DEBATE 228: Adolescencia y familia (3º de la 2ª evaluación)
La adolescencia es un periodo de cambio y, como tal, esto va a implicar una transformación de la relación que tiene con su familia. El verdadero objetivo de estos cambios va a ser la búsqueda de su propia personalidad, su manera de enfrentarse a las dificultades, la forma de expresarse para encontrar su rol en la sociedad e incluso dentro de su familia y, así, la manera de sentirse querido y respetado tal y como es. Llegar a la etapa adulta significa ser responsables de sus actos, elegir de entre las opciones la mejor para cada uno y aprender de los errores.
Por otra parte, la familia va a ser un pilar fundamental en un momento en el que el adolescente se va a encontrar perdido y va a necesitar ayuda, a pesar de que es la etapa en la que se deja influir más por su grupo de iguales.
La influencia en la familia durante el desarrollo del adolescente será vital. Si esta influencia es positiva, tendrá mucho camino ganado en su integración dentro de la sociedad adulta, facilitando la toma de decisiones y consiguiendo asumir nuevas responsabilidades. De esta manera madurará de forma sana.
Si, por el contrario, la influencia por parte de su familia y su entorno es negativa, puede ser por exceso celo con el hijo, o por no establecer normas adecuadas para su enfrentamiento en la sociedad, el trabajo será más duro y más difícil.

En mi humilde opinión, la adolescencia es una etapa muy importante en la vida de cualquier persona. Es el momento en el que los jóvenes empiezan a descubrir quiénes son realmente. Durante este tiempo, aprenden a enfrentar problemas, a expresarse y a encontrar su lugar tanto en su familia como en la sociedad. Buscar y encontrar su propia identidad es esencial para crecer y madurar.
La adolescencia es una etapa de la vida donde uno comienza a conocerse a uno mismo, a conocer el funcionamiento de las cosas, tomar responsabilidades… Está claro que para los padres es complicado conllevar esto porque es un choque entre la vida adulta y la niñez. En la mayoría de los casos se da la situación de que los adolescentes quieren realizar las actividades que pueden realizar los adultos cuanto antes, a pesar de no poder hacerlas por ley. Esto último es lo que realmente acarrea problemas, los adolescentes se sienten muy responsables pero no son conscientes de los riesgos de las cosas, por ello creo que la familia adulta es un pilar fundamental porque pueden enseñar al adolescente el peligro de las cosas y a tomar esas «cosas de adultos» con precaución y progresión, haciendo así al adolescente alcanzar una madurez.
La adolescencia es una etapa crucial en la vida de cualquier persona, marcada por cambios significativos en la relación con la familia. La familia juega un papel fundamental, proporcionando apoyo y orientación. Una influencia positiva facilita la integración en la vida adulta, ayudando con la toma de decisiones responsables y el desarrollo de nuevas responsabilidades. Sin embargo, una influencia negativa puede dificultar este proceso, haciendo que el camino hacia la madurez sea más complicado. Entonces, es esencial que las familias establezcan un entorno de apoyo y normas adecuadas para ayudar a los adolescentes a crecer correctamente.
La adolescencia es un periodo crucial de la vida que consiste en la formación de la identidad personal y social. La familia juega un papel crucial, ya que proporciona el apoyo emocional y la orientación necesarios para enfrentar los desafíos. Una influencia positiva y equilibrada por parte de la familia facilita una transición saludable hacia la adultez, promoviendo el desarrollo de la autonomía y la confianza en sí mismos. Por otro lado, una falta de apoyo o un entorno familiar disfuncional pueden dificultar este proceso, llevando al adolescente a buscar refugio en su grupo de iguales.
La xenofobia tiene raíces profundas en la historia, alimentada por miedos colectivos, inseguridades y desconocimiento del otro, factores que a menudo se amplifican con discursos simplistas que nos dividen. Para abordar este problema deberiamos educar desde una perspectiva humana y reflexiva, enseñando historia de manera honesta para entender cómo estas actitudes han causado daño en el pasado, y promoviendo la diversidad como una fuente de riqueza social. Los líderes y los medios también deben asumir su responsabilidad, fomentando un discurso que inspire empatía y entendimiento en lugar de polarización, simplemente porque la historia demuestra que el progreso real surge de la unión y la colaboración.
La adolescencia es un momento muy importante en la vida de las personas porque en estas edades es cuando vamos decidiendo qué camino queremos o no queremos tomar. Como bien dice el texto, la influencia de la familia es muy importante y si ésta es positiva o negativa nos puede afectar positiva o negativamente. Yo estoy totalmente de acuerdo con eso porque es un período de muchos cambios y nosotros mismos no somos del todo capaces de tomar siempre una buena decisión. Para eso tenemos a la familia o al entorno, que nos ayudan a elegir siempre (o en la mayoría de los casos) lo mejor y nos apoyan.
A lo largo de las distintas etapas de nuestra vida el entorno que nos rodea va a ser muy importante con respecto a la conducta que vayamos a desarrollar en el futuro. Al principio el entorno familiar va a ser nuestra referencia y va a influir de una forma directa en nuestra educación: su cuidados, la forma de actuar, su comportamiento… Va a formar los cimientos de nuestra educación. Si estos cimientos no son estables, puede tener consecuencias en el futuro. La adolescencia es un periodo de cambios y es necesario tener un apoyo para guiarnos por un buen camino.
Una etapa complicada, ni niños ni adultos, jóvenes en busca de nuestro futuro, importantísimo para nuestra vida, queriendo nuestra independencia y nuestra propia toma de decisiones, pero en muchas ocasiones aun sin la madurez y experiencia suficiente para ello.
Ahí es donde entra en juego nuestro entorno, nuestros padres, nuestros profesores…ellos son nuestros cimientos, nuestra referencia y que con su ayuda de una manera positiva intentaran guiarnos para tener suficientes recursos para superar esta etapa y nos facilite llegar a la edad adulta con una buena base.
Una etapa crucial en la vida de una persona es la adolescencia. Sin embargo, como bien dice el texto esta etapa trae consigo muchos problemas detrás como puede ser la mala relación con los padres. Este cambio de la niñez a la adultez supone buscar cada uno lo que quiere y lo que quiere que le defina como persona. A pesar de eso, muchos padres no quieren para sus hijos lo que los adolescentes quieren hacer para crecer como personas. Por esta razón, los problemas con los padres en la adolescencia es algo que no está fuera de lo común aunque sí debería estarlo ya que para facilitarles a los adolescentes el camino de la adolescencia que ya de por sí es complicada, los padres deberían intentar facilitársela a los hijos en vez de poner más trabas de las que ya de por sí trae consigo este camino.
La adolescencia es una fase clave en la vida de toda persona, caracterizada por transformaciones importantes en las dinámicas familiares. El rol de la familia es esencial, ya que brinda apoyo y guía en este periodo. Una influencia favorable fomenta una transición exitosa hacia la vida adulta, promoviendo decisiones responsables y la asunción de nuevas responsabilidades. Por el contrario, una influencia desfavorable puede entorpecer este desarrollo, dificultando el camino hacia la madurez. Por ello, es fundamental que las familias ofrezcan un ambiente de apoyo y establezcan normas adecuadas para facilitar el crecimiento saludable de los adolescentes.
La pubertad es un período vital en el que uno empieza a descubrirse a sí mismo, a comprender el funcionamiento del mundo y a asumir obligaciones. Es evidente que para los progenitores resulta desafiante lidiar con esta fase, ya que representa un encuentro entre la madurez y la infancia. En numerosas ocasiones, se observa que los jóvenes anhelan experimentar las vivencias propias de los mayores lo antes posible, aun cuando legalmente no están autorizados. Este último aspecto es el que verdaderamente genera conflictos, pues los adolescentes se perciben muy capaces, pero no son plenamente conscientes de los peligros inherentes a ciertas situaciones. Por esta razón, considero que el núcleo familiar adulto juega un papel crucial, ya que pueden instruir al joven sobre los riesgos existentes y guiarlos para abordar esas «experiencias adultas» con cautela y de manera gradual, facilitando así que el adolescente alcance un nivel de madurez adecuado.
La adolescencia es una etapa de muchos cambios y descubrimientos. Creo que la familia es clave, pero debe encontrar un equilibrio: apoyar y guiar, pero sin controlar demasiado ni dejar todo en manos del adolescente. Es importante que haya normas claras, pero también confianza y respeto para que el adolescente pueda aprender de sus errores. Aunque los amigos son importantes, la familia sigue siendo el pilar que ayuda a enfrentar retos y crecer de forma sana.
La adolescencia es una periodo muy complejo, es el momento en que además de encontrarse uno como persona, entre otras cosas, tiene uno que decidir que querer estudiar una de las decisiones mas difíciles de nuestras vidas, ya que esa decisión nos va a condicionar el resto de nuestras vidas. Por eso muchas veces recurrimos a nuestra familia para sentirnos queridos y respetados, porque si algo sabe uno es que la familia siempre va a estar ahí, por eso para mi debe ser uno pilares fundamentales en la vida de uno.
La adolescencia es una periodo muy complejo, es el momento en que además de encontrarse uno como persona, entre otras cosas, tiene uno que decidir que querer estudiar una de las decisiones mas difíciles de nuestras vidas, ya que esa decisión nos va a condicionar el resto de nuestras vidas. Por eso muchas veces recurrimos a nuestra familia para sentirnos queridos y respetados, porque si algo sabe uno es que la familia siempre va a estar ahí, por eso para mi debe ser uno pilares fundamentales en la vida de una persona.
Personalmente coincido en que la familia es un pilar crucial, tanto en brindar apoyo como en establecer límites que fomenten la autonomía. Una guía equilibrada ayuda al adolescente a tomar decisiones responsables y asumir errores como aprendizaje. Sin embargo, un entorno familiar excesivamente restrictivo o permisivo puede dificultar este proceso, afectando su maduración. Por ello opino que el acompañamiento saludable y positivo por parte de la familia es clave para una transición exitosa hacia la adultez.
En mi opinión, la adolescencia es una etapa llena de cambios, donde buscamos nuestra identidad y aprendemos a tomar decisiones que nos preparan para la vida adulta. Durante este proceso, aunque los amigos parecen tener más influencia, la familia sigue siendo un pilar fundamental para brindar apoyo y orientación.
Si el entorno familiar es positivo, con normas claras y una buena comunicación, el adolescente tendrá más herramientas para enfrentarse a los retos, madurar y asumir responsabilidades. En cambio, una relación familiar basada en el exceso de control o la ausencia de límites puede dificultar el desarrollo personal, generando inseguridad o rebeldía. Por eso, es importante que los padres ofrezcan comprensión y respeto, pero también reglas firmes que ayuden a guiar al adolescente.
La adolescencia es una etapa crucial en la formación de la identidad y la autonomía de los jóvenes. Durante este periodo, la relación con la familia se transforma, ya que los adolescentes buscan definir su propia personalidad y encontrar su lugar en la sociedad. La familia, aunque a veces pueda parecer distante, sigue siendo un pilar fundamental. Una influencia familiar positiva puede facilitar la integración del adolescente en la sociedad adulta, ayudándole a tomar decisiones responsables y a asumir nuevas responsabilidades. Por el contrario, una influencia negativa, ya sea por sobreprotección o falta de normas, puede dificultar este proceso y hacer que el camino hacia la madurez sea más complicado. Es esencial que las familias proporcionen un equilibrio entre apoyo y autonomía para fomentar un desarrollo saludable.
La adolescencia es un periodo crucial de la vida que consiste en la formación de la identidad personal y social. La familia juega un papel crucial, ya que proporciona el apoyo emocional y la orientación necesarios para enfrentar los desafíos. Una influencia positiva y equilibrada por parte de la familia facilita una transición saludable hacia la adultez, promoviendo el desarrollo de la autonomía y la confianza en sí mismos.
En mi opinión, la adolescencia es una etapa crucial en la que los jóvenes buscan definir quiénes son y cómo encajan en el mundo. Aunque los amigos tienen gran influencia, la familia sigue siendo fundamental para su desarrollo. Si la familia ofrece apoyo y establece límites claros, facilita mucho el proceso de maduración. Pero si la influencia familiar es negativa o demasiado controladora, puede generar más conflictos y dificultar la adaptación del adolescente. Es importante encontrar ese equilibrio para que puedan crecer de manera sana.
La adolescencia es un momento en el que nosotros, los jóvenes, estamos en busca de nuestra propia personalidad, de descubrir que queremos y que no queremos para nuestra vida, de experimentar y aprender de nuestros propios errores. Considero que el apoyo de la familia en esta etapa es de vital importancia, pero no la influencia de esta, ni la de tu entorno siguiente. Hay personas que por más negativo que sea el ambiente en el que vive o se crie, buscan cosas diferentes a eso, y no se dejan influenciar por nadie cuando tienen la capacidad de tener criterio propio…
La familia es, sin duda, la base para afrontar esta fase. Una influencia positiva puede marcar la diferencia, guiándonos a tomar decisiones responsables y enfrentarnos a los desafíos de la vida con confianza. Sin embargo, cuando el entorno familiar no ofrece el apoyo necesario, los adolescentes pueden sentirse perdidos y buscar respuestas en lugares equivocados. Creo que no somos conscientes del increíble impacto que tiene la familia en el desarrollo de esta etapa, pero un simple acto erróneo puede condicionar nuestro futuro de manera monumental.
La adolescencia es una etapa de muchos cambios, donde empezamos a definir quiénes somos y qué queremos ser. No siempre tenemos claro qué camino tomar, y es en esos momentos cuando la influencia de la familia se vuelve clave; pues si esta nos ofrece un buen apoyo, nos guía y nos ayuda a tomar decisiones, tenemos más posibilidades de seguir un buen camino.
No siempre es fácil, pero tener un entorno familiar positivo puede marcar una gran diferencia en cómo enfrentamos los desafíos de esta etapa.
La adolescencia es una etapa de cambios en la que los jóvenes buscamos nuestra propia identidad. En este proceso, la familia es muy importante, porque les da apoyo y les ayuda a tomar buenas decisiones. Aunque en esta edad los amigos influyen mucho, el cariño y los valores de la familia siguen siendo clave. Si la familia nos educa bien y con buenos valores, nos será más fácil madurar y ser responsables. Pero si hay demasiadas normas o la ausencia de estas, el camino puede ser más difícil. Por eso, es importante que haya comunicación y respeto en casa. Así, los adolescentes creceremos de forma sana y segura.
Desde mi punto de vista, los adolescentes estamos en una etapa de cambios, que a veces nos dificulta reconocer que es lo que realmente queremos hacer. Más bien, sentimos que estamos dentro de una mezcla de emociones, presiones y expectativas de todos lados.
La familia es un pilar fundamental, aunque hay momentos en los que necesitamos su espacio y no queremos que te estén diciendo qué hacer todo el tiempo. Creemos que esperan que seamos perfectos o que tomemos siempre las mejores decisiones, lo que nos puede crear gran presión a la hora de progresar, aunque no siempre lograremos cumplir las expectativas.
Por otro lado, también es clave que la familia apoye sin juzgar, porque a pesar de que nos equivocamos reiteradamente, eso no significa que no estemos aprendiendo. Por tanto, lo más importante es que haya confianza y comunicación para que podamos crecer sin sentir que estamos siempre siendo observados y juzgados.
Desde mi punto de vista, la adolescencia es una etapa de grandes cambios en la que tenemos que tomar muchas decisiones. Como bien nos dice el texto, la familia juega un papel crucial como guía y apoyo emocional, siendo un referente en los momentos difíciles. Por lo tanto, nuestra familia es un aspecto que nos puede hacer llevar una mejor adolescencia o incluso una más complicada. Con esto quiero decir que debemos tener en cuenta que en la mayoría de los casos es nuestro mayor apoyo, pero no siempre tiene porque serlo.
Yo creo que la etapa de ser adolescentes es una en la que se tienen que empezar a tomar decisiones. Como se cuenta aqui la familia te ayuda en todo aspectos y te apoya en los momentos complicados y esta para poder tener una mejor adolesciencia
A lo largo de nuestra vida, el entorno en el que crecemos juega un papel crucial en la forma en que desarrollamos nuestra conducta. En los primeros años, la familia actúa como nuestra principal referencia, influyendo directamente en nuestra educación a través de sus cuidados, acciones y comportamientos. Esta base se convierte en los cimientos sobre los que se construye nuestra formación. Si esos cimientos no son sólidos, pueden surgir problemas más adelante.
Creo que la adolescencia es una etapa difícil porque los jóvenes están en busca de su identidad y eso puede cambiar la relación con la familia. Aunque en ese momento se quiera ser más independiente, la familia sigue siendo clave para apoyar en los momentos de incertidumbre. Si la familia tiene una buena influencia, ayudará a que el adolescente se adapte mejor a la sociedad y asuma responsabilidades de manera sana. Pero si la influencia es negativa, ya sea por ser demasiado controladores o no poner límites claros, puede dificultar mucho el proceso de maduración y adaptación. Es importante encontrar un equilibrio, porque la familia tiene un papel fundamental en este proceso de crecimiento.
La adolescencia es una etapa difícil tanto para el adolescente como para sus familiares. El adolescente no se da cuenta de todos los cambios que está sufriendo y tampoco acepta los consejos de la familia porque piensa que lo único que quieren es ir en su contra.
Además, hay muchas familias que no saben cómo llevarlo. Piensan que los adolescentes les están desafiando y solo quieren llevarles la contraria para salirse con la suya.
Está claro que nadie nos enseña a ser buenos padres o buenos adolescentes, y que para cuando nos damos cuenta de los errores que hemos cometido, puede que sea tarde para pedir perdón por ello.
En la Adolescencia, nosotros empezamos a saber mas acerca de nosotros porque nuestra personalidad se va definiendo, en este proceso de maduración, sufrimos cambios esperables porque la vida es así. Estos cambios pueden dar miedo o causar frustración en los adolescentes y en sus familias, pero lo importante siempre es hacer lo correcto, los adolescentes debemos aceptar estos cambios y pensar lo mejor para nosotros, quizá pensar lo que queremos es difícil y por eso podemos recurrir a personas que han pasado por esto o personas de confianza para que nos orienten, pero la decision está en nuestras manos.
Creo que el apoyo de la familia en la adolescencia es un factor que debería de perdurar con el pasar del tiempo, ya que de por sí la vida es una escalar de altos y bajos; bueno, diría que más de bajos. Aunque en la adolescencia es cuando estamos buscando nuestra propia identidad y quiénes realmente somos. Creo que la familia, por más buena que sea, influye, pero me apoyo más en que son las amistades quienes pueden realmente llevarnos de la mano tanto al éxito como al fracaso, Está el dicho «dime con quién te juntas y te diré quién eres»; al principio nuestros padres nos lo dicen y no le creemos, pero es cuando más razón tienen, no por algo la edad los hace sabios. Existen personas que nacen en entornos y familias destructivas, pero salen adelante y consiguen superarlo, pero también existen los casos contrarios.
En mi opinión diría que la etapa de la adolescencia, los jóvenes buscamos nuestra propia identidad y autonomía. Aunque como bien sabemos, la familia también tiene un papel muy importante durante ese proceso.
Si los padres nos darían protección y libertad, nos ayudarían a nosotros a desarrollarnos de una mejor forma. Pero si de lo contrario, la influencia familiar nos da aspectos negativos, no serviría de nada.
También es cierto que los amigos influyen.
Por lo que, una comunicación abierta es fundamental para llevar a cabo la etapa.
La adolescencia es una etapa en la que no cambiamos solo físicamente, sino mentalmente. Por ello, es un momento de nuestra vida en la que nos sentimos más «rebeldes» o incluso incomprendidos, hasta el punto de que creemos que todo el mundo está en contra de nosotros.
En esta situación, solemos tener discusiones más frecuentes con nuestra familia y nos sentimos perdidos. De hecho, muchos jóvenes sufren problemas de salud mental en algún punto de su adolescencia.
No obstante, nuestra familia es un pilar fundamental ya que nos orienta a la hora de tomar las mejores decisiones de cara al futuro y nos brinda ese apoyo que necesitamos. Sin duda, una buena relación con nuestra familia hace más llevadera esta etapa.
La familia es un pilar fundamental en el desarrollo de una persona y mas de un adolescente. La adolescencia es una etapa de grandes cambios y asimilaciones en la que la familia debería estar para apoyar. Por desgracia, no siempre es asi y, muchas veces son las familias las que juzgan a sus adolescentes y creo que es su responsabilidad ejercer una funcion de acompañamiento y no de enfrentamiento.
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