DEBATE 211: Adolescencia y Alcohol (1º de la 2ª Evaluación)

Marisa Landeras (62 años) tiene cuatro hijos que ya han pasado la adolescencia, esa etapa a veces volcánica que atraviesa a los que son niños todavía. Este periodo, lleno de hormonas, construcción personal y descubrimientos, es también el momento en el que se producen los primeros contactos con el alcohol y otras sustancias. Así le pasó a una de sus hijos.

Con 16 años, hizo lo que muchos: quedar en el aparcamiento de un súper y jugar a cualquier cosa en la que bebe quien pierde. No debió acertar ni una. Ingirió mucho vodka y muy rápido, así que pasó lo que tenía que pasar: «No había bebido nunca y cayó redonda, sería un coma etílico. Sus amigas llamaron a la ambulancia y aunque no tuvieron que llevarla al hospital, estuvo inconsciente». Los médicos la atendieron y volvió en sí. Hoy es una mujer a la que después de ese consumo en atracón o ‘binge drinking’, sigue sin sentarle bien tomar una copa.

Tomado de www.elmundo.es

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60 Respuestas

  1. Izaro Vázquez Rego dice:

    Desde siempre, la ingesta de alcohol se ha normalizado, sobre todo, en ciertos países. En la sociedad, la toma de bebidas alcohólicas se suelen relacionar con celebrar; es decir, en los cumpleaños, Navidades, etc. Aún siendo así para muchos, muchos otros deciden tomar alcohol cada sábado o incluso cada día, lo que puede derivar a enfermedades; por ejemplo: el alcoholismo.

    Esta práctica suele comenzar, normalmente, en la adolescencia. El beber se ve como algo «guay» y quien no lo hace es excluido (en muchos casos no). No obstante, quien lo hace lo suele llevar a cabo sin ningún tipo de control, lo que trae comas etílicos, como le pasó a la hija de Marisa.

    No solo debemos tener en cuenta las consecuencias que puede traer un desmedido consumo a nivel de salud, sino que muchos jóvenes no son capaces de divertirse sin haberse antes tomado un par de cubatas, lo que realmente, desde mi punto de vista, es preocupante.

    Por ello, deberíamos ser conscientes y educar a las nuevas generaciones, no negar rotundamente el consumo de alcohol, sino promover el consumo controlado y consciente del mismo para no llegar a esos puntos tan extremos.

  2. Martina Mata dice:

    El cuento de Marisa Landeras nos muestra lo enredada que puede ser la adolescencia, especialmente cuando se trata de beber. La historia de su hija, metiéndose en un juego que resultó en un atracón de vodka y un coma etílico a los 16 años, destaca las presiones sociales y la falta de conciencia sobre los riesgos del ‘binge drinking’ en esa etapa de la vida.

    Esta experiencia pone de manifiesto la vulnerabilidad que viene con la juventud, donde la búsqueda de identidad y la experimentación pueden llevar a decisiones que dejan una marca duradera. Aunque los médicos intervinieron a tiempo, la hija de Marisa ha decidido evitar el alcohol desde entonces.

    En un nivel más amplio, este suceso señala la urgente necesidad de una educación más clara sobre el consumo responsable de sustancias durante la adolescencia. La falta de comprensión sobre los peligros del ‘binge drinking’ destaca la importancia de hablar abiertamente entre padres e hijos. No solo se trata de los riesgos inmediatos, sino también de entender cómo las elecciones adolescentes pueden afectar la relación de una persona con el alcohol en la vida adulta.

  3. Araitz Vázquez Portillo dice:

    La historia de Marisa Landeras y su hija destaca la realidad preocupante del consumo de alcohol entre los adolescentes y los riesgos asociados con el «binge drinking». Es un recordatorio de cómo la presión social y la falta de experiencia pueden llevar a situaciones peligrosas.

    Hoy en día la ingesta de alcohol en jóvenes esta bastante normalizada y cada vez empiezan antes a beber, esto supone un peligro para su saluda y se debería de controlar más. Además los jóvenes que empiezan a una edad muy temprana suele ser por influencia de otras personas o por querer creerse ‘superiores’ por hacerlo, aunque lo único que consiguen es empeorar su salud y algunos no controlan la cantidad que beben y llegan a un coma etílico, como lo que cuentan en el texto.

    En mi opinión se debería concienciar más a los niños de hoy en día y vigilarles más para que no empiecen a edades tan tempranas, aunque la mayoría lo hacen a escondidas de sus padres. Yo creo que lo ideal sería concienciarles desde pequeños de las consecuencias y educarles parea que beban con cuidado pero no prohibírselo porque si no, lo harán a escondidas y tampoco tendran la confianza para contarlo a los padres , por lo cual la confianza también es un elemento muy importante.

  4. Mitxel dice:

    Me sorprende que habléis de «otros» y «para otros»… ¿Y vosotros?… ¿Estáis educados para beber o no beber? ¿En la adolescencia es posible controlarse? ¿Sufrís la presión social?…

  5. June Acha Portillo dice:

    En nuestro país, al ser el alcohol junto al tabaco drogas legales están muy normalizadas, y aunque su ingesta no está permitida a los menores, estos siempre buscan la manera de conseguir estos productos, ya sea con acreditaciones falsas o pidiéndoselo como favor a un adulto no muy responsable.
    Al estar tan poco habituados a estas sustancias, les sientan muy mal, ya que no conocen su cuerpo y por ende, no saben en que punto deben parar, llegando a tener problemas serios que pueden acarrear enfermedades crónicas.
    Yo personalmente sí he probado el alcohol, pero rápidamente me di cuenta de que no me gusta la sensación que me deja, pierdes el sentido del tiempo y te sientes en un lugar tranquilo dejando de ser consciente verdaderos peligros que te rodean en ese momento. Sin embargo, tengo tan claro que otras sustancias como puede ser el tabaco no las quiero probar jamás que por ello siempre he dicho que no cuando me lo ofrecen.
    En conclusión, sí es posible decir que no ante estas sustancias, pero para ello es necesario forjar una personalidad sólida, y no dejarse llevar por lo que hacen tus amigos o los de tu alrededor, y es tan sencillo como alejarse de los círculos tóxicos que te inducen a ello cuando tú no lo deseas.

  6. Arrate Negueruela Ortega dice:

    Esta historia nos cuenta cómo el probar alcohol en la adolescencia puede ser peligroso. La palabra «volcánica» para describir esa etapa me parece acertada, ya que significa que es un tiempo lleno de cambios y un poco complicado. La historia del juego de beber destaca que decisiones que parecen inofensivas pueden tener consecuencias graves.

    La parte del coma etílico es sorprendente y muestra que situaciones que parecen pequeñas pueden volverse muy malas muy rápido. Es bueno que las amigas hayan hecho lo correcto llamando a la ambulancia, aunque al final no hayan tenido que llevarla al hospital.

    En resumen, pienso que la historia nos dice que es importante ser responsable y consciente al tratar con el alcohol durante la adolescencia. La experiencia de la hija de Marisa nos advierte sobre los peligros de beber demasiado en poco tiempo.

  7. Héctor López Marcos dice:

    Es innegable que, durante la adolescencia, muchos buscan experimentar con diversas sustancias y vivir nuevas situaciones, aunque no todas sean beneficiosas. En esta etapa, nos sentimos adultos y creemos que podemos enfrentar cualquier cosa, aunque esta percepción no siempre sea acertada. Hay muchas experiencias que aún no hemos vivido y situaciones que no sabemos manejar, por lo que la presencia de alguien a nuestro lado, generalmente nuestros padres o profesores, se vuelve crucial. Ellos suelen tener una comprensión más clara de lo que es bueno para nosotros, identificando lo beneficioso y lo perjudicial.

    Muchos adolescentes creen que consumir alcohol u otras sustancias los hace parecer más mayores o «chulos», por lo que algunos lo hacen simplemente para aparentar. Otros buscan evadirse, lo cual, desde mi punto de vista, es aún más preocupante, ya que existen métodos más efectivos, como buscar ayuda psicológica. También hay quienes se dejan influenciar por sus amigos, demostrando una notable falta de personalidad.

    Personalmente creo que los jóvenes deben experimentar nuevas experiencias y disfrutar de su juventud, ya que esta etapa solo se vive una vez. Sin embargo, esto no significa que debamos actuar sin pensar. Es fundamental tener en cuenta nuestras acciones, ya que pueden tener repercusiones en el futuro. En lugar de dejarnos llevar por impulsos, es importante vivir con sensatez y considerar las posibles consecuencias de nuestras elecciones.

  8. Ian Escalante Tobías dice:

    Siendo sinceros, el tema del alcohol en los adolescentes esta a la orden del día, por lo que encuentro totalmente lógico lo ocurrido con la hija de Marisa Landeras. Y estoy mas que de acuerdo con ello, ya que, un escarmiento a tiempo puede solucionar muchos otros problemas que son propensos a darse a posteriori. El alcohol es una droga, este legalizada o no, pero en este caso, está legalizada lo que hace que su consumo sea mucho mas fácil y habitual. Esto conlleva a futuros desastres, como podrían ser las múltiples enfermedades que genera la ingente ingesta de alcohol.

  9. Julen Zhang dice:

    El relato de la experiencia de Marisa Landeras con una de sus hijos durante la adolescencia refleja una situación común que muchos padres enfrentan en esta etapa de la vida. La adolescencia es un periodo en el que muchos nos sentimos atraídos hacia el alcohol, ya sea por la curiosidad o por sus posteriores efectos.

    El incidente de la hija de Marisa, quien experimentó un coma etílico a los 16 años debido al «binge drinking», nos muestra un panorama de la juventud actual más común de lo que podríamos llegar a pensar. Por ello, es indispensable el tratar este tema previamente en los hogares, donde los progenitores deberían establecer las prohibiciones y permisiones respecto al alcohol y demás sustancias. En lugar de ello, lo que muchas veces ocurre en los hogares españoles hoy en día es que este tema, al igual que el sexo y muchos otros, es tratado como un tabú, algo que genera comportamientos de alcoholización bajo el desconocimiento de los jóvenes.

    Personalmente, en mi hogar el alcohol y las sustancias no han sido para nada un tabú, tanto mi padre como mi madre me han dejado claro cuáles son las perspectivas que defienden y quieren que yo siga. En cuanto al alcohol, me permiten el consumo moderado junto a ellos, permiso del que me abstengo dado el rechazo que me provoca el alcohol. Otro tipo de estupefacientes están totalmente prohibidos en mi hogar, aunque por otra parte me resultaría totalmente innecesario su consumo a sabiendas de sus efectos.

    El controlarse o no es algo que radica en la fuerza de voluntad y de control de cada persona, claro que la presión social afecta, pero considero que este factor afecta principalmente a edades tempranas y no tanto en jóvenes de 16 o 17 años. Bien pasada la etapa de la adolescencia, el alcohol deja de suponer un problema y pasa a ser indudablemente uno de los placeres más habituales del español.

  10. Maialen Vázquez García dice:

    Hoy en día, el consumo del alcohol entre nosotros, los jóvenes, se ha normalizado por completo. A la temprana edad de los 13 años (o incluso antes) muchos adolescentes comienzan a beber en fiestas o botellones, sin ser conscientes de las posibles consecuencias.
    Según se dice, el alcohol es adictivo, y empezar a consumirlo pronto puede causar una mayor obsesión; por ello, cada uno debemos saber cuales son las consecuencias de ingerir alcohol.
    Es obvio que la primera vez no debemos hacerlo en gran cantidad, como hizo la hija de Marisa Landeras, porque no estaremos acostumbrados y puede que los efectos del alcohol sean mayores con la menor cantidad.
    La decisión de beber o no depende de dos factores principalmente: fuerza de voluntad y educación. Si te educas en un entorno en el que se bebe habitualmente en casa y no les importa que bebas en Navidad, cumpleaños, etc. tendrás más normalizado beber, sin importar la edad. Por otro lado, la fuerza de voluntad es lo más importante. No debemos darnos por vencidos por las presiones sociales ni por las ganas de «experimentar» cosas nuevas.
    Resumiendo, debería considerarse habitual empezar a beber (en casos puntuales) a partir de los 18, ya que el organismo está más desarrollado y las consecuencias serán más leves. A pesar de esto, siempre es importante tomar precauciones a la hora tanto de beber como fumar, aunque sea preferible no hacerlo.

  11. Anabel dice:

    Este texto nos habla sobre la primera vez consumiendo de la hija de Marisa. En este caso la adolescente ha podido despertar del coma etílico pero eso es algo que no les suceden a todos.El uso de alcohol es algo que esta normalizado y debido a ello es importante conocer sus consecuencias y ver mas allá del «buen rato», ya que siempre hay que ser consciente que hay un riesgo.
    En estos casos algunas personas mencionan la presión social y es algo que también hay que tener en cuenta, desde el primer momento que estas rodeado/a de personas que te obligan a hacer algo que no quieres tienes que saber que no estas con las personas correctas y mas cuando no te hace bien.

  12. Iraia Pérez dice:

    El relato de Marisa Landeras habla de la realidad de la adolescencia, influenciada por la experimentación, la presión del grupo y los riesgos de un consumo de sustancias. La historia de su hija enseña los peligros entre los adolescentes y que un puede tener consecuencias graves para la salud.

    Es necesario que se comparta este tipo de experiencias para concienciar sobre los riesgos del consumo excesivo de alcohol. Se menciona la importancia de la educación sobre los efectos del alcohol y la necesidad de llevar hábitos saludables desde pequeños. Además, menciona la responsabilidad de los padres que ayuda a prevenir situaciones peligrosas y apoyar a los adolescentes en la toma de decisiones saludables.

  13. Izan Jorge Rodríguez dice:

    En la actualidad, el consumo de alcohol entre los jóvenes ha alcanzado un nivel de normalización. A partir de los 13 años, e incluso antes, muchos adolescentes comienzan a ingerir alcohol en fiestas o reuniones informales, sin tener plena conciencia de las posibles repercusiones.

    Se sostiene que el alcohol es adictivo, y comenzar a consumirlo a una edad temprana puede llevar a una mayor propensión a la dependencia. Por esta razón, es crucial que cada individuo comprenda las consecuencias asociadas con el consumo de alcohol.

    Es evidente que, en la primera experiencia, se debe evitar ingerir grandes cantidades, como lo hizo la hija de Marisa Landeras, ya que no estamos acostumbrados y los efectos del alcohol pueden intensificarse con una menor cantidad.

    La decisión de beber o no está influenciada principalmente por dos factores: la fuerza de voluntad y la educación. El entorno en el que nos educamos desempeña un papel crucial; si crecemos en un ambiente donde el consumo de alcohol es frecuente y se tolera en eventos como Navidad o cumpleaños, es más probable que lo consideremos normal, sin importar la edad. Sin embargo, la fuerza de voluntad es un factor determinante. No debemos ceder ante las presiones sociales ni sucumbir al deseo de «experimentar» cosas nuevas.

  14. Laura García Llorca dice:

    El consumo de alcohol suele comenzar en la adolescencia y se hace más frecuente a medida que vamos creciendo. Un ejemplo de ello, sin ir mucho más lejos, es el caso de la hija de Marisa

    El alcohol esta muy presente en el tiempo libre y en las actividades sociales de los jóvenes. No es ningún secreto que esto puede causar graves efectos en la salud, teniendo en cuenta que no hemos completado nuestro desarrollo, por no decir que cuando consumimos esta sustancia aumentamos la probabilidad de ser dependientes.

    La falta de madurez, la presión social que uno puede llegar a sentir, la sensación de evasión o incluso el hecho de que puede llegar a ser »útil» en celebraciones son algunas de las motivaciones que nos empujan a nosotros, los jóvenes, al consumo de alcohol.
    Y a pesar del nivel de gravedad de este problema cada año se va normalizando más y más.

    De todos modos, existen una serie de prevenciones. En el ámbito familiar, podríamos intentar fomentar el vínculo a través de la mejora de la comunicación. E incluso si nos metemos en el ámbito legislativo se tendría que disminuir la accesibilidad y disponibilidad del alcohol.

  15. Adei Baz dice:

    La experiencia compartida por Marisa Landeras subraya la importancia de abordar de manera consciente y educativa el tema del consumo de alcohol durante la adolescencia. El «binge drinking» o consumo en atracón puede tener consecuencias graves, como en el caso de su hijo, y dejar secuelas en la percepción y tolerancia al alcohol en la vida adulta. Este relato destaca la necesidad de una comunicación abierta entre padres e hijos sobre los riesgos asociados con el alcohol y la importancia de establecer límites y normas claras. La prevención y la educación son fundamentales para fomentar decisiones saludables en relación con el consumo de sustancias en la juventud.

  16. Miriaam Andrade dice:

    El consumo de alcohol en nuestra sociedad está normalizado. Es bastante común que los adolescentes, a partir de una determinada edad, consuman estas bebidas en nuestro país. No me parece del todo erróneo el uso de estas, pero sí el control que a veces no tenemos a la hora de consumirlas. Es necesario tener en cuenta las consecuencias de un consumo excesivo tanto en el momento que estamos bebiendo como en las consecuencias a largo plazo que este consumo tan frecuente puede provocarnos.
    Marisa Landeras nos cuenta como una de sus hijas, a los 16 años, estuvo en un estado de inconsciencia causado por este consumo y cabe recalcar que esa fue la primera vez que tomaba este tipo de bebidas. Es por ello, que en mi opinión se debe informar bien a los adolescentes sobre la ingesta responsable de este tipo de sustancias ya que pueden empeorar nuestra calidad de vida.

  17. Jone Gómez Rodríguez dice:

    Todos formamos partes de cuadrillas de amigos en las que en mayor o menor medida se consume alcohol, el que lo niegue, miente. El problema radica en tener la suficiente personalidad como para saber si realmente necesito beber y cuanto puedo beber. Salir a divertirse no es que sea malo, sino que es necesario y tomarse una copa, aunque no tiene que ser obligatorio, no tiene por qué ser contraproducente.

    Doy por hecho que todos los padres, los míos incluidos, han inculcado a sus hijos que no beban, pero, aun así, muchos caen en la bebida. Muchos adolescentes no beben por miedo a que sus padres les pillen y les castiguen. Esto es un error, o al menos así lo creo, porque el día que sus padres están fuera y no les controlan, lo hacen.

    A mí se me ha inculcado desde pequeña los nocivos efectos de beber, de hecho en mi familia casi nadie bebe. Pero sobre todo se me ha hecho ver que es peor todavía beber porque lo hacen los demás o por el miedo a la exclusión, lo cual demuestra una falta total de personalidad. Para mí lo más importante es elegir el núcleo de amigos con los que te lo pases bien, y que aunque beban sean responsables, no generen conflictos y se diviertan sin molestar a los demás ni metiéndose en líos y sobre todo respeten tu decisión.

    Esa ha sido mi elección y hoy en día continuo con estos amigos porque jamás me han obligado a beber, ni he recibido reproches por no hacerlo. El día, espero que nunca, cambien optaré por buscarte otros. Pienso que cada uno es mayorcito para hacer lo que quiera, pero luego deberá cargar con sus responsabilidades.

  18. Rebeca Bra dice:

    A mi modo de ver, la cuestión del alcohol y otras sustancias se está normalizando cada vez más. En España se ha normalizado beber desde edades cada vez más tempranas aunque eso conlleve el deterioro de nuestro cuerpo.
    Sin embargo, es España junto a otros países el hecho de beber es una cuestión social más que otra cosa por lo que hace que la persona que no bebe, lo haga debido a la presión social. De ese modo, por voluntad propia beben porque han sido presionados.
    En otro países del norte de Europa no está tan bien visto beber y consumir sustancias porque es una cuestión de cultural, por lo que tampoco se ha generado un debete acerca de este tema.
    En conlusión, beber desde edades trempranas puede acarrear daños en la salud pero beber siendo conscientes de la cantidad de alcohol que ingerimos puede ser más beneficioso que perjudial en otros aspectos.

  19. Maitane Laforga dice:

    Es comprensible que la experiencia de Marisa Landeras con uno de sus hijos durante la adolescencia haya sido preocupante.
    Es positivo que sus amigas hayan actuado con responsabilidad al llamar a una ambulancia y que los médicos hayan podido atenderla a tiempo. Este incidente destaca la importancia de la educación sobre el consumo responsable de alcohol y la necesidad de fomentar un ambiente en el que los jóvenes se sientan cómodos hablando sobre sus decisiones y enfrentando la presión del grupo.

    El hecho de que la hija de Marisa haya desarrollado un miedo al alcohol después de esa experiencia puede ser una lección sobre los riesgos asociados con el consumo excesivo y la importancia de conocer los propios límites.

  20. Mitxel dice:

    Vari@s insistís en el tema de la «educación». Vamos a ver: ¿alguno de vosotr@s que, en general, estáis en la adolescencia, no sabe los efectos del consumo del alcohol?… Posiblemente de SOBRESALIENTE… Luego, el problema no debe estar en el conocimiento sino en el desempleo de la VOLUNTAD… Y la VOLUNTAD, para que funcione, debe ejercitarse diariamente. Propio de la adolescencia no es tanto saber o no saber o el grado de saber acerca de esta cuestión (y de otras, dígase, por ejemplo, las prácticas sexuales) sino en adquirir hábitos de ejercicio de la voluntad. ¡Nada sencillo con las hormonas alborotadas y con ganas de alborotarse!

  21. Leire Pérez dice:

    En nuestro país siguen ocurriendo a día de hoy sucesos como estos constantemente, esto se debe a la curiosidad de saber como de siente tras ingerir alcohol u otro tipos se substancias que solo por ver a alguien mal tras ingerir ciertas substancias ya lo queremos.

    El problema de esto es que no hay consciencia del tamaño que tiene un niño/niña de 16 que además no están acostumbrados a ingerir , lo que provoca que se llegue al coma étilico , esta noticia por suerte acabó bien ya que la niña no sufrio algo secundario , pero algunos de ellos no llegan a sobrevivir.

    Una de las soluciones podría ser las charlas en los institutos sobre el alcohol y las demás substancias, hacer consciencia de la catastrofe que se podría llegar por una simple curiosidad y hacer el «bobo» con los amigos con tal de hacerse el guay.

  22. Mikel Doval dice:

    Marisa Landeras es una madre que ha pasado por la adolescencia de sus cuatro hijos. La adolescencia es una etapa llena de hormonas, construcción personal y descubrimientos de los propios adolescentes, pero también es el momento en el que se producen los primeros contactos con el alcohol y otras sustancias, como podrían ser los estupefacientes. En el caso de una de sus hijas, con 16 años, hizo lo que muchos jóvenes hacen: quedar en el aparcamiento de un supermercado y jugar a beber sin ningún tipo de control ni de consciencia. Desafortunadamente, ingirió mucho vodka y a una velocidad abrumadora, lo que resultó en un coma etílico. Aunque no hizo falta llevarla al hospital, estuvo inconsciente. A día de hoy, la hija de Marisa, después de ese ‘binge drinking’, sigue sin sentarle bien tomar una copa.

    Es importante educarnos a los jóvenes sobre los peligros del consumo excesivo de alcohol y otras sustancias. Aunque la presión social puede ser difícil de resistir, es importante recordar que siempre se puede decir “no” y no nos tendría que importar demasiado lo que otras personas opinen de nosotros. Además, es importante tener en cuenta que el consumo de alcohol en la adolescencia puede tener efectos a largo plazo en el cerebro y en el desarrollo físico y emocional. Por lo tanto, es importante fomentar hábitos saludables y tomar decisiones con peso sobre el consumo de alcohol y otras sustancias.

  23. Unax García dice:

    El problema principal con la bebida es la facilidad con la que los menores de edad consiguen el alcohol y algún otro tipo de sustancia. A pesar de que el alcohol es ilegal para menores, hay muchos comercios locales que venden a menores solo por sacar algo más de dinero. Empezar a una temprana edad, con la cual aún no sabes nada sobre la vida, es muy peligroso ya que no solo puedes acabar en el hospital por una falta de experiencia o poco aguante sino que te puede crear una adicción para toda la vida y tener que recurrir a ayuda profesional para que desaparezca.

    La educación que los padres le dan a un hijo no creo que tenga mucho que ver con lo que cada uno decida, al final cada uno es responsable de sus actos y se han dado muchos casos en los que sus padres prohíben beber a sus hijos y lo hacen igualmente, incluso con más que si no se lo prohibiesen. Esa sensación de cruzar lo prohibido o hacer algo indebido es una sensación que a muchos les agrada, sin embargo, si tus padres te permiten beber lo harás con más moderación, si tienen dos dedos de frente al menos.

    La culpa de acabar mal con el alcohol es de uno mismo, cada uno es responsable de sus actos y los que empiezan desde tan pequeños no creo que sea por una mala educación.

  24. Eleder López dice:

    El consumo de alcohol entre menores es un tema extendido y muy común en la actualidad. En sí, esta cuestión no tendría que verse como una mala práctica, pero su consumo a niveles extremos conlleva que esta actividad tenga valores completamente negativos.
    No es el hecho de tomar alcohol, sino el hecho de como. Es habitual ver a los jóvenes de «botellón» y este tipo de prácticas en las que se consumen mezclas de alcohol sin cierto autocontrol y de cualquier bebida.
    Que la venta de estas sustancias a menores este prohibida no soluciona las cosas. Pero una opción viable para evitar estos consumos masivos y peligrosos son los propios padres. Estos, como ha sido en mi caso, pueden mostrarle a su hijo aquellas bebidas alcohólicas (de manera regulada y en muy pequeña cantidad) de mayor calidad y bien elaboradas, para que, si se presenta el momento en el que se les ofrece el llamado «botellón», sepan que eso es, con el debido respeto, una «mierda pinchada en un palo».

  25. Anne Briz Beasain dice:

    El relato de Marisa Landeras refleja la realidad de muchos adolescentes que se ven envueltos en situaciones riesgosas relacionadas con el consumo de alcohol durante esa etapa de la vida. La historia destaca cómo la falta de experiencia y la presión social pueden llevar a decisiones imprudentes, como en el caso de su hija que experimentó un coma etílico a los 16 años.

    Esta anécdota sirve como recordatorio de la importancia de la educación sobre el consumo responsable de alcohol y la necesidad de mantener una comunicación abierta entre padres e hijos. Además, destaca los riesgos del «binge drinking» entre los jóvenes, subrayando cómo una única experiencia negativa puede influir en la actitud hacia el alcohol en el futuro. En resumen, la historia pone de manifiesto la necesidad de abordar el tema del consumo de alcohol en la adolescencia desde una perspectiva educativa y preventiva.

  26. Eztizen Ortega Ramírez dice:

    En primer lugar, es importante destacar que el cerebro de los adolescentes aún se está desarrollando, y por tanto, las consecuencias del alcohol, tal como nos han explicado muchas veces, pueden ser nefastas.
    El alcohol esta normalizado en muchas culturas, aun siendo una droga muy efectiva, y aunque este prohibido hasta los 18 aun hay muchos jovenes menores que las consumen. El problema del alcohol es su facilidad de conseguirlo, cualquiera tiene contactos que se lo pueden conseguir o mismamente en el chino o moro de la esquina.
    El alcohol, esta muy presente en nuestra sociedad y eso hace difícil el evitarlo. Mismamente en navidad, siempre hay una botella de alcohol en la mesa, y por mucha educación que recibas depende de ti el probarlo o no. Dependiendo de con quien te juntes, por mucha voluntad que tengas, con la presión social y el encajar en el grupo te puede conllevar a beber, y para darse cuenta de lo que te conviene y de lo que no, depende de la madurez de una persona y de sus objetivos y voluntad, algo que un adolescente no tiene desarrollado todavía.
    Desde mi punto de vista, cualquiera puede caer en la tentación por muy mayor que sea, el problema es que los adolescentes sufren mayores consecuencias al no haberse desarrollado, y no hay peor adicción que una que se desarrolla desde temprana edad.

  27. Ander Fontanal dice:

    La experiencia de la hija de Marisa Landeras subraya los peligros de beber en la adolescencia. Su encuentro con el coma etílico a los 16 años dejó una huella en su vida, destacando la importancia de la prevención y la conciencia sobre los riesgos del consumo excesivo de alcohol entre los jóvenes. Los padres juegan un papel crucial en educar sobre el consumo responsable y en crear un ambiente propicio para discutir estos temas. El rechazo posterior de la hija hacia el alcohol resalta cómo las experiencias tempranas pueden influir en actitudes a largo plazo.

  28. Iraia Sopelana dice:

    La historia de Marisa Landeras y su hija refleja una realidad preocupante en la sociedad actual, donde los jóvenes se enfrentan a situaciones de riesgo relacionadas con el consumo de alcohol.

    La adolescencia es una etapa crucial en el desarrollo personal, y es comprensible que los jóvenes experimenten con nuevas sensaciones y límites. Sin embargo, el consumo excesivo de alcohol en un corto período de tiempo, como lo vivió la hija de Marisa, es un comportamiento peligroso que puede tener consecuencias graves para la salud.

    La falta de experiencia de la hija en el consumo de alcohol, sugiere una necesidad de educación preventiva sobre los riesgos asociados con el «binge drinking» y el papel de los padres desempeña un papel crucial en la transmisión de valores y límites saludables en relación con el alcohol y otras sustancias.

    En mi opinión, habría que destacar la necesidad de una educación integral sobre el consumo responsable de alcohol y la importancia de la comunicación abierta entre padres e hijos.

  29. Xabier Díaz Mulero dice:

    Hoy en día el consumo de alcohol es algo totalmente normalizado y los adolescentes también somos participes de esta actividad. La historia de la hija de Marisa Landeras muestra muy bien los peligros a los que nos expone el alcohol, que empieza como un juego, una manera de divertirse o no desentonar con el grupo y puede terminar acarreando consecuencias para el resto de nuestras vidas, como pueden ser problemas de hígado o el alcoholismo.
    En mi opinión, es completamente normal el querer probar cosas nuevas y desconocidas, como es el alcohol, al llegar a la etapa de la adolescencia, donde uno empieza a conocerse y formarse realmente, pero esto debería hacerse con control. No debería erradicarse por completo el consumo de alcohol, sino reducirlo, sobretodo en casos de adolescentes, cuyos cuerpos están aún en desarrollo, y buscar el ser conscientes de las consecuencias que puede tener su consumo irresponsable.
    Dicho esto, aunque sobre el papel quede muy bien, no es tan sencillo como parece, casi todos nos hemos pasado o nos pasaremos alguna vez y no es tan fácil prevenir a la gente, sobretodo a los adolescentes, cuando el alcohol es algo tan presente en nuestra sociedad.

  30. Ekaitz Varona dice:

    En general los jóvenes ingieres sustancias alcohólicas porque al ser «ilegal», se creen guais. Si el alcohol fuera legal a la edad de 16 años, el consumo de alcohol entre menores se reduciría drásticamente. Al igual con los estupefacientes, pero en estos la edad legal debería ser de 18 años al hacer que los cultivos sean del estado estas acabando con el narcotráfico y controlando por completo quien consume y cuanto, se puede regular… .
    Post data, la presión social no te hace beber alcohol, es la falta de personalidad. Bebe quien quiere, no echéis balones fuera.

  31. Ibai Tejedor dice:

    Esta problema deriva sobre todo del cambio de etapa que supone la adolescencia. Nos vemos más adultos que niños y nos fijamos más en los mayores y en lo que hacen, sin saber que el riesgo no es el mismo. Una persona de 30 años aguanta por lo general mejor el alcohol que un joven de 16, esto supone que aunque físicamente hayamos evolucionado, mentalmente nos falta por crecer.
    Obviamente hay muchos casos distintos, pero en general al alcohol nos perjudica si lo ingerimos en cantidades grandes, ya que nuestro cuerpo no logra digerir.
    Aun así, me parece normal que poco a poco los jóvenes vayan descubriendo como se comporta su cuerpo ante estas situaciones y no me parece alarmante, salvo el echo de que llegue a un nivel de normalidad que asuste, como que beban todos los días o que lo pasen realmente mal cuando pasan un día sin beber alcohol, ya que generan una dependencia al alcohol que puede derivar al alcoholismo..

  32. Nerea Segura dice:

    La historia de Marisa Landeras nos muestra los riesgos asociados con el consumo de alcohol durante la adolescencia, especialmente cuando se trata del consumo excesivo en un corto período de tiempo. La hija de Marisa experimentó un coma etílico a los 16 años después de participar en un juego de beber en el aparcamiento de un supermercado. El consumo de alcohol es una práctica peligrosa que puede tener consecuencias graves para la salud sobre todo para los jóvenes que no toman precauciones, y esta experiencia sirve como un recordatorio de los riesgos asociados con el consumo excesivo de alcohol, especialmente en edades tempranas. La rapidez con la que la hija de Marisa ingirió una gran cantidad de vodka resalta la importancia de la educación sobre el consumo responsable de alcohol y la necesidad de crear conciencia sobre los peligros asociados.

  33. Irune Martin dice:

    El cuento de Marisa Landeras, es una realidad que viven muchas personas, o que han vivido, yo conocí a un chico que es jugador de baloncesto de EBA y con 16 años la noche de carnaval bebió y bebió mas y entro en coma etílico, gracias a dios llego rápido la ambulancia y despertó pronto ya que le hicieron un lavado de estomago, después de esto aprendió a controlarse y a saber cuanto tiene que beber o de que manera debe beber ya que paso un mal rato.

    Pocas personas saben parar de beber o saben cuales son sus limites y me parece que debería de saberlo todo el mundo pero desgraciadamente muchas personas hasta que no llegan a este punto no aprenden cuanto tienen que beber, o si les va a sentir mal.Todos deberíamos de tener conciencia de lo que puede llegar a provocar beber mucho alcohol, o poco, depende la persona pero siempre hay que ser consciente de ello, de los limites de cada persona.

  34. Erik Castelo dice:

    El tomar alcohol en España ya está muy normalizado, como otros países de Europa. Que al no considerarlos una droga, están legalizados. El caso de esta muchacha es un caso que pasa muy a menudo, puede ser por la falta de control o la presión social que pueda tener. Igualmente, la toma de alcohol entre los adolescentes puede a llegar a ser preocupante, ya que cada vez lo prueban siendo más jóvenes de lo normal.
    Esto puede ser por el simple hecho de intentar verse más adultos o por el morbo de probarlo. Creo que este problema no puede tener una solución en sí, ya que está en la decisión de cada uno y la libertad que le den sus padres. Ya hay bastantes vídeos y charlas hablando sobre las consecuencias del alcohol, por lo que cada uno ya sabe cuales pueden ser las consecuencias.
    Aún diciendo esto, no estoy en contra del alcohol ni mucho menos, ya que para algunas personas es una manera de relajarse en sí, pero siempre hay que tener en cuenta la cantidad de alcohol, que es lo no toman en cuenta los jóvenes.

  35. Ibai Fernández Palacios dice:

    La historia de Marisa Landeras y su hija es un recordatorio impactante de los riesgos asociados con el consumo irresponsable de alcohol durante la adolescencia. La narrativa destaca cómo un simple juego puede llevar a consecuencias graves, como en el caso de la hija de Marisa, que experimentó un coma etílico a la edad de 16 años.
    El fenómeno del ‘binge drinking’ entre los adolescentes es motivo de preocupación, ya que puede tener consecuencias a largo plazo para la salud mental y física. Es crucial que se implementen programas de educación preventiva en las escuelas y que se fomente la comunicación abierta entre padres e hijos sobre estos temas.
    En definitiva, la historia de Marisa Landeras resalta la importancia de la educación, la comunicación abierta y la supervisión parental para prevenir situaciones peligrosas relacionadas con el consumo de alcohol durante la adolescencia.

  36. Naroa barcena dice:

    Es importante que los padres hablen con sus hijos sobre los peligros del alcohol durante la adolescencia y les enseñen a beber de manera responsable para evitar situaciones como la del texto.

  37. Jon Ander Prol Calvo dice:

    Los adolescentes y el alcohol son dos palabras que aterran a cualquier padre o madre. Es cierto que la adolescencia refleja y «saca a pasear» nuestro lado más rebelde pero es importante darse cuenta de este hecho y actuar de la forma más racional posible. Es la época de descubrir cosas nuevas, empezar a cuestionarse cierta reglas y abrir puertas a nuevas formas de disfrute.

    Aunque se insiste mucho en no beber, tanto en casa como en las charlas de clase, es necesaria cierta fuerza de voluntad propia. Muchos jóvenes se guían por la conocida frase de «Lo prohibido atrae», pero no hace falta mencionar el hecho de que cierto autocontrol debe establecerse, para no dejar rienda suelta a todos esos pensamientos e ideas lejos de una realidad sensata.

  38. Bibiana Chamba Cueva dice:

    Marisa con cuatro hijos que han pasado la adolescencia sabe y conoce perfectamente que esta etapa puede llegar a ser muy difícil debido a los cambios hormonales y puede incluir también el primer contacto con el alcohol y otras sustancias. En el caso de una de sus hijas, la experiencia fue muy impactante ya que se vio envuelta en esta situación común entre los adolescentes. Todos conocen las consecuencias del alcohol sin embargo muchas personas son influenciadas por sus amistades o por la misma sociedad. Aunque no se sabe los motivos que la llevaron a hacer esto, está claro que marcó un antes y un después en su vida. Por ello es muy importante destacar la educación y la comunicación abierta entre los padres e hijos para de esta forma evitar o prevenir el exceso del consumo de sustancias nocivas para la salud.

  39. Eneritz dice:

    El relato de Marisa Landeras nos enseña la perspectiva preocupante sobre el consumo de alcohol durante la adolescencia. Es innegable que esta etapa supone una serie de desafíos para la construcción personal. La historia de su hija, que experimentó con el alcohol a los 16 años, es un ejemplo de los peligros asociados con un consumo irresponsable a temprana edad y puede llevar a comportamientos arriesgados. Por lo que los padres, educadores y la sociedad en general deben participar en la enseñanza de la moderación y la conciencia del alcohol.

    En la adolescencia suele ser difícil controlarse, pero todo depende de la educación recibida, la conciencia personal y la presión social experimentada. Al fin y al cabo, la historia destaca la importancia de fomentar un entorno en el que los jóvenes se sientan cómodos tomando decisiones conscientes y no se vean impulsados ​​por la presión del grupo.

  40. Claudia Pascual dice:

    Esta situación que vivió la hija de Marisa Landeras es mucho mas común de lo que nos pensamos. En este país en el que vivimos, el consumo de alcohol se ha convertido en una actividad de ocio y cada vez se realiza con mas frecuencia y a edades mas tempranas. De ahí que tantos jóvenes acaben como esta chica de la que habla este texto.

    Para empezar, la falta de madurez psicológica y de experiencias puede derivar en un manejo erróneo del alcohol por parte de ciertos adolescentes. Muchos de ellos, están esperando a que llegue el fin de semana para poder beber hasta perder el conocimiento, cosa que me parece realmente peligrosa. Pienso que hay personas, tanto jóvenes como adultos, que tienen una idea totalmente equivocada de cual es el objetivo de beber, ya que hacerlo hasta vomitar o perder la conciencia no tiene, bajo mi punto de vista, ningún tipo de sentido. Beber un poco en algún evento social u ocasiones especiales no creo que sea ningún problema, dependiendo la edad.

    Por otro lado, pienso que la familia debe inculcar desde bien pequeños cuales pueden llegar a ser las consecuencias de beber en exceso. Ademas, no creo que sea cuestión de prohibir ya que lo único que se va a conseguir es el efecto contrario. Por ello, si se da una educación correcta y se habla del tema en casa sin evitarlo, creo que se puede tener resultados favorables y evitar todo este tipo de situaciones; como comas etílicos.

    En conclusión, pienso que el alcohol, en nuestro país especialmente, es un tema muy normalizado y que no podemos evitar. Por ello, si concienciamos (no prohibir) a los jóvenes de los peligros que puede tener el alcohol, creo que de esta manera, se pueden evitar múltiples de las situaciones como la que vivió la hija de esta señora.

  41. Miranda González dice:

    El alcohol, el tabaco etc. son drogas igualmente dañinas que muchas otras, pero que por alguna razón pasan desapercibidas por nuestra sociedad dejando estragos en quienes las consumen. Cada vez que se da una festividad es común ver a los jóvenes beber, mucho si continencia. El problema no radica en el acto como tal sino en la edad y la frecuencia con que se hace. El mundo avanza a una velocidad sobrecogedora. En el pasado, los niños solían eran criados de una manera muy distinta a lo venimos viendo los últimos años que está dejando consecuencias demoledoras en dichos niños. Los niños generalmente rebosan de energía y tienden a ser muy activos. En esta etapa de su vida, la infancia, se desarrolla su cerebro y se forman las bases que regirán su vida y raciocinio en un futuro.

    Muchos padres hoy en día se desentienden de sus hijos o, para que se entretengan les facilitan aparatos electrónicos lo que conlleva a que estén expuestos a situaciones a una temprana edad y eso lleva a lo que se ve hoy en día no solo en los colegios sino en las calles también, con los grupos delictivos juveniles. Se ha vuelto habitual ver a niños de ocho años fumar vappers, que niños de diez años mantengan relaciones sexuales y un largo etc. Hace no mucho vi a un chico desfallecer a mi lado en un botellón, estaba al borde de un coma estílico (si no le había dado ya). En otra ocasión, en Halloween, unos niños de diez años estaban sentados en un banco bebiendo mientras unas niñas de su misma edad se sentaban sobre ellos fumando y compartiendo fluidos salivales (para ser finos). Hemos llegado a un punto en que los excesos parecen habituales lo que en un futuro nos llevará a una adicción a drogas, alcohol, tabaco, móviles etc. y en la actualidad ya vemos a bebes de dos años asistiendo a terapia por adicción al móvil. En un futuro no muy lejano que ya se esboza el problema de alcoholismo será muy grave en nuestro país mostrándose los efectos que tienen a largo plazo las drogas a tempranas edades.

  42. Sofía Boyero dice:

    La historia de Marisa Landeras y su hija es un ejemplo, por desgracia, demasiado común. El consumo de alcohol en adolescentes es un problema real que puede tener consecuencias devastadoras.

    En este caso, la hija de Marisa tuvo suerte. Sufrió un coma etílico, pero se recuperó. Sin embargo, muchas otras personas no tienen tanta suerte. El consumo de alcohol en adolescentes puede provocar accidentes, lesiones, violencia e incluso la muerte.

    Es importante que los padres sean conscientes de los riesgos del consumo de alcohol en adolescentes y que tomen medidas para prevenirlo. Hay muchas cosas que los padres pueden hacer, como hablar con sus hijos sobre los riesgos del alcohol, establecer límites claros y proporcionarles actividades alternativas saludables.

    También es importante que las escuelas y las comunidades se involucren en la prevención del consumo de alcohol en adolescentes. Se pueden implementar programas de educación y prevención, así como crear un entorno en el que el consumo de alcohol no sea visto como algo normal o aceptable.

    El consumo de alcohol en adolescentes es un problema serio, pero no es inevitable.

  43. Carolina Odriozola dice:

    La etapa de la adolescencia es una en la que muchos cometen todo tipo de actos, ya sean por verse más mayores y prueben cosméticos que no sean adecuados para ellos o el echo de estar con amistades más mayores para sentirse como quieren hacerlo un adulto como tal. Pero muchas veces se dejan influenciar y no actuar como ellos quieren, es decir, dejar paso a su personalidad y ser ellos mismos, pero la desgracia esta en que eso no se ve.
    En este caso se recalca la ingesta del alcohol, una sustancia bastante perjudicial que puede acabar siendo mortal. Los niños cuando pasan su etapa de infancia entran en una llamada adolescencia donde comienzan a descubrirse a ellos mismos haciéndose preguntas de todo tipo, de porque tengo la cara llena de granos, esto es normal tener bellos en estas zonas etc. Pero hay curiosidades que han llegado demasiado lejos, como el echo de probar el alcohol. Esto sucede a que ellos no son conscientes realmente de lo que van a engerir porque algún tercero dirá no pasa nada toma un trago, y ese uno se convierte en dos, luego tres hasta terminar que no sabes ni donde estas puesto. Las personas, incluyendo los niños, siempre quieren aparentar algo que no son, se dejan influenciar por otras personas con la frase «no pasa nada, no te va a pasar nada, por una vez no pasará nada» hasta que algo grave sucede y llega el momento de la lamentación y llega a cuestionarse y si no lo hubiera echo.
    Nadie esta preparado para probar el alcohol, siempre se dice que se debe beber con cabeza para que luego no tenga que ocurrir ninguna desgracias, pero la pregunta es ¿Se sabe cuando parar o decir no?.

  44. Iván Mazón Bartolomé dice:

    El consumo de alcohol en menores es un problema preocupante que a menudo se ve relacionado por la presión social. La influencia de los compañeros o el mero hecho de querer presumir que eres “guay” pueden llevar a los adolescentes a participar en situaciones riesgosas, como el ‘binge drinking’, como en el caso de la hija de Marisa Landeras. La presión social para encajar y la percepción errónea de que el consumo de alcohol es una parte normal de la socialización pueden conducir a decisiones impulsivas y peligrosas. Es crucial abordar la educación sobre los riesgos del alcohol desde una edad temprana para que a la hora de beber por primera vez no lo hagan desde la ignorancia absoluta. La conciencia y el diálogo abiertos entre padres son fundamentales para contrarrestar este problema.

  45. Allison Cruz dice:

    En la actualidad el alcohol está normalizado entre adolescentes, tanto, que si uno decide no tomar al salir de fiesta es raro o simplemente llama la atención. En la historia se nos presenta uno de los peligros de consumir a una pronta edad y en grandes cantidades. La solución al problema del consumo de alcohol no está en decirnos a los adolescentes que no debemos beberlo, sino en aconsejarnos a ser conscientes con el consumo de este, porque los adolescentes tenemos el conocimiento necesario acerca de esta sustancia, sin embargo, el saber sus peligros, no detiene a algunos de no medir la cantidad.

  46. Aimar Vilches dice:

    Hoy en día todos hemos vivido una situación como esta, o bien hemos visto a un amigo/a hacerlo, todos hemos salido de fiesta alguna vez con el único objetivo de beber y al final, sin darte cuenta, resulta que acabas vomitando en una esquina o peor aún, en coma en un hospital.

    Es un tema delicado, del que no gusta hablar, pero los adolescentes nos dejamos llevar y es común ver a alguien destrozado en un banco con un amigo por excederse con el alcohol. Ahora podría decir que hay que intentar concienciar a los jóvenes de que no beban, o que hay que hacer que los padres controlen más a sus hijos y cosas así, pero es algo inevitable, concienciar a la gente nunca será suficiente.

  47. Samuel Uche Jr. Obinwa dice:

    Hoy en día, el consumo de alcohol entre los jóvenes se está normalizando. A partir de la edad en la que se convierten adolescentes, e incluso antes, muchos comienzan a beber alcohol en fiestas, sin tener plena conciencia de las posibles consecuencias.
    En cuanto la experiencia de Marisa Landeras con uno de sus hijos es comprensible que durante la adolescencia este tema haya sido preocupante.
    La parte positiva es que sus amigas hayan actuado con responsabilidad al llamar a una ambulancia y que los médicos hayan podido atenderla a tiempo. Aunque haya muchos casos distintos, en general el alcohol nos perjudica si lo ingerimos en cantidades grandes, ya que nuestro cuerpo no logra digerirlo.

  48. Teresa Solis dice:

    Durante la etapa de la adolescencia toman decisiones precipitadas y no son conscientes de las consecuencias de sus actos. Por ejemplo en el caso de la historia de Marisa Landeras, que señalan los riesgos asociados con el consumo de alcohol en la etapa de la adolescencia. Pero en otros casos, el consumo excesivo de alcohol en un corto período de tiempo es un acción de alto riesgo que puede tener consecuencias graves para nuestra salud.
    Los padres se preocupan por el bienestar de sus hijos pero ellos solo se preocupan por «encajar» en la sociedad y por ello toman decisiones aunque a ellos no les guste. Es decir, que se dejan influenciar por los demás que les conlleva a riesgos. También se debe a la excesiva libertad que les permiten los padres y por ello actúan de esa manera. Los adolescente son difíciles de controlarlos pero todo depende de la educación recibida, la conciencia personal y la presión social experimentada.
    En conclusión, debemos que ser conscientes que el alcohol nos perjudica según la manera que lo hacemos y cuanta cantidad consumimos. También los padres deben de educar y controlar a sus hijos ya que ellos no son conscientes de lo que hacen y se les tienen que enseñar desde una cierta edad lo correcto o no.

  49. Celia Lage Garín dice:

    El debate se centra en la experiencia de Marisa Landeras, madre de cuatro hijos, quien comparte su vivencia sobre la adolescencia y el consumo de alcohol entre los jóvenes. Relata el caso de uno de sus hijos que, a los 16 años, participó en una actividad donde consumió grandes cantidades de vodka, resultando en un posible coma etílico. Aunque no requirió hospitalización, la situación generó preocupación. El relato destaca la importancia de abordar el tema del consumo de alcohol durante la adolescencia, subrayando los riesgos asociados y la necesidad de concienciar sobre prácticas seguras.
    El abordaje del consumo de alcohol durante la adolescencia es crucial para resaltar los riesgos asociados y fomentar la conciencia sobre prácticas seguras. Es necesario educar y concienciar a los jóvenes sobre las repercusiones negativas del consumo irresponsable de alcohol, promoviendo un enfoque responsable y saludable hacia estas sustancias desde una edad temprana.

  50. Laura Bravo dice:

    Lo que nos cuenta Marisa Landeras representa una experiencia común en la adolescencia: la experimentación con el alcohol. Hoy en día, el consumo de alcohol es muy popular entre los jóvenes, y la primera toma de contacto suele ocurrir en la preadolescencia, cuando buscamos sentirnos ‘mayores’. Sin embargo, en las etapas de la preadolescencia y la adolescencia , a veces no somos conscientes de las consecuencias de nuestros actos. Como destaca el texto, la presión social y la falta de experiencia pueden llevar a decisiones arriesgadas, como el consumo excesivo de alcohol, el «binge drinking»es un fenómeno preocupante que puede tener riesgos para la salud. A veces se nos olvida que el alcohol es una droga como cualquier otra, aunque socialmente aceptada, ya que, en principio, parece no tener consecuencias tan fuertes a corto plazo, sin embargo, apenas se diferencia de otras sustancias en términos de sus efectos y riesgos. Es importante concienciar a los jóvenes sobre los efectos negativos del consumo irresponsable de alcohol, promoviendo a la vez, una actitud responsable y saludable hacia estas sustancias.

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