TEMA 4: Sí­ntesis de los principales tipos de clima y vegetación del Paí­s Vasco

LOS CLIMAS EN EUSKAL HERRIA

Debido a diferentes factores (latitud media, situaciones atmosféricas tí­picas que se originan entre el suroeste de Europa y el océano Atlántico, incidencia del anticiclón de las Azores –causante del tiempo seco y soleado- y del Anticiclón de Europa Central- que provoca temperaturas muy bajas-, altitudes diversas, disposición del relieve, proximidad al mar- que suaviza las temperaturas especialmente en las zonas costeras-, influencia de las masas de aire llegadas desde el Atlántico…) en Euskal Herria cabe distinguir tres tipos de climas principales: de montaña, atlántico u oceánico y mediterráneo-continental. Entre ellos hay climas de transición.

Clima atlántico: El clima atlántico abarca la mitad norte de Euskal Herria, siendo el tipo de tiempo meteorológico tí­pico de la totalidad de Bizkaia, Gipuzkoa y Lapurdi y de las áreas norte de Araba, nororeste de Nafarroa, centro y norte de Nafarroa Beherea y Zuberoa. Es el tí­pico clima templado húmedo sin estación seca. Los veranos son templados (de 20º a 22ºC de temperatura media) y los inviernos suaves (de 7º a 8ºC de temperatura media), presentándose una temperatura media anual de alrededor de 12ºC, con oscilaciones térmicas poco acusadas (entre 10º y 13ªC). Las precipitaciones son abundantes (entre 1000 a 1.500 mm. anuales) y están repartidas a lo largo de todo el año, si bien es en primavera y otoño cuando más llueve. En algunos momentos del invierno puede nevar, aunque la nieve solo cuaja con cierta persistencia en las montañas más altas. A medida que nos acercamos al mar más claramente se observan las caracterí­sticas oceánicas de este clima, de manera que en la costa las temperaturas son siempre más suaves y la oscilación térmica menor.

El bosque atlántico de frondosas caducifolias muestra tres de las especies que más abundaron en el pasado: roble, haya y castaño. Los robledales y castañares tienden a situarse en las altitudes medias y bajas, mientras que los hayedos predominan desde las altitudes medias hacia las altas. Otras especies del bosque atlántico son los fresnos, olmos, tilos, acebos (de hojas espinosas y brillantes y frutos rojizos), tejos, abedules (de atractiva corteza blanca), alisos y arces (hojas de bellas tonalidades en otoño).

A veces crecen formaciones mixtas de los citados árboles. En sus contornos y en los claros boscosos se van distribuyendo helechos comunes, muy extendidos por las faldas de las montañas, avellanos, saúcos, retamas de flores amarillas, espino blanco, sauces, trepadoras como la madreselva, madroños y rosáceas espinosas como los endrinos y zarzales. En las zonas en las que este bosque ha ido en regresión crecen brezos, brecinas y argomas.

Siendo más propia del área mediterránea, en algunos puntos del litoral marí­timo se observan formaciones de encinas que, con otros arbustos y plantas, como el labiérnago, laurel, zarzaparrilla, hiedra y trepadoras, forman el encinar cantábrico. Flores comunes de la vertiente atlántica son el trébol, diente de león, la vistosa primavera, cardo sin tallo (conocida por eguzkilore o flor del sol), orquí­dea y anémona. En las zonas elevadas se extienden los pastizales de diente.

Clima de montaña: El clima de montaña, también llamado subalpino, es el existente en la zona pirenaica oriental de Euskal Herria, es decir al Sur de Nafarroa Beherea y Zuberoa y en el norte y noroeste de Nafarroa. La elevación de las tierras del macizo Pirenaico marca decisivamente las caracterí­sticas de este clima con temperaturasmedias bajas (en torno a los 10ºC a 12ºC), particularmente muy frí­as en invierno. Las abundantes precipitaciones (más de 1.500 mm anuales y en algunas zonas de más de 2000 mm.) adoptan a partir de los 1.500 m la forma de nieve entre otoño y primavera, por lo que a lo largo de varios meses las cumbres más altas permanecen nevadas.

En las cordilleras montañosas vascas aparece una vegetación caracterí­stica de la media montaña de clima atlántico. Según las zonas, y dependiendo de las alturas, localizamos bosques de hayedos, abetos, pino albar o pino royo, pino negro de montaña, el arbustillo rododendro, gayuba y abedul, que se alternan con pastos de altura. El pino negro y el abeto, se muestran en todo su esplendor en las zonas altas pirenaicas. El estrato arbustivo se compone de arce, acebo, espinos…. y el estrato herbáceo de prí­mulas, verónicas, anémonas, lechetreznas y musgos.

En el área pirenaica se pueden ver numerosas plantas y flores  en muchos casos adaptadas al medio alpino, algunas de carácter endémico, otras brotando en los roquedos, entre ellas la conocida flor de nieve o Edel Weiss, orquí­deas y liliáceas.

Clima mediterráneo-continental: El clima mediterráneo-continental, casi coincidente con la cuenca fluvial mediterránea, se extiende por el sur de Araba y el centro y sur de Nafarroa. Los veranos son calurosos (unos 22ºC de media en la época estival) y los inviernos frí­os, con oscilaciones térmicas notables (más de 15ºC). Las precipitaciones anuales no sobrepasan los 1000 mm., incluso en algunas zonas no llegan a los 500 mm., ya que las masas de aire húmedas provenientes del Cántabrico llegan a esta zona notablemente debilitadas tras pasar las barreras montañosas. Según se avanza hacia el sur predomina un alto í­ndice de dí­as despejados al año. En ocasiones se producen heladas muy dañinas para la agricultura. Asimismo, suele levantarse un viento frí­o y seco llamado cierzo.

El bosque mediterráneo está presente en el sur de Euskal Herria, donde el clima es seco, caluroso en verano y frí­o en invierno. Las especies arbóreas más abundantes son la encina carrasca (de hoja perenne, bellotas verdes y extraordinaria madera), quejigo (roble enciniego) y pino carrasco clásico del área mediterránea. Las especies arbustivas son el enebro, coscoja (mata que forma espesos coscojares), boj, sabina, romero (arbusto aromático), madreselva, escambrón, lentisco y brezo.

Completan esta vegetación el tomillo (matojo aromático que brota en terrenos secos y pedregosos), retama, espliego (aromática apreciada), endrino, cantueso y violeta. Otras plantas y flores son las amapolas, orquí­deas, cardos, espartales de albardí­n (en tierras áridas), especies de boragináceas, brezos, gayuba y madroño con sus rojos fruto asociado a carrascales y encinares.

En el sur de Nafarroa hay áreas áridas con vegetación esteparia. Por contra, en algunas zonas colindantes con los rí­os hay áreas de bosque de ribera con choperas, alamedas, saucedas y olmedas. En torno a las lagunas y balsas salobres de la Ribera navarra crecen plantas adaptadas como juncos, carrizos y charas.

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