ORIENTACIí“N: Los buenos modales

¿Qué son los Buenos Modales?

Los Buenos modales son la expresión de lo mejor que cada uno tiene en su corazón para dar a los otros. ¿Bondad o egoí­smo? No es simple romanticismo o cursilerí­a. Los buenos modales verdaderamente expresan el nivel de conciencia que tenemos hacia la dignidad de los demás.

Es por esto que es importante:

í¼  Aprender a sonreí­r, independientemente de tu temperamento.

í¼  Tener el hábito de saludar, independientemente de tu posición en la empresa.

í¼  Vigilar el tono de tus palabras para no ofender al otro.

í¼  Ser consciente del daño que hacen las malas palabras.

í¼  Ser conscientes de que los gritos deben evitarse al comunicarse con la pareja y los hijos.

í¼  Cuando hay necesidad de llamar la atención o discutir es necesario recordar que queremos integrar no desintegrar.

í¼  Ser consciente que las carcajadas en una mujer la hacen parecer vulgar. Se puede reí­r con muchas ganas sin necesidad de hacer escándalo.

í¼  Saber comportarse al tomar los alimentos.

í¼  Cuando una mujer decide desarrollar y perfeccionar la cultura de los buenos modales para enriquecer su personalidad y así­ enriquecer a los otros, está trabajando en todas las áreas de su vida.

 

Los Buenos Modales en la dimensión fí­sica

Porque estarás preocupada por aprender e ir en la búsqueda de un estilo personal tuyo que abarcará las piezas de tu guardarropa, maquillaje y peinado. Ese estilo tiene que expresar la verdadera tú, tus valores, así­ como tus ambiciones profesionales.

Los Buenos Modales en la dimensión humana

Cuando, por ejemplo, nos decidimos a tomar unas clases de etiqueta para aprender el uso y manejo de los cubiertos, estarás aumentando la confianza en ti misma ya que ante el conocimiento de lo que es correcto y de lo que es incorrecto, te manejaras con mayor soltura. Aprender a poner una mesa, así­ como tener el conocimiento básico de los principales vinos y bebidas es importante independientemente de tu posición social.

Los Buenos Modales en la dimensión espiritual

No es lo mismo saludar con la alegrí­a de saber que vas a un encuentro con otros, a saludar por que es una costumbre. La verdadera relación con los otros se construye desde las potencias espirituales y requiere de un esfuerzo interior para hacer de un saludo simple, aparentemente, una canción de bienvenida para los otros.

Esto requiere, que haya en efecto reservas, combustible, abono. Me refiero a que la vida interior, añade un velo especial al alma de una mujer. Te hace más sensible, más cálida, más humana. El corazón se vuelve frondoso, y ansioso por crear nuevas formas de relacionarse con los otros.

Por último, un consejo que no estará de más. Los buenos modales se demuestran en gestos, igual que en palabras y hechos. Su distintivo es la sonrisa. El poeta Horacio lo decí­a: “Nada impide decir la verdad sonriendo”. Piénsalo.

Tomado de www.enbuenasmanos.com

 

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