El 66% entre los jóvenes de 16 y 18 años ven porno.

Consumen pornografía online, intercambian mensajes de alto contenido sexual, se envían fotos o vídeos íntimos (sexting), incluso, presionan para poder recibir este tipo de contenido. Hablamos de los adolescentes y de su relación con la tecnología.

Según el estudio ‘Adolescencia, Tecnología, Salud y Convivencia’ , elaborado por la Fundación Barrié el 44% de los adolescentes gallegos consume porno vía online, especialmente los chicos (58,8%). Pero eso no es todo: a medida que cumplen años, más consumen. Así, el 25% de los encuestados de entre 12 y 13 años consumen porno mientras que esa cifra se eleva al 66% entre los jóvenes de 16 y 18 años.

Si bien el estudio, que ha contado con la colaboración de la Universidad de Santiago de Compostela, se ha realizado solo en Galicia sobre una muestra total de 10.051 adolescentes, resulta cuanto menos llamativo porque la realidad es que cada vez hay más alertas en torno a la relación que los jóvenes tienen con la pornografía.

Cabe recordar que ya en 2019, el estudio ‘Nueva pornografía y cambios en las relaciones interpersonales’, realizado por Lluís Ballester y Carmen Orte, de la Universidad de las Islas Baleares (UIB), alertó que el primer acceso a contenidos pornográficos en internet se anticipaba a la etapa infantil y a edades tan tempranas como los 8 años.

Una de las cuestiones más importantes en la que han insistido desde siempre los expertos es cómo influye la pornografía en sus relaciones personales. No hay que olvidar que, según el informe «(Des)información sexual: pornografía y adolescencia», de Save the Children, para el 33,4%, el porno ha influido mucho o bastante en sus propias relaciones sexuales. De hecho, los menores que más consumen desean que sus relaciones fuesen más frecuentes, la mitad (49,8%) considera que este tipo de contenido les puede dar ideas para llevarlas a la práctica (una idea que manifiestan principalmente los chicos). De hecho, al 46,5% le gustaría poner en práctica lo que ve.

Teniendo en cuenta todos estos datos, no es de extrañar que el 42,2% de los adolescentes gallegos haya intercambiado mensajes sexuales online (sexting), que el 13,1% haya enviado fotos o vídeos íntimos de sí mismos (sextingactivo) o que más del doble (28,7%) reconozca haberlos recibido (sextingpasivo).

Ellas son presionadas

Además, el estudio de la Fundación Barrié deja en evidencia otra importante cuestión: cómo el género influye. Así, las chicas son presionadas con mayor frecuencia para enviar fotografías o vídeos íntimos (18,6% de chicas frente a un 6,9% de chicos). Lo más preocupante es que dicha coacción comienza a edades tempranas (el 16,5% de los adolescentes entre los 12-13 años reconocen haberla sufrido) y se mantiene prácticamente constante a medida que aumenta la edad.

Otro de las prácticas preocupantes que llevan a cabo los jóvenes gallegos tiene que ver con el ‘grooming’ (cuando un adulto se hace pasar por un niño o adolescente para contactar con los menores): 3 de cada 5 ha aceptado a un desconocido en redes sociales y 1 de cada 5 ha llegado a quedar en persona. De hecho, e 11,6% ha recibido una proposición sexual por parte de un adulto.

En relación a los videojuegos, el 83% de ellos reconoce jugar algún día a la semana aunque el 41,1% lo hace todos o casi todos los días. Además, el 49% reconoce divertirse con una oferta que no es apta para su edad. Lo más preocupante es que al menos 1 de cada 10 adolescentes que apuestan (12%) podría estar desarrollando una adicción al juego.

Tomado de www.abc.es

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