Tema 7: La dictadura franquista II (1959-1975). Desarrollismo industrial y sus consecuencias
Tema 7: La dictadura franquista II (1959-1975). Desarrollismo industrial y sus consecuencias
ÍNDICE
Introducción
7.1 Desarrollo económico y transformaciones sociales
7.2. Las élites y los soportes institucionales del régimen franquista
7.3. La respuesta al asentamiento del régimen; apoyo, indiferencia y oposición
7.4. La crisis del tardofranquismo
7.5 La represión política y social
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Introducción
El presente tema se desarrolla entre 1959 y la muerte de Franco en 1975. El año 1959 es clave, es la fecha del Plan de Estabilización que puso las bases para el desarrollo económico de los años sesenta y primeros años setenta. La España de los sesenta no se parece en casi nada a la que sale de la Guerra Civil, salvo en el sistema político que ha cambiado muy poco.
7.1 Desarrollo económico y transformaciones sociales
- Desarrollo económico
a.- El plan de estabilización (1957-1959). Las dificultades que, a partir de 1956, se fueron acumulando en el campo de la economía provocaron una radical modificación en la política económica del régimen franquista. Citaremos algunas medidas: 1. Reducción del gasto excesivo del Estado y del de los particulares. 2. Desaparición progresiva de los controles del Gobierno sobre las actividades económicas. 3. Apertura de la economía española a los mercados exteriores. En todo este desarrollo tienen una singular importancia los llamados “tecnócratas”, miembros afiliados al Opus Dei (Organización perteneciente a la Iglesia Católica).
b.- La España del desarrollismo: los resultados del Plan de Estabilización fueron inmediatos. A partir de 1961 se produjo un fuerte crecimiento económico calificado por algunos como “milagro español”. El crecimiento se basó en una fuerte expansión industrial que se produjo por los bajos salarios y la masiva llegada de capitales extranjeros. El crecimiento industrial atrajo a un gran número de campesinos. En el sector servicios el sector turístico fue el verdadero motor de la economía: miles de europeos acudían a España aprovechando los bajos precios, la amplia oferta de sol y playa y la existencia de una infraestructura hotelera en rápida expansión. La balanza comercial era deficitaria, pero la balanza de pagos se equilibraba por los ingresos del boom del turismo y por las remesas de los emigrantes españoles en Europa.
A partir de 1963 el Gobierno intentó regular el crecimiento mediante los Planes de Desarrollo, copiados del modelo francés. Desde el Gobierno se marcaban objetivos económicos a cumplir cada tres años en determinados sectores, complementando las medidas con subvenciones públicas e incentivos fiscales. Se aplican en los Polos de Desarrollo (industrialización de una zona y desequilibrios territoriales). Las primeras ciudades fueron Burgos, Huelva, Vigo, A Coruña, Valladolid, Zaragoza y Sevilla. No todos los objetivos se lograron, pero España tuvo, en los años sesenta, una de las tasas de crecimiento más altas del mundo.
Cuando nace, 1957, la CEE la postura de Franco fue de claro desprecio. Sin embargo, los tecnócratas no lo vieron así y, en 1959, España pidió oficialmente entablar conversaciones para entrar en el grupo. La petición formal de ingreso se realizó en 1962 pero fue rechazada por el Parlamento Europeo por motivos políticos (falta de democracia y respeto a los derechos fundamentales).
Tras nuevas negociaciones, en junio de 1970 España y la CEE firmaron un Acuerdo preferencial que estuvo en vigor hasta la plena integración de nuestro país en la CEE, el 1 de enero de 1986.
- Transformaciones sociales
a.- El desarrollo económico trae profundos cambios. El primero y más importante es que la agricultura pierde el protagonismo económico (éxodo rural), algunas ciudades crecen desmesuradamente (con los problemas subyacentes), se profundizan los desequilibrios regionales (costa-interior), aumenta la emigración a Europa…
b.- La población experimenta (en la década de los sesenta) un espectacular crecimiento (baby boom). Esto generó problemas de ajustes entre una población en crecimiento y las infraestructuras sanitarias y educativas del país que eran claramente insuficientes (hospitales, escuelas, viviendas…).
c.- La modernización de la sociedad y el cambio de mentalidades. La población española sufrió una profunda transformación que le llevó a conocer cotas de bienestar y de consumo inimaginables en las etapas anteriores. El consumismo (cambio de valores), la apertura al exterior (influencia de los extranjeros), la incidencia de la TV…
d.- El aumento de las clases medias. Desde el punto de vista social el hecho más destacado. Junto a los nuevos ejecutivos comerciales e industriales surgen con gran fuerza las nuevas clases medias: los empleados de banca, los técnicos, secretarios, maestros y profesores, etc. Entre los hijos de estos grupos surgirán las nuevas actitudes ante los temas tabú de la sociedad de posguerra: el sexo, la desvinculación del núcleo familiar, la insatisfacción y la crítica a la sociedad de consumo. Los jóvenes universitarios serán la punta de lanza de la protesta popular contra el régimen, en paralelo a la oposición obrera.
7.2. Las élites y los soportes institucionales del régimen franquista
Las élites y los soportes institucionales del régimen franquista se pueden clasificar en varias categorías: el Gobierno, el partido único (FET y de las JONS), el sindicato vertical (CNS), y una red de intereses que le brindaba apoyo social y político. Estas estructuras de poder estaban interconectadas y se reforzaban mutuamente para mantener el régimen en el poder.
- Élites:
- El Gobierno: Encabezado por Franco, concentraba todos los poderes del Estado, incluyendo el poder ejecutivo, legislativo y judicial.
- La Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS): El partido único, que actuaba como herramienta de movilización y adoctrinamiento.
- La Iglesia Católica: Un pilar fundamental del régimen, proporcionaba legitimidad ideológica y social.
- El Ejército: La principal fuerza de apoyo militar y garante del orden público.
- Los empresarios: Muchos de ellos se beneficiaron del régimen a través de contratos y políticas económicas favorables.
- La alta burguesía y la nobleza: Mantuvieron su posición social y económica gracias al régimen.
- Los intelectuales y artistas afines: Proporcionaron legitimación ideológica y cultural al régimen.
- Soportes Institucionales:
- Las Leyes Fundamentales del Reino: Un conjunto de leyes que organizaban los poderes del Estado y daban cobertura legal al régimen, aunque concentraban el poder en Franco.
- La Central Nacional Sindicalista (CNS): El sindicato vertical, que controlaba a los trabajadores y promovía el corporativismo.
- La Guardia Civil: Encargada de mantener el orden público y reprimir cualquier oposición.
- La policía: Encargada de la represión política y el control social.
- Los tribunales: Controlados por el régimen, juzgaban y condenaban a los opositores políticos.
- La censura: Controlaba los medios de comunicación y la cultura.
Es importante destacar que estas élites y soportes institucionales no eran monolíticos, y existían tensiones y conflictos internos dentro del régimen. Sin embargo, en su conjunto, proporcionaron la base social, política e institucional para el mantenimiento del régimen franquista durante casi cuatro décadas.
7.3. La respuesta al asentamiento del régimen: apoyo, indiferencia y oposición
Una de las características más importantes es el debilitamiento de la oposición exterior que sólo en los últimos años, y ante la inminencia de la próxima muerte de Franco, cobra fuerza. Por el contrario, en el interior se va diversificando y haciéndose socialmente más amplia, fenómeno paralelo a la disminución de la feroz represión de la etapa anterior.
a) La oposición social. El único grupo organizado con cierto protagonismo fue el Partico Comunista. Las protestas obreras especialmente en las zonas industrializadas fueron en aumento desde 1962 y la represión contra ellas fue menos contundente que en la etapa anterior. En 1964 surge el sindicato clandestino Comisiones Obreras. Su táctica fue entrar en las organizaciones del régimen y aprovechar los cauces oficiales para organizar a los trabajadores. A finales del franquismo era el sindicato más importante. Otras organizaciones tradicionales como la UGT o la CNT no consiguieron levantar cabeza en estos momentos… El movimiento estudiantil ya no se detuvo hasta el final del régimen y era el síntoma más claro de que el régimen no contaba con el apoyo de la juventud. La propia Iglesia Católica ya no era la institución monolítica que apoyaba al régimen. Después del Concilio Vaticano II (1962-1965) la jerarquía católica se aleja del franquismo, y era más abierto el rechazo por parte de los sacerdotes jóvenes.
b) La oposición política. De todos los movimientos que en el interior luchaban contra el franquismo, el más organizado y el que contaba con más apoyos era el PCE (Partido Comunista de España). Su estrategia política consistía en el “entrismo”, es decir, en entrar en las organizaciones legales del Movimiento y en todo tipo de asociaciones más o menos legales. Muy vinculado a este partido estaba el sindicato Comisiones Obreras. El PSOE no tenía ni con mucho la misma implantación, su dirección y casi todos sus mandos estaban en el exterior y los pocos núcleos del interior tenían poco margen de maniobra. En la extrema izquierda surgieron variantes del comunismo que iban desde el PCE Marxista-leninista, hasta grupos terroristas como el FRAP. En la derecha la oposición al régimen estaba integrada por varias tendencias, entre ellas los monárquicos y la Democracia Cristiana. Este último grupo participó en 1962 en el Congreso del Movimiento Europeo en la ciudad alemana de Múnich. Estos grupos pidieron a la entonces Comunidad Económica Europea que no aceptara a España como miembro mientras no hubiera un sistema democrático homologable con los países de la citada organización. El régimen consideró esta reunión como una conspiración y lo denominó el “contubernio” de Múnich y muchos de los participantes en ese encuentro fueron arrestados al volver a España. De la misma manera se vigorizó también la oposición de los partidos nacionalistas. De esta etapa es también ETA, que surgió en 1959 como una escisión del PNV que mezclaba principios marxistas y nacionalistas. A partir de 1968 adoptó la estrategia de la lucha armada contra el franquismo, al que castigaría duramente en sus últimos años. El atentado más famoso fue el que segó la vida del presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco en 1973. Entre 1968 y el 20 de noviembre de 1975 (muerte de Franco) ETA cometió 43 asesinatos, lo que representa un 5 % del total.
7.4. La crisis del tardofranquismo
La crisis del tardofranquismo, que abarca los últimos años del régimen de Franco (1969-1975), se caracterizó por un aumento de la conflictividad social y política, así como por la incapacidad del régimen para adaptarse a los cambios sociales y económicos que experimentaba España.
1.- Causas:
- Decadencia física y mental de Franco: A medida que Franco envejecía, su capacidad para gobernar y tomar decisiones se vio mermada, lo que generó incertidumbre y descontento dentro del régimen.
- Creciente conflictividad social y política: La sociedad española experimentaba una profunda transformación económica y social, con un aumento del movimiento obrero, la emergencia de nuevas ideologías y la creciente demanda de libertades políticas.
- Tensiones con la Iglesia católica: La Iglesia, que había sido un pilar fundamental del régimen, comenzó a distanciarse de Franco, criticando su autoritarismo y demandando mayor libertad religiosa a tenor de las aportaciones del Concilio Vaticano II.
- Sucesión de Carrero Blanco: El asesinato de Carrero Blanco, considerado el sucesor de Franco, a manos de la banda terrorista ETA, generó una profunda crisis en el régimen, abriendo un período de incertidumbre y luchas internas.
- Impacto de la crisis del petróleo: La crisis económica internacional, derivada de la subida del precio del petróleo, afectó gravemente a España, aumentando los problemas sociales y políticos preexistentes.
2.- Consecuencias:
- El «búnker»: Un sector del régimen, conocido como el «búnker», intentó mantener el inmovilismo franquista, rechazando cualquier tipo de reforma política.
- Crecimiento de la oposición antifranquista: La oposición política, desde diferentes sectores, se fortaleció y se coordinó para luchar por la democracia.
- Agonía y muerte del dictador: La combinación de todos estos factores condujo a la agonía final de la dictadura franquista, que terminó con la muerte de Franco en 1975.
- Transición a la democracia: La muerte de Franco abrió el camino hacia la transición a la democracia, un proceso político complejo que implicó reformas profundas y el establecimiento de instituciones democráticas
7.5 La represión política y social
La represión política y social durante el segundo franquismo (1959-1975) se caracterizó por una combinación de control ideológico, censura, y represión selectiva, a pesar de un crecimiento económico conocido como el «milagro español». Aunque el régimen intentó una apertura política, esta fue limitada y finalmente fracasó, dando paso a un período de endurecimiento conocido como tardofranquismo, marcado por la muerte de Carrero Blanco y la enfermedad final de Franco.
- Control Ideológico: El régimen franquista mantuvo un férreo control ideológico a través de la educación, los medios de comunicación y la propaganda, promoviendo los valores tradicionales y el nacionalcatolicismo.
- Censura: La censura fue una herramienta clave para limitar la libertad de expresión y evitar la difusión de ideas contrarias al régimen. Se controló la prensa, la literatura, el cine y cualquier manifestación cultural que pudiera desafiar la narrativa oficial.
- Represión Selectiva: Aunque hubo intentos de apertura, el régimen continuó reprimiendo a la oposición política, especialmente a través de detenciones, torturas, y juicios sumarísimos. La policía política y la Guardia Civil jugaron un papel importante en la vigilancia y represión de la disidencia.
- Fracaso de la Apertura: Los intentos de apertura política, como el proyecto de Ley Orgánica del Estado, no lograron transformar el régimen ni democratizar la sociedad. Los sectores inmovilistas del franquismo se impusieron, manteniendo el control político.
- Tardofranquismo: Los últimos años de la dictadura, desde la muerte de Carrero Blanco, se caracterizaron por un endurecimiento de la represión, con un aumento de la actividad terrorista y la persecución de la oposición.
- Legado de la Represión: La represión franquista dejó una profunda cicatriz en la sociedad española, con consecuencias políticas, sociales y culturales que se prolongaron durante décadas después de la muerte de Franco.
En resumen, la represión política y social durante el segundo franquismo fue una realidad constante, aunque con matices y altibajos. El régimen utilizó diversas estrategias para mantener el control, desde la propaganda y la censura hasta la represión selectiva y el control ideológico, a pesar de un contexto de crecimiento económico que no se tradujo en cambios políticos significativos.
