc. No los destroces, no los regales, no los tires por la ventana… ¡trátalos, simplemente, como enemigos y guárdalos (mientras estudias) en la “caja del silencio”!
  3. Horario de estudio exigente. Es conveniente que organices tu tiempo diario. Sabes la fórmula: 33% de trabajo, 33% de diversión, 33% de descanso (el 1% restante puedes dedicarlo a rezar a santa Rita, porque nunca viene mal). Conviene empezar por la asignatura más difí­cil y hacerlo en el mejor momento, es decir, en el que estés más descansado y con más tranquilidad.
  4. Valorar el estudio. Es, sencillamente, el trabajo que tienes en este momento. Tu familia hace un gran esfuerzo (económico y personal) porque vayas madurando con calidad. La educación no es gratis.
  5. Busca un método de estudio (si el que utilizas no te va bien o lo quieres mejorar). Subrayar, esquemas, resúmenes, cuadros sinópticos, tomar apuntes, organizar los repasos, preparar los exámenes, entrada sistemática en Educamos…
  6. Valorar el papel de la memoria. El uso inadecuado de la memoria es el memorismo: aprender las lecciones con las mismas palabras del libro y repetir de memoria párrafos que no se entienden. Por eso es muy importante que comprendas lo que estudias, reflexiones sobre ello y memorices las ideas de la lección, que después podrá expresar con palabras distintas de las del libro. Utiliza el DICCIONARIO.
  7. Habla con los profesores y con el tutor. No los desestimes por principio porque siempre hay alguno más cercano, más disponible. La cuestión es sencilla: ¡búscalo!

 

 

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