ORIENTACIí“N: Planificar el estudio

Eres un “anti-planes, salvo cuando se trata del fin de semana. Entonces sí­ que desarrollas todas tus habilidades para lograr más tiempo, más dinero… Huyes de cualquier compromiso que te indique lo que tienes que hacer en cada momento. Si hablamos de éxito en los estudios la falta de planificación es una parte de tu problema. Si no lo haces y quieres ser un buen estudiante debes cambiar tus hábitos y controlar cómo desarrollas tu esfuerzo y constancia. No pongas excusas. Te gusten o no te gusten, los planes deben ser para ti la “ley”. Tú la escribes y tú tienes que cumplirla diariamente.

Planes diarios y semanales para estudiar

Deberás comenzar por hacer planes diarios y eso supone abandonar los viejos hábitos y formar otros distintos que sean compatibles con tus nuevos objetivos de estudio y aprendizaje. El único camino para adquirir nuevos hábitos es la repetición. Por tanto, deberás controlar tu esfuerzo y constancia cada dí­a para que a fuerza de repetir los nuevos hábitos llegue un momento que el estudio y la concentración NO TE CUESTEN NINGíšN ESFUERZO.

a) Planes diarios

Coge una ficha y planifica el dí­a desde que te levantas hasta que te acuestas. Recuerda que te has propuesto no perder tiempo, ¡ni un minuto del valioso tiempo de tu vida! Piensa por tanto cómo puedes aprovechar mejor cada segundo del dí­a, tanto para estudiar como para descansar, practicar alguna afición personal o divertirte. Diseña una Planificación diaria detallada, hora por hora, del tipo:

Lunes, 5 de septiembre

07,30: aseo, desayuno. 08,30: tiempo para ir al Colegio. 09,00: tengo que estar en clase 16,00: estudio de Historia 16,55: breve descanso 17,00: ejercicios de Matemáticas 18,00: descanso y merienda 18,30: estudio de Biologí­a 19,25: breve descanso 19,30: ejercicios de inglés 20,30: descanso, ver el correo… 21,00: estudio de mi asignatura “hueso” 22,00: cena…

Consejos para hacer horarios y planes:

No te importe detallar actividades que debes realizar de quince en quince minutos. Esto es, divide las horas si es necesario en fragmentos de tiempo más pequeños.

Sé exigente y procura ahorrar tiempo en los tiempos muertos (esperas de autobús, tareas, interrupciones ocasionales, llamadas de teléfono, etc.)

Piensa en cómo organizarte mejor para ahorrar tiempo y hacer las tareas de estudio cuando estás en mejor forma. Por ejemplo, ducharte, dejar las cosas preparadas por la noche cuando estás cansado y así­ aprovechar mejor el valioso tiempo de las mañanas, etc.

Dedica y dale prioridad a las horas que sean necesarias para el estudio y ponte controles cada cierto tiempo sobre tu rendimiento. Recuerda que debes estar el mejor sitio para estudiar.

Controlar y evaluar tu rendimiento en las horas de estudio

Es fundamental como hemos dicho controlar tu esfuerzo y constancia. No bajar la guardia. ¿Cómo controlar tu rendimiento durante las horas de estudio? Dependerá de la materia que estudies. Si son cosas que debes aprender más bien memorí­sticamente (reglas gramaticales, ciencias naturales, etc.) controla el número de páginas que repasas, memorizas o aprendes. Si son problemas de matemáticas así­gnale unos minutos a cada problema e intenta ajustarte a ese tiempo en las resoluciones.

Si cumples con lo previsto anota en la ficha “S퍔. Si no cumples anota “No”. Obviamente, tu objetivo debe ser sacar en todos tus controles “S퍔. Si fallas debes analizar porqué.

No te desanimes si al principio no cubres tus objetivos. Sé paciente y constante. Al final, si te sigues esforzando con constancia, te ocurrirá lo contrario: acabarás antes de lo que has planificado. Recuerda: no te rindas nunca.

-Intenta cumplir a rajatabla el Plan. No hay nada más importante para ti que tu Plan. Debes evitarlo pero, si algún dí­a no cumples con el horario de tu Plan, recúperalo al dí­a siguiente.

b.- Planes semanales

Consejos para planes semanales:

Da prioridad a las horas de estudio que necesites para sacar holgadamente tu curso. No hagas un plan de mí­nimos. Si luchas por lo sobresalientes y te equivocas, sacarás un notable, o en el peor de los casos un aprobado. Pero si estudias para aprobar quizás te lleves una desagradable sorpresa la final del curso y coseches algún suspenso. No corras riesgos. Merece la pena ser un buen estudiante.

Respeta unas horas de sueño fijas (aconsejables ocho, nunca menos de siete). La pérdida de sueño continuada, llegará un momento que te reducirá tu capacidad para estudiar. Sigue un orden en las comidas. No hagas comidas copiosas antes de tus horas de estudio, te entrará sueño y perderás capacidad de esfuerzo y concentración.

Sé muy severo a la hora de cortar con las actividades que te retienen y te hacen perder horas de tiempo: TV, ipod, Play Station, PSP, Messenger, Móvil… Cumple tu plan y dedí­cales un tiempo muy limitado hasta que hayas fortalecido tus nuevos hábitos.

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