TEXTO 21: “Pacto de Bayona” (31-03-1945)

Las organizaciones polí­ticas y sindicales de Euzkadi en Francia, que unidas en torno al Gobierno de Euzkadi lucharon heroicamente contra el movimiento insurreccional dirigido por Franco, sin renuncia ni hipoteca para el futuro de sus particularidades ideológicas manifiestan:

1. Ratificar la unión de sus fuerzas respectivas en la obra común iniciada el 18 de julio de 1936, con motivo de la sublevación militar, unión que se plasmó en forma orgánica al constituirse, el 7 de octubre de 1936, el Gobierno de Euzkadi, de acuerdo con el Estatuto votado por las Cortes Republicanas, presidido por el Excmo. Sr. Don José Antonio de Aguirre.

2. Afirmar su confianza a dicho Gobierno y prestarle la colaboración necesaria como representación legí­tima del pueblo vasco, siempre que recoja sus aspiraciones polí­ticas y sociales.

3. Respetar y defender, una vez restablecida la normalidad democrática, los deseos del pueblo vasco, que los expresará libremente.

4. Constituirse en organismo consultivo que asesore, prepare y secunde la labor a desarrollar por el Gobierno de Euzkadi, una vez lograda la caí­da del Régimen antidemocrático por el que han sido expulsados temporalmente del territorio vasco, a consecuencia de la guerra. El funcionamiento de este organismo será regulado por una reglamentación adecuada.

5. Continuar al lado de los pueblos, partidos polí­ticos y organizaciones sindicales de la pení­nsula, en la lucha, en todos sus órdenes, contra el Gobierno de Franco, Falange y cualquier otro régimen dictatorial, así­ como contra todos aquellos intentos antidemocráticos y de restauración monárquica que pudieran surgir.

COMENTARIO

Se nos presenta para comentar un texto con el tí­tulo de “Pacto de Bayona” que es una estipulación firmada en esta ciudad el 31 de marzo de 1945 por las organizaciones polí­ticas y sindicales en el exilio radicadas en Euskadi con anterioridad a la guerra de 1936. Realizaremos el comentario siguiendo el siguiente orden: localización, análisis y contextualización. Finalizaremos con unas breves conclusiones en las que resaltaremos la importancia del texto.

1.- LOCALIZACIÓN

Tipo de texto: según la fuente es un texto histórico primario; según la forma es un manifiesto y según el tema es un texto polí­tico.

Autor: colectivo (las organizaciones polí­ticas y sindicales de Euskadi en Francia)

Destino: está dirigido a un colectivo y su finalidad es pública

í‰poca: Bayona, 31-03-1945

2.- ANÁLISIS

Comenzaremos el Análisis con la aclaración de algunos Conceptos que nos ayuden a una mejor comprensión del texto. “Gobierno de Euzkadi”: hace referencia al constuido en el País Vasco tras haberse aprobado el Estatuto de Autonomía y que, tras la guerra civil, se tuvo que ir a exilio (de momento a Francia); “José Antonio Aguirre”: líder del PNV que, siendo Alcalde de Getxo, fue nombrado Lehendakari.

El tema central del texto es hacer públicos los acuerdos a que han llegado los firmantes respecto al Gobierno Vasco en el exilio y las principales ideas hacen referencia a la confianza en el gobierno vasco en el exilio, el respeto a la voluntad popular, futuro del pacto cuando se restablezca la democracia y, por último, necesidad de continuar unidos al resto de partidos antifranquistas. Ampliamos brevemente cada una de estas ideas.

Comienza el texto con una breve “introducción” presentando a los protagonistas del pacto, es decir, “las organizaciones polí­ticas y sindicales de Euzkadi que lucharon contra el franquismo“ y ahora están en el exilio francés.

Las ideas vienen determinadas en cada uno de los cinco puntos, señalando como más importantes las siguientes:

a)      Se ratifica la unión de las fuerzas que se enfrentaron a Franco y que, en mayor o menor medida, formaron el primer Gobierno de Euskadi de acuerdo con el Estatuto vasco. El mismo texto indica que el primer lendakari  fue José Antonio Aguirre (alcalde entonces de Getxo y elegido por aquellos alcaldes que pudieron asistir a la votación correspondiente).

b)      Se admite al Gobierno Vasco en el exilio como legí­timo representante del pueblo vasco a quien se da la confianza y se apoya “siempre que recoja sus aspiraciones polí­ticas y sociales“. La afirmación esconde las tensiones entre nacionalistas y socialistas (especialmente por parte de Prieto).

c) Se comprometen a respetar y defender los deseos del pueblo vasco una vez restablecida la normalidad democrática. No podemos olvidar el contexto en el que se firma el pacto: 1945. En este momento el triunfo de las democracias occidentales en la II Guerra Mundial era evidente. Por ello, el Gobierno Vasco en el exilio (al igual que el español o catalán) está convencido de que el siguiente paso a dar, por parte de los vencedores, será en dirección a terminar con el régimen franquista.

d) Precisamente por ello se constituyen en organismo consultivo del Gobierno Vasco para cuando llegue ese momento. Bien sabemos que nunca llegará por las diferencias entre los bloques vencedores (guerra frí­a).

e) Por último se confabulan a continuar la lucha contra el Gobierno de Franco y las instituciones que le apoyan, citando a la Falange como más significativa. Igualmente se confabulan a cualquier intento de restauración monárquica que pudiese surgir. Quizá por necesidad futura se olvidan de citar al carlismo.

3.- CONTEXTUALIZACIÓN

En 1939, la República perdió la guerra y sus lí­deres tomaron el camino del exilio. Acabó, además, dividida y enfrentada entre sus varias facciones. Estas disputas y enfrentamientos siguieron en el exilio. El PSOE estaba dividido en cuatro tendencias. Es cierto que las dos más importantes eran las encabezadas por Juan Negrí­n (presidente del Gobierno  y apoyado por el PCE) y por Indalecio Prieto. La influencia de ambas corrientes, en parte, se debí­a al control de fondos que proporcionaba a uno y otro la necesaria autonomí­a financiera.

Esta situación afectó al entorno vasco y alcanzó al PSOE, a los partidos republicanos integrantes del Gobierno vasco y a ANV (integrado en el Frente Popular). Por otro lado, el PC retiró del Gobierno vasco a Juan Astigarrabia (que, además, era secretario general del PC de Euzkadi) a quien acusaba de haberse doblegado a los nacionalistas. Ante todo esto, la gran preocupación de José Antonio de Aguirre fue la de mantener la unidad en el entorno vasco y, sobre todo, salvaguardarla de la debacle republicana

Prieto querí­a que todos los organismos republicanos se disolviesen en la JEL (incluidos los gobiernos regionales) para, desde una imagen de unidad, preparar la sustitución del régimen franquista. Aguirre no estaba dispuesto a disolver el Gobierno. Las presiones de don Inda dieron lugar a, por un lado, la salida de Juan de los Toyos del Ejecutivo, y por otro, a una escisión entre los socialistas vascos exiliados. Un grupo de estos se convirtió en el principal apoyo de Santiago Aznar, el otro socialista que se negó en redondo a abandonar el Gobierno. Hay que señalar, asimismo, que, progresivamente, se iba aceptando a los órganos directivos del interior como la máxima autoridad de la inmensa mayorí­a de las organizaciones antifranquistas, excepto el PCE. En la prisión de Burgos, en la que se encuentra Juan de Ajuriaguerra, se sientan las bases para un acuerdo entre nacionalistas y socialistas.

A finales de octubre de 1944 habí­a surgido en Toulouse el Bloque Nacional Vasco, integrado, tras un breve proceso de ampliación que concluyó en el mes de diciembre, tanto por las organizaciones regionales de las principales organizaciones polí­ticas identificadas con el Frente Popular-PSOE, UGT, FJS, CNT, PCE y los tres partidos republicanos, como por las fuerzas nacionalistas, PNV, ANV y ELA-STV. Aquellas primeras conversaciones, como hemos visto, van a tratar de ser capitalizadas por el PCE que, por primera vez, desde 1940, se sentaba en una mesa con las demás fuerzas anteriormente citadas.

En la primera quincena de marzo de 1945 se alcanza un acuerdo casi total en la mayorí­a de las cuestiones planteadas. El documento definitivo ya estaba acordado el dí­a 17, si bien su firma oficial no se producirá hasta el dí­a 30. El Pacto de Baiona supone el punto de arranque para consolidar la unidad vasca, si bien, como veremos, ésta aún tardará un año en producirse.

Conclusiones

Finalizaremos el Comentario con unas breves Conclusiones en las que señalaremos, entre otras, cosas la importancia que tuvo el texto

El Pacto de Baiona sustituí­a al acuerdo de obediencia vasca de 1940 y, sus cinco puntos, marcarán un programa de actuación futura. En primer lugar, suponí­a un respaldo al Gobierno vasco “como representación legí­tima del pueblo vasco”. En su punto tercero se acordaba: “Respetar y defender, una vez restablecida la normalidad democrática, los deseos del pueblo vasco que los expresará libremente”. Quizá la clave de aquel acuerdo estuvo en que se priorizaba la recuperación de las libertades democráticas a cualquier otra cuestión.

El Pacto fue firmado por representantes del PNV, ANV, PCE, UGT, Euzko Mendigoizale Batza, IR, CCSE (PSE), Partido Republicano Federal, CNT y ELA-STV. Las repercusiones del mismo no fueron muy importantes porque, en breve, se rompió dicho pacto debido a las fuertes discrepancias que se creacron entre sus firmantes.

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2 Respuestas

  1. Unai dice:

    Gracias, buen aporte, como siempre mi firma para agradecer que me habeis vuelto a salvar a última hora jaja
    😀

  2. ander dice:

    sois los putos amos me haveis salvado el culo durante todo el año pero podrian ser mas cortos k e tenio k hacer unos resumenes muy currados jajajja GRACIAS

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