DEBATE 241: Dejarse llevar por la corriente (1º de la 2ª Evaluación)
Si analizamos las cosas con detenimiento, acabaremos llegando a la conclusión de que muchos alejamientos de la práctica religiosa se deben tan solo al convencimiento de que la religión hoy no se lleva, no está de moda. Igual que, en el pasado, hablábamos de un “cristianismo sociológico” para designar una postura religiosa que no era fruto de una opción personal sino del dejarse llevar, hoy podríamos hablar, sin duda, de una increencia sociológica para referirnos a todos aquellos que no rechazaron personalmente la fe, sino que se dejaron “llevar por la corriente”.

Habla de cómo muchas personas se alejan de la religión no porque hayan tomado una decisión personal, sino porque sienten que hoy “no está de moda” creer. Antes ocurría lo contrario: mucha gente se consideraba creyente simplemente por seguir lo que hacía la mayoría. Ahora pasa igual, pero en sentido opuesto. En vez de elegir por convicción, muchas personas se dejan llevar por lo que parece común en la sociedad. En resumen, el texto invita a pensar en la importancia de decidir por uno mismo y no solo seguir la corriente, tanto para creer como para no creer.
En mi opinión, según el texto, es verdad lo que se comenta ya que hoy en día la gente no está tan pendiente por las creencias ni la religión. Solo buscan el seguir a los demas como una forma de dependencia o por el miedo a…Por ejemplo: si alguien de verdad es creyente en la actualidad seguramente lo oculte por seguir el «protocolo» adaptado por los demás. Por ello es importante reflexionar sobre lo qué pensamos realmente y no dejarnos llevar tanto por el «qué dirán».
El texto habla sobre cómo la juventud de hoy en día está cada vez más lejos de la religión y creo que es una idea interesante. En el texto se comenta que, generalmente, es por «moda», las modas al final se dan por las personas que admiramos del mundo público, como actores, futbolistas, cantantes… En la época en la que ahora vivimos no creo que haya una presión real por tener una opinión y otra ya que con las redes sociales siempre habrá forma de encontrar gente con la que compartamos ideales. Tenemos acceso a más información que nunca en la historia, aunque también extremos expuestos a la desinformación, y realmente creo que si la fé no existe en muchos jóvenes es por su conciencia y forma de pensar, al igual que creo que los que creen es por una fe real y no una moda.
Tras analizar las posturas expuestas en el texto, coincido con la premisa inicial en que la digitalización es inevitable, ya que los hechos demuestran que optimiza los tiempos de respuesta. Sin embargo, considero que el debate omite un punto fundamental: la brecha digital en personas mayores. Sin tener en cuenta este factor, la solución propuesta será excluyente. En mi opinión, el enfoque debería dirigirse hacia un sistema híbrido para lograr un impacto real y equitativo.
En relación con el texto, se observa que un sector considerable de la población especialmente la juventud actúa bajo la influencia de una corriente cultural que desestima el cristianismo. Bajo mi punto de vista, existe una clara dicotomía: la fe suele ser fruto de una formación familiar o de experiencias vitales profundas, mientras que la falta de creencia actual parece responder más a un fenómeno de mimetismo social o moda que a una convicción personal.