LECTURA: San Vicente, martir (patrón de la anteiglesia)

asdSan Vicente Mártir, cuya fiesta se celebra mañana, 22 de enero, además de patrón de la ciudad de Valencia (y Barakaldo), donde sufrió martirio en el año 304, y de la archidiócesis de Valencia, tiene dedicadas más de 300 iglesias en España y es, además, patrón de los viticultores de Francia, Bélgica, Alemania y Suiza, de una isla caribeña y copatrón de la capital portuguesa, Lisboa.

Asimismo, más de un centenar de poblaciones españolas y 50 francesas llevan hoy el nombre de San Vicente en memoria del santo martirizado en Valencia, según ha indicado el sacerdote José Verdeguer, presidente de la Asociación de Amigos de San Vicente de La Roqueta.

El santo es patrón de la isla de San Vicente y las Granadinas, un diminuto paí­s caribeño de 389 kilómetros de extensión y 150.000 habitantes. La isla lleva el nombre del patrón de la diócesis de Valencia por decisión de Cristóbal Colón que la descubrió el dí­a de la fiesta del santo, el 22 de enero de 1498, ha añadido.

Igualmente, San Vicente mártir es copatrón de Lisboa porque, según la tradición, ante la invasión musulmana de Valencia, las reliquias del santo fueron trasladadas por mar a Portugal donde el cabo de San Vicente se llama así­ desde entonces en honor al santo. Además, también es patrón de Sigí¼enza (Guadalajara) ya que fue conquistada el dí­a de la festividad del santo.

En España, más de 300 parroquias, iglesias y capillas están dedicadas a San Vicente Mártir. Los templos dedicados al santo surgieron a raí­z de extenderse rápidamente su fama por todo el Imperio Romano a medida que se iba conociendo el testimonio del mártir, según Verdeguer. (Entre la Iglesias a él dedicadas se encuentra la más antigua de la anteiglesia de Barakaldo).

El relato del martirio de San Vicente era leí­do en las misas con los fieles puestos en pie

Así­ , tras la primera basí­lica sepulcral de Valencia se abrieron otras dedicadas a él como las primitivas catedrales de Toledo, Sevilla, Ilí­beris (Granada), Córdoba y Zaragoza, entre otras. La devoción se extendió luego al norte de ífrica donde el relato de su pasión, tomado de las actas de su martirio, eran leí­das con los fieles puestos en pie, según indica San Agustí­n en algunos de sus sermones.

Además, la devoción al santo continuó en Europa por Italia, Suiza y Croacia. En Roma se abrieron tres basí­licas dedicadas a San Vicente y en la basí­lica de la Natividad en Belén aparece también una pintura que representa al santo.

Por otro lado, en Parí­s, el rey merovingio Chidalberto fundó en 542 un monasterio en honor a San Vicente con la túnica del santo que mandó traer de Zaragoza. El monasterio parisino ocupaba el mismo lugar que hoy ocupa la iglesia de Saint Germain des Prés.

Tomado de elperiodico.com

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