El “El Pozo Azul” de Covanera (Burgos)

Castilla y León es una Comunidad que puede presumir y presume de su milenaria historia y de su gran riqueza artística, cultural y monumental, sobre todo en lo referente al patrimonio religioso. Pero, además, es una de las regiones europeas más extensas y con una naturaleza sin igual también, donde coexisten multitud de zonas y paisajes naturales de gran belleza y de gran valor medioambiental. Se trata de maravillas naturales y un espectáculo para los sentidos.

Entre ellas, en la provincia de Burgos y en un pueblo de apenas una veintena de habitantes como es Covanera, perteneciente al término municipal de Tubilla del Agua, en pleno valle del Rudrón, se encuentra una de estas maravillas, que además es única en el mundo porque no se sabe todo sobre ella, y que, quizás, y aunque parezca una contradicción, no es muy conocida para el gran público en general, salvo para los autóctonos y, sobre todo, para aquellos amantes del espeleobuceo, una variante de la espeleología combinada con el buceo que se centra en la exploración de cavernas subacuáticas, y que tienen a este lugar en la cima de sus anhelos.

Un espacio paradisíaco y espectacular conocido como el “Everest” para los que se dedican a esta arriesgada actividad de bucear por lugares inimaginables y que, pese a que se toman grandes precauciones y los sistemas de seguridad son redundantes, se ha cobrado muchas vidas para darnos conocimiento a lo largo de la historia.

Y este lugar es el Pozo Azul. Una pequeña calita o laguna a simple vista que vierte sus frías aguas al río Rudrón, de un color azul turquesa que impresiona y de tan solo unos 8 metros de diámetro en superficie y diez metros de profundidad. Un sitio, sobre todo, misterioso, en el que uno se puede darse un chapuzón, especialmente en verano, cuando el calor aprieta ya que sus aguas están a una temperatura de entre 9 y 11 grados, pero que tras sus cristalinas aguas en las que nadan y viven innumerables truchas, entre otras muchas especies de fauna acuática documentadas en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, se esconden distintas galerías subterráneas y sifones que parecen no tener fin.

De hecho, no se conoce el humano que haya conseguido acabar la cavidad y llegar hasta el final. Hasta el momento se han recorrido y explorado 14 kilómetros de túnel en las numerosas expediciones realizadas, la mayoría por espeleobuceadores holandeses, británicos y españoles que han conseguido descubrir numerosos sifones o zonas sumergidas en agua, galerías o burbujas de aire donde hay instalados campos base para el descanso y poder seguir investigando.

Hace doce años, en 201o, el Pozo Azul batió el récord mundial en penetración subacuática que se mantiene hasta hoy, al ser la cavidad con mayor recorrido lineal sumergido del mundo que dejó la distancia en los 14 kilómetros

Para llegar al Pozo Azul desde Covanera hay que recorrer una pista a cruzando el río Rudrón y andar medio kilómetro en paralelo al rio para posteriormente girar por una senda e internarse durante unos 250 metros junto al Arroyo Las Pisas hasta llegar a la surgencia.

S1: El primer sifón, es muy angosto, superarlo es una de las maniobras más complicadas. Tiene 700 m de longitud y una profundidad variable descendente de 20 metros.

G1: La primera galería se conoce como La Burbuja, por las burbujas de aire que permiten respirar sin dificultad que se reparten a lo largo de los 300 metros por los que discurre un río subterráneo.

S2: Para superar el segundo sifón, tiene una longitud de 5 km y una profundidad variable ascendente de 72 metros. Aquí, los buceadores deben ir anclados a la roca mediante un cabo que sirve de guía. Además de la gran cantidad de agua, la falta de luz, hacen fácil perder la referencia espacial.

G2: La segunda galería es aérea discurre a lo largo de de 500m y se la conoce como Tipperary. De ella sale una galería ascendente de unos 300 m aún se está explorando.

S3: El tercer sifón tiene una longitud de 4 km y una profundidad variable descendente de 40 metros.

G3: La pequeña tercera galería es aérea y solo tiene 180 metros.

S4: El cuarto sifón también es pequeño, unos 140 metros

G4: La cuarta Galería tiene forma de cañón y una longitud de 500 metros.

S5: Quinto sifón sumergido de unos 100 metros.

G5: Quinta galería de unos 600 metros.

S6: El sexto sifón es el último explorado, de momento. Tiene de unos 60m y una profundidad descendente de 12 metros descubierto por le inglés Jason Mallison en 2015.

Ambiente navideño

Con la llegada de la Navidad, cada año se celebra a mediados de diciembre la tradicional Bajada del Belén al Pozo Azul de Covanera de la mano del Delfín Club Burgos, cuyos buceadores colocarán un nacimiento de pequeñas dimensiones -que va dentro de una botella de buceo abierta en ventana-, y que permanecerá sumergido durante las fiestas para que pueda ser contemplado desde el exterior, sobre todo cuando la luz del sol incide en ese punto, se encuentra dentro de una botella abierta en ventana.

Este año, los Bomberos de Burgos, los Bomberos de la Diputación y el operativo de extinción de incendios de la Junta de Castilla y León serán los protagonistas de esta tradición que se llevará a cabo el día 18 como agradecimiento a su trabajo y dedicación en la lucha contra el fuego durante el pasado verano. Cabe recordar que en la provincia de Burgos, y más en concreto en el Valle del Arlanza, se produjo un devastador incendio forestal.

Tomado de www.larazon.es

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