TEMA 7: La Constitución de 1931 y sus Reformas

Tras la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), la monarquía había quedado muy debilitada. Las causas debemos buscarlas en: respaldo a la dictadura, desprestigio de los viejos partidos dinásticos, hostilidad de republicanos, socialistas e intelectuales, y agudización de los problemas catalán y obrero. Todo ello explica que en poco más de un año la monarquía caiga, implantándose la II República.

 1.- EL HUNDIMIENTO DE LA MONARQUÍA DE ALFONSO XIII (1930-1931)

            1.1. El Gobierno del General Berenguer

El Rey Alfonso XIII sustituye a Primo de Rivera por Berenguer. Se establece una “dictablanda” que prepararía el restablecimiento de la normalidad constitucional sin hacer peligrar al rey. Sin embargo, va dilatando la convocatoria de elecciones, por lo que crece la oposición, que opta ya claramente por la república.

Ante esta paralización se firma el Pacto de San Sebastián (agosto de 1930): republicanos, catalanistas y socialistas acuerdan acabar con la monarquía. Creación de la Asociación Republicana Militar y “Al servicio de la República” (intelectuales). Fracaso de un pronunciamiento republicano en Jaca en diciembre de 1930, que se salda con la ejecución de los capitanes Fermín Galán y Ángel García Hernández. Ante todo ello, Berenguer se ve obligado a dimitir en febrero de 1931.

            1.2. El Gobierno del Almirante Aznar

El nuevo Gobierno, presidido por el Almirante Aznar concentra una serie de personalidades de los viejos partidos dinásticos.

Con la intención de dar sensación de normalidad convoca elecciones municipales para abril de 1931. El triunfo republicano en la mayoría de las ciudades (donde el voto era más libre, al escapar en mayor medida del control de los caciques) hace comprender al rey el predominio de los republicanos, por lo que, aconsejado por Romanones, abandona el país camino del exilio. De inmediato, el 14 de abril de 1931, es proclamada la II República.

 2.- INSTAURACIÓN Y FASES del NUEVO RÉGIMEN REPUBLICANO

             2.1. El Gobierno Provisional

Tras la proclamación de la II República se forma un Gobierno Provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora, católico y republicano de derechas, que debía actuar como garantía en el poder de la burguesía. En cuanto a los ministros, tuvieron entrada la mayoría de las opciones políticas del Pacto de San Sebastián: centro (radicales de Alejandro Lerroux, radicales-socialistas de Marcelino Domingo), izquierda (socialistas -Prieto, Largo Caballero y Fernando de los Ríos-, republicanos -Azaña-, catalanistas -d’Olwer- y galleguistas -Casares Quiroga-). Fuera del gobierno quedan la extrema izquierda (comunistas, anarquistas), la derecha (monárquicos, tradicionalistas) y los partidos regionalistas conservadores (Partido Nacionalista Vasco y Lliga Regionalista). Se convocan (junio de 1931) Cortes Constituyentes que son ganadas por republicanos y socialistas

           2.2. El Bienio reformista (1931-1933)

            Es elegido Presidente de la República don Niceto Alcalá Zamora y Presidente del Gobierno don Manuel Azaña. La obra fundamental de este Gobierno será la Constitución de 1931 y el diseño de una serie de Reformas.

            a.- La Constitución de 1931

El texto fue elaborado por una comisión presidida por el socialista y catedrático de Derecho Penal Luis Jiménez de Asúa, generando su elaboración fuertes tensiones especialmente por el tema religioso, tanto en la Cámara como en la calle. Se aprueba el texto definitivo en diciembre de 1931 sin ningún voto en contra, aunque cerca de un centenar de diputados se ausentó de la votación.

Características principales: tiene gran extensión y detallismo (125 artículos agrupados en nueve títulos y dos Disposiciones Transitorias). Es de un fuerte carácter democrático y progresista así como de un contenido eminentemente social. Lo más significativo hace referencia a la subordinación de la propiedad al interés general, la definición de España como República de Trabajadores, el laicismo, una única cámara como poder legislativo, las funciones del gobierno, el sufragio universal masculino y femenino, las amplias libertades individuales, la abolición de la pena de muerte, el derecho a la autonomía en el marco de un “estado integral” (soberanía y estado central), la existencia de un Tribunal de Garantías Constitucionales, la Diputación Permanente de las Cortes, y el nombramiento mixto del Presidente (las Cortes junto a los Compromisarios, elegidos popularmente).

             b.- Las Reformas.

En el ámbito Educativo. Azaña sustituyó los métodos y profesores religiosos por partidarios de una enseñanza progresista. Otras, como la disolución de la Compañía de Jesús o la prohibición de ejercer la enseñanza a las órdenes religiosas, fueron excesivamente agresivas y entrañaron un grave riesgo de enfrentamiento entre la opinión católica (mayoritaria en España) y el régimen republicano. Además, a principios de 1933, se abren en España cerca de 4.000 nuevas Escuelas de Primaria, muestra de la inquietud pedagógica del nuevo gobierno (el proyecto pretende seguir con otras tantas para cubrir las necesidades del Estado).
En el ámbito Militar. El gobierno republicano-socialista aborda la difícil tarea de modernizar el ejército, cuya abundancia de mandos, escasa formación y anticuado material le habían hecho perder capacidad técnica. Una de las primeras decisiones de Azaña fue la reducción del número de oficiales ofreciéndoles la jubilación anticipada. Otra de las medidas importantes tendió a disminuir la jurisdicción militar en beneficio de la civil, así como la supresión de la Academia General Militar de Zaragoza, dirigida por Franco. Se crea, además, la Guardia de Asalto, una fuerza leal, especialmente entrenada como Policía Urbana.

En al ámbito Agrario. Quizá es la más importante de las reformas intentadas por el primer Gobierno Republicano. El problema de la reforma del campo se arrastraba desde hacía varios siglos. Extensos latifundios de Extremadura y Andalucía esperaban remedio. La base de esta reforma será la distribución de la tierra entre los arrendatarios y jornaleros, lo cual provocará la oposición radical de los propietarios.  El fracaso del levantamiento monárquico del General Sanjurjo (agosto de 1932) fortaleció a Azaña que aprovechó el momento para aprobar la Ley de Bases de la Reforma Agraria. La buena voluntad no fue suficiente y los problemas creados como la falta de presupuesto o las tensiones creadas por algunas ocupaciones de tierras hicieron que la reforma no tuviese los resultados esperados.

En al ámbito Social. Lo más importante fue el establecimiento de la jornada laboral de ocho horas y la prolongación de los contratos de arrendamiento de tierras.

En el ámbito Territorial. El 9 de septiembre de 1932, Manuel Azaña forzó la aprobación del Estatuto de Cataluña. En su defensa pronunció uno de sus más brillantes discursos que consiguió arrancar de los diputados el voto favorable al Estatuto. En el País Vasco no se aprobó el Estatuto merced a la división de sus habitantes.

Esta política reformista concita la oposición de los grupos privilegiados, que ven peligrar su predominio político, económico y social. Las reformas fracasaron por su lentitud, por la influencia de la crisis económica de 1929, por la oposición de los terratenientes y de la Iglesia, la conflictividad social (sobre todo de anarquistas y jornaleros socialistas –FTT o Federación de Trabajadores de la Tierra-), y la oposición de los militares africanistas (fallido golpe de estado del general José Sanjurjo en Sevilla, 1932).

            c.- Consecuencias

A partir de 1932 las derechas se reagrupan en la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), dirigida por José Mª Gil Robles y que defendía una vía posibilista de acceso al poder para frenar las reformas.

El gobierno cae en 1933 como consecuencia de los sucesos de Casas Viejas (asesinato por las fuerzas de orden público de unos anarquistas sublevados en esa localidad gaditana) y de la división entre republicanos y socialistas, convocándose elecciones para el 1 de noviembre de 1933.

 2.3. El Bienio Conservador (1933-1936)

En estas elecciones el triunfo por mayoría simple es de la CEDA, seguida del PRR de Alejandro Lerroux, favorecido por la desilusión de las bases izquierdistas, la abstención anarquista, el voto femenino y la reorganización de la derecha.

El Gobierno será presidido por Lerroux y apoyado por la CEDA, aunque sin contar con ministros. Se suspenden las medidas reformistas del bienio anterior y se van polarizando las posturas políticas.

La izquierda considera a la CEDA como un instrumento del fascismo, por lo que ante la posibilidad de su entrada en el gobierno alienta y provoca una revolución armada que estalla en octubre de 1934 en Asturias (socialistas y anarquistas, sofocada por el ejército de Marruecos dirigido por el general Francisco Franco) y Cataluña (Lluis Companys, presidente de la Generalitat) proclama el estado catalán, pero es fácilmente derrotado por la falta de apoyo de la CNT-sindicato anarquista). En el resto de España los socialistas declaran una huelga general, pero fracasan por su mala preparación y la falta de apoyo anarquista.

Tras la revolución de octubre de 1934 entran en el gobierno varios ministros de la CEDA, entre ellos el mismo Gil Robles como ministro de guerra. Al mismo tiempo asistimos a la radicalización de la derecha en torno a Falange Española (partido fascista fundado por José Antonio Primo de Rivera en 1933) y Renovación Española (partido monárquico totalitario en el que destaca José Calvo Sotelo).

El gobierno cae por la descomposición del PRR de Lerroux debido al escándalo del estraperlo (ruletas amañadas). Se nombra presidente del gobierno a Manuel Portela Valladares, que convoca elecciones para febrero de 1936.

 2.4. El Frente Popular (1936)

En estas elecciones, la desunión y desgaste de la derecha coinciden con la unión de la izquierda en una coalición electoral denominada “Frente Popular” (republicanos, comunistas, socialistas), ganando esta última las elecciones. Ante el fracaso electoral, los grupos conservadores empiezan a considerar que la única manera de frenar las reformas y mantener sus privilegios es llevar a cabo un golpe de Estado que establezca un régimen dictatorial.

Niceto Alcalá Zamora es destituido como presidente de la República, siendo sustituido por Manuel Azaña. Se forma un gobierno presidido por Santiago Casares Quiroga. Los ministros son todos republicanos, ya que el PSOE se niega a entrar y va optando cada vez más claramente por la vía revolucionaria de la mano de Francisco Largo Caballero, “el Lenin español”.

La conflictividad social es creciente, polarizándose las posturas políticas en torno a las extremas derecha e izquierda (Primavera Trágica). Ante el peligro de un golpe militar, el gobierno dispersa a los militares sospechosos: Emilio Mola a Navarra, Francisco Franco a Canarias y Manuel Goded a Baleares, manteniendo a José Sanjurjo en Lisboa. Los asesinatos en julio de 1936 de José del Castillo (teniente de la Guardia de Asalto) y de José Calvo Sotelo (líder de Renovación Española) provocan la sublevación encabezada por los anteriores generales y que se inicia en Marruecos el día 17 de ese mes. Tras el fracaso del golpe de estado, se inicia la guerra civil.

CONCLUSIONES

El intento de establecer un régimen democrático en España que realizara las reformas políticas, sociales y culturales del país fracasó por las tensiones propias de la Europa de los años 30, con una democracia atacada por el comunismo y el fascismo.

En el caso de España, el enfrentamiento entre los grupos tradicionalmente dominantes (aristocracia, latifundistas, alta burguesía, Iglesia y Ejército) y las clases populares (campesinado, obreros y pequeña burguesía) se fue radicalizando durante el régimen republicano hasta culminar en la Guerra Civil.

 

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7 Respuestas

  1. Fiser dice:

    ¿No habrí­a también que hablar también de las del bienio de derechas y del Frente Popular? Sobre su labor contrarreformista y después el Frente Popular con sus medidas más cautelosas.

  2. mitxel dice:

    En mi opinión nos debemos ceñir al texto por cuanto de lo que se trata no es de la II República sino de la Constitución de 1931 y de las Reformas que se adoptaron. Evidentemente que, al hablar de las reformas, se puede indicar qué pasó con ellas al advenimiento del Bienio Radical-Cedista y, si se me apura (aunque brevemente) de qué hace con ellas el Frante Popular.

  3. Julen dice:

    ¿Si preguntaran esto en la selectividad de este año, serí­a suficiente con esto? ¿O hay que explicar también el Bienio Radical-Cedista y el Frente Popular?

  4. mitxel dice:

    Creo que basta con lo escrito. Lo que indicas serí­a (calidad) mostrar cómo se comportó el bienio respecto a lo legislado por el primer gobierno republicano.

  5. Julen dice:

    Muchas gracias

  6. Rubén dice:

    Si no me equivoco, las elecciones municipales fueron convocadas por el gobierno de Aznar.

    Un saludo.

  7. Mitxel dice:

    Tienes toda la razón, amigo Rubén. Está ya corregido. Gracias.

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