DEBATE 189: Sentencia curiosa (4º de la 3ª)

En Estados Unidos, en Cleveland, la policía pilló in fraganti a una mujer que se salió de la carretera para adelantar a un autobús. El juez la condenó a pagar 250 dólares, y a pasar de pie una hora cada martes y miércoles en la calle del incidente portando un cartel que dice: “Sólo una idiota conduciría por la acera para evitar un autobús escolar”.

Asimismo, un joven que ponía música de rap en su coche a todo volumen vio cómo el juez tomaba la sorprendente decisión de imponer en la sentencia la cláusula por la que podría reducir la multa si ponía Beethoven. Pagó la multa completa.

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25 Respuestas

  1. Eider dice:

    Desde mi punto de vista, en casos relacionados con algunos de los problemas más preocupantes de la sociedad actual intenta hacer de su castigo un aprendizaje.

    Con esta singular forma de impartir justicia puede lograr enderezar las vidas de mucha gente sin perjudicarles en un futuro al haber estado en la cárcel.

    Para mi sus castigos son «educativos» incluso para mujer y hombres que ya no sean jóvenes. Siempre nos va a servir más un aprendizaje que pasarse meses encerrado, siempre y cuando sean delitos menores. De esta manera se familiarizan con el daño causado para evitar de esta forma que pueda volver a ocurrir.

    Aunque muchas personas pueden no estar de acuerdo con esto, ya que al ser sentencias tan complacientes para estos «criminales» pueden volver a reincidir. También creen que deberían cumplir la sentencia en un centro, pero yo creo que esta es la única forma de crear soluciones que pongan en antecedentes a estos, haciendo que se sientan culpables (o en el caso de la mujer, una idiota) para no volver a hacerlo.

  2. Elvira Iglesias dice:

    Me parece que estas medidas (ridiculización pública) pueden resultar eficaces en personas con mucho dinero, ya que probablemente no les importe tener que pagar una multa y sigan infringuiendo la ley pero, para gente con una renta normal, el hecho de pagar una multa ya es bastente para espabilar o refelexionar mas la sigiuiente vez que vayan a hacer eso.
    Se supone que el juez es una persona instruida durante largos años para su trabajo y el sabrá si el impacto de esas sanciones en la conducta del individuo debería ser positiva, pero así, a primera vista, parece excéntrico y absurdo.

  3. Irune dice:

    En mi opinión ambos castigos me parecen que ridiculizan a la gente, pero pueden ser entendibles ya que hay gente que pagar una multa no les resulta ningún esfuerzo ya que tienen mucho dinero, entonces pagan y se olvidan. Por lo contrario, con esos castigos pueden aprender o por lo menos acordarse de ese castigo y asi no lo volveran ha hacerlo.
    Estos castigos valen más de aprendizaje que otra cosa, y a veces pueden ser más efectivos que culquier otro como pagar o estar meses, o incluso años encerrado en una cárcel.

  4. Laura Fajardo dice:

    En mi opinión este tipo de castigos son muy buenos porque permite a las personas a aprender de sus errores desde otro punto de vista, el punto de vista de quien se ve afectado por sus hechos.

    Permite a la persona vivir en carne propia una situación parecida a la que ocasionó, aprendiendo así de sus propias acciones -y si lo hacen- haciendo un poco menos probable de que lo vuelvan a hacer. Algo que es necesario es nuestra sociedad actual, ya que muchas personas -no todos- realizan estos hechos sabiendo las posibles consecuencias que pueden tener, y no les importa pagar las multas necesarias, creen que todos los problemas se solucionan con dinero (y aunque unas veces sí se puede, la mayoría no).

    Este tipo de «castigos» son una buena lección práctica que puede ayudar a muchas personas reflexionar sobre sus errores de convivencia básica y aprender de ellos, convierte las equivocaciones en un método de aprendizaje. Volviéndose así mucho más valiosa que multas, el método más utilizado en nuestra vida cotidiana..

  5. Asier Santolaya dice:

    En mi opinión este tipo de condenas innovadoras y no tan comunes son efectivas hasta un cierto punto. Es verdad que gracias a este tipo de condenas las personas que las sufren no van a tener consecuencias en su futuro ya que una vez realizada dicha tarea no se va a ver perjudicado como puede ser en el caso de pagar una sanción económica o incluso sanciones mayores.

    Sin embargo este tipo de condenas no son aplicables en todos los casos. Hay situaciones en las que aplicar métodos menos comunes y menos estrictos con la intención de no dañar su futuro puede salir caro. Ya que muchas personas al ver que las sanciones que hay al cometer algunas infracciones no son tan graves y que no van a dañar ni su imagen ni empeorar su situación económica van a seguir realizando las infracciones. Por lo que no recapacitarían y serían más propensos a volverlo a realizar.

  6. Elena Curras dice:

    En mi opinión estos castigos podrían considerarse educativos, a pesar de que principalmente parezca que se ridiculiza a los autores de los delitos.
    De esta manera considero que el objetivo de que el autor no vuelva a cometer el mismo delito es más efectivo , ya que mediante una sanción normal dichas personas pagarían un dinero y probablemente reincidan en dichos actos. Por tanto, supongo que el juez considera que estos castigos van a valer más como aprendizaje.

  7. Xabier Ramiro dice:

    Desde mi punto de vista me parece en los dos casos que son unas condenas ridículas y bochornosas. Para mi, lo que el juez quiere imponer mas que un castigo es poner en alza su superioridad sobre los démas, demostrando la capacidad que tiene de humillar a los demás. Yo hubiera penalizado las acciones cometidas con castigos que sirvan de aprendizaje y arrepentimiento

  8. Gisele Marie dice:

    Buenos días a tod@s. Tras leer estas breves condenas la mar de curiosas, me dispondré a ampliar mis dos puntos de vista. Por una parte, creo que ambos lograrán tener un gran aprendizaje proveniente de estos castigos tan inusuales. Por otra, yo hubiese puesto unas sanciones que les hiciesen tener un poco más de conciencia sobre sus actitudes. En el caso de la señora que se subió a la acera, a parte de como hizo el juez con el cartel, la obligaría a estudiar y tener que sacarse de nuevo el carnet de conducir. Por parte del ruidoso conductor amante del rap, le obligaría a intentar concentrarse leyendo un libro y más tarde hacer una redacción detallada sobre este con la música a todo volumen. De esta manera tal véz se daría cuenta de la incomodidad de las personas a su alrededor cuando el llevaba a cabo esta misma acción.

    -GISELE MARIE-

  9. Nadine Sánchez dice:

    Estas dos sentencias son bastante distintas a lo que estamos acostumbrados a ver normalmente. En la primera de ellas somete a la mujer a una humillación púbica y la segunda le propone a un hombre cambiar sus costumbres para reducir la multa.
    No me parece que sean malas sentencias, el único inconveniente que veo es que en la primera, a diferencia de la segunda, no da una opción sino que es parte de la sentencia completa. Creo que esto no esta bien porque la humillación publica es algo que puede llegar a hacer mas daño del que se cree.
    Las sentencias creativas me parecen muy interesantes e incluso en muchos casos eficaces, pero siempre y cuando exista la posibilidad de elegir.

  10. JONE dice:

    En mi opinión estas sentencias me parecen absurdas a simple vista. No me parece lo más adecuado, ya que a fin de cuentas para una persona en una situación económica normal le sería suficiente con parar una multa. Por otro lado, si hablamos de una persona con poder económico me parecería una buena medida ya que la humillación si les afecta a ellos.

    Es por esto que estas medidas me parecen ridículas y puestas solo para ser el juez guay o el juez que pone sentencias diferentes a las de resto

  11. Saioa Soba Herrero dice:

    En mi opinión esta forma de castigar estos delitos leves es una buena opción para que los que lo han realizado aprendan la lección. Aunque muchos lo pueden considerar como ridiculizar a la persona, que posiblemente lo sea, yo creo que de esta manera, y solo por no volver a pasar la vergüenza de esa condena, no lo volverían a hacer. Seguramente con este tipo de condenas mas de uno escarmentaría mas que cumpliendo pena de prisión o pagando una multa. Con esto no quiero decir que ahora a todos los delincuentes se les tenga que poner condenas de este tipo, ni mucho menos, pero para casos como estos me parece mejor opción que las multas ya que estas una vez pagadas nadie sabe lo que has hecho, pero después de pasarte cada martes y miércoles durante una hora de pies con un cartel en mitad de la calle donde todo el mundo te puede ver y puede ver lo que has hecho, desde luego yo no volvería a correr el riesgo de pasar por eso.

  12. Ainhize Suárez dice:

    Al parecer este juez de Cleveland pretende sancionar/castigar utilizando dos métodos muy distintos al mismo tiempo. Por una parte el juez ha sancionado esta conducta a través de una multa; por otra parte, utiliza un método más innovador (que algunos podrían tachar como ridiculización de la persona) obligando al acusado a pasar de pie una hora cada martes y miércoles en la calle del incidente portando un cartel que dice: “Sólo una idiota conduciría por la acera para evitar un autobús escolar”.
    Es verdad que este tipo de sentencias no son habituales, pero creo que ante determinados casos en los que los delitos son menores este tipo de sentencias pueden ayudar a que la persona acusada se de cuenta de sus errores sin que esto pueda perjudicarla en un futuro.
    Como he dicho, creo que este tipo de sanciones poco frecuentes solo deben realizarse en casos de delitos menores, es decir, que se deben aplicar teniendo en cuenta la gravedad del delito.

  13. Guillermo dice:

    Hablando del primer caso de la mujer, la condena me parece acertada, pero poco severa. Veo disciplinario el obligarla a mantener el cartel con “Sólo una idiota conduciría por la acera para evitar un autobús escolar”, pero el hecho es que es conducción temeraria y no se le ha retirado el carnet de conducir o quitarle puntos.

    Sin embargo, fuera de la ley, es un claro ejemplo de que la sociedad actual es impaciente. Ahora, queremos que todo llegue más rápido, que tardemos el menor tiempo posible y siempre con la misma calidad. Debemos aprender a esperar y no ser tan impacientes.

    Con respecto al otro caso, es interesante el apéndice de «podría reducir la multa si ponía Beethoven» ya que, como muchos sabemos, el rap no es bien recibido por gente adulta, quienes prefieren canciones más de su época o música clásica.

    A pesar de eso, debemos respetar los gustos de los demás siempre y cuando no molestemos a otra gente, como es el caso del conductor con la música alta

  14. Alba Doctor dice:

    Es cierto que no deja de ser una sentencia curiosa, pero no quita que sea injusta.

    Las leyes deberían de ser «uno, dos y tres», es decir, no tienen que ser diferentes dependiendo de las ideas del juez que esté en ese momento en el juzgado.

    El juez puede aplicar la ley pero no ridiculizar con el fin de aleccionar. No son dioses ni educadores, simplemente aplican la ley.

    Tampoco pueden influir en los gustos musicales, sí en el respeto por el volumen. Repito, no son dioses, son jueces.

  15. Asier Gálvez dice:

    Desde mi punto de vista creo que estas condenas en parte si que pueden ser buenas ya que para la mujer por infringir esa ley de ir por la acera con el coche y luego estar en esa misma acera con el cartel puede ser humillante para ella por lo que ella sentiría vergüenza al estar ahí y podría llevarla al arrepentimiento y no hacerlo más. Al contrario si pagaran la multa les daría igual y seguramente volvería a infringir esta ley. Este tipo de condenas les viene bien a gente con un mayor poder económico ya que ellos podrían pagar la multa y les daría igual pero en cambio si tendrían que hacer este tipo de cosas se sentiría humillados y no volvería a infringir la ley.

  16. Olatz Martínez dice:

    Aunque está claro que ambas conductas están cívicamente incorrectas, la sentencia de la señora no creo que debería haber sido la humillación pública, que es un castigo muy arcaico para la época en la que estamos. No puedo evitar pensar en la Edad Media cuando se exponía al delincuente metido en un barril. Me parecería mejor que la hubiesen obligado a hacer algún trabajo social para ser más útil que simplemente humillarla delante de cualquiera que pase por la calle.

    Aunque esta sentencia no está ni tan mal en comparación con la del joven, que creo que, si el problema es que lleve la música alta, tendría que dar igual el género de música que ponga (por mucho que música clásica). Ya que se le está castigando por el volumen que lleva la música no por el tipo de música que escucha.

  17. Unai Beltrán Narváez dice:

    Hoy en día claro esta que el número de fallecidos en las carreteras es muy preocupante, pero lo más sorprendente es que en países como Alemania (que no tienen límites de velocidad y se establece un control mucho menor en las carreteras) en índice de muertes es mucho más pequeño. El problema se encuentra en la ideología. Se debe inculcar unos valores en la población que cada vez que alguien conduzca dicha persona reflexione y no se preocupe solo por su vida sino por la de los demás conductores.

    En el primer caso, el castigo me parece totalmente correcto, puesto que, como bien he dicho antes, es un problema de ideología y de valores, por lo tanto, en estos casos no valen únicamente las sanciones económicas.

    En el segundo caso, en cambio, lo veo una completa tontería. Por un lado, acepto que se impongan multas por contaminación acústica. Por otro lado, los gustos de las personas son individuales y por haber cometido un delito no tienes que cambiar de música ni de gustos. Este delito de contaminación acústica no esta relacionado con la música que estuviera o estuviese escuchando el individuo, por lo tanto, yo también hubiera pagado la multa entera antes que escuchar esa música clásica.

  18. Asier Díez dice:

    Las infracciones que se dan en la carretera por desgracia son muy frecuentes y una de las principales causas de mortalidad en el mundo. A pesar de todas las campañas que se llevan a cabo para concienciar a los conductores y del endurecimiento de la ley sancionando esto de manera más dura la realidad es que este problema todavía esta lejos de desaparecer. Es por ello que creo que este tipo de castigos que en un principio nos pueden parecer absurdos o humillantes son bastante acertados ya que su objetivo es educar y hacer reflexionar a la persona en vez pagar una multa y olvidarse de la infracción.
    En conclusión, opino que solamente cuando un castigo busca la reeducación en el problema es verdaderamente efectivo y por ello deberían ser puestos en práctica con mayor frecuencia.

  19. Carolina Cintia Ovono Efiri dice:

    Como opinión personal considero que estos castigos ridiculizan a las personas, algunos lo puede ver como algo educativo para que no vuelvan a hacerlo. Es verdad que sin son personas con una estabilidad económica bastante buena les será más fácil pagar una multa.
    Pero para mi la ley no es el ridículo y este gastigo me parece absurdo.

  20. Nabila Apaza dice:

    A mi parecer es una sentencia un tanto ridícula ya que, al fin y al cabo, infringieron la ley y deben pagar una multa o hacer servicio social, porque se entiende que hay personas que no tienen estabilidad económica como para pagar cierta cantidad de dinero o que no pueden ser flexibles en sus horarios.
    En tales casos sí tendría que aplicar estos castigos que serían apropiados para dichas personas.

  21. Jon Fernández dice:

    Considero que estas condenas que no son muy comunes en la sociedad, pueden ser efectivas y viables hasta cierto punto. Es decir, esta condena es esencial para aquellas personas que tienen una cantidad elevada de dinero, ya que, de costumbre, dichas personas con pagar la condena ya es suficiente, volviendo a infligir nuevas condenas. De esa manera, si en vez de pagar la condena como de costumbre son obligados a realizar estas condenas podrían recapacitar y de esa manera no volver a hacerlo.

    En conclusión, aunque esta condena no es muy común, es bastante buena y correcta, ya que gracias a ella, aquellas personas que están sometidas a ésta, en vez de pagar y librarse de ella, realizaran trabajos sociales o acciones sociales y de esa manera poder recapacitar y darse cuenta de los errores cometidos para así, no volver a cometerlos.

  22. Álvaro González dice:

    La primera sentencia me parece muy desproporcionada, ya que pese a que la mujer realizó un adelantamiento prohibido, no se la puede imponer como pena que se autoinsulte, como castigo pese a la gravedad de su comportamiento como conductora.
    Respecto a al segunda sentencia me parece irrisorio la pretensión del juez de que cambie de tipo de música para atenuar la sentencia, ya que el único que pudo haber cometido era el alto volumen de la música y no el tipo de música. Así que el joven ejerció su derecho y no quiso rebajar la sentencia.

  23. Irati Llorente dice:

    Me parecen maneras curiosas de impartir justicia. Nunca había leído que se daba una sentencia que ridiculizaba a la persona del delito. En mi opinión puede ser eficaz, ya que te hace no querer volver a repetir ese hecho simplemente por no querer pasar por esa vergüenza de nuevo. Pero, por otra parte, considero que al igual que si habría muchas personas que escarmentarían, por el contrario, habría otras muchas que no le encontrarían seriedad a esto.

  24. Maialen Monasterio dice:

    La verdad que no le encuentro sentido a ninguna de las dos sentencias. En la primera, en mi opinión, tendría más sentido quitarle puntos del carnet de conducir, aunque si que es cierto que esa sentencia puede ser eficaz en personas a las que eso le parece una gran humillación, porque de ese modo no volverán a cometer el mismo error, simplemente, por no volver a sufrir esa»humillación».
    En cuanto a la sentencia impuesta al joven, no le encuentro mucho sentido, porque ha sido sancionado por llevar la música alta, entonces, por mucho que sea música clásica si lleva el mismo volumen, no tiene sentido.

  25. Ane Marcos dice:

    En mi opinión, las medidas tomadas como castigo podrían resultar eficaces. Si por cada multa que uno recibiese uno tendría que exponerse públicamente presentando la norma infringida, muchas personas pensarían con más detenimiento antes de actuar de nuevo de la misma manera. En cambio, si el castigo se limita a pagar la multa es probable que la gente no sienta el mismo arrepentimiento, aunque es cierto que muchas personas si lo harían por el mero hecho del coste que pueda suponer la multa.

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