TEXTO: Ante el futuro del Sindicalismo (Madrid, 31-03-1966)

ANTE EL FUTURO DEL SINDICALISMO

“Después de cuatro meses de un diálogo fraternal y sincero, un grupo de militantes del Movimiento Obrero hemos encontrado las bases sobre las que creemos que podrí­a desarrollarse la lucha unida de los trabajadores. (…)

Queremos hacer llegar a todos los compañeros (…) el texto definitivo, en el que hemos logrado recoger y sintetizar cuanto llenó largas horas de trabajo y discusión.

1. El sistema capitalista genera y condiciona la lucha de clases.

2. Los trabajadores españoles han de luchar, por tanto, por la conquista del derecho de Asociación obrera, universalmente aceptado (…).

3. Los trabajadores, a lo largo de la Historia del Movimiento Obrero, han comprobado que su fuerza, su capacidad, procede principalmente de la unidad de clase.

4. En virtud de la experiencia histórica y atendiendo a las exigencias de la unidad, afirmamos que las organizaciones del Sindicalismo Obrero deben ser plenamente independientes de todos los partidos polí­ticos. (…)

5. Los trabajadores deben comprender claramente que forman un mundo marginado por la sociedad capitalista. (…)

6. Acepta la necesidad de unidad del Movimiento Obrero y de su independencia, consideramos que el instrumento eficaz ha de ser la Central Sindical única, cuyas bases de construcción deberán ser, libres y democráticamente acordadas por las asambleas de trabajadores, realizadas con la colaboración de las organizaciones sindicales obreras representadas en las empresas. (…)

7. La libertad de asociación, el derecho de huelga, la máxima libertad de actuación, de palabra, de escritura, de reunión, han sido siempre la base de todo auténtico Sindicalismo. (…)

9. Nosotros creemos que es la obligación de todos los militantes del Movimiento Obrero español colaborar:

a) En la difusión de las ideas para hacer frente, así­, a los intentos redoblados de la burguesí­a capitalista para frustrar (…) esta oportunidad próxima de organización unida de los trabajadores (…).

b) Colaborar en todos los intentos de constitución de comisiones de enlaces y jurados, así­ como de militantes obreros, en los diversos sectores de trabajo, y abierta a todos, para luchar en forma unitaria por las reivindicaciones inmediatas de derechos y la maduración del Movimiento Obrero. Las Comisiones Obreras, creadas por los propios trabajadores, son un movimiento indispensable, sin subordinación a ninguna tendencia ideológica.

Madrid, 31 de marzo de 1966″³

Documentos básicos de Comisiones Obreras, Paris, 1971, pp. 1-3.

COMENTARIO

Se nos presenta para comentar un texto con el tí­tulo de “Ante el futuro del sindicalismo” en el cual, junto a diversas consideraciones, se afirma la necesidad de crear unas Comisiones Obreras abiertas a todos los trabajadores y sin ninguna subordinación a las diversas tendencias ideológicas.

Para realizar el comentario seguiremos el siguiente procedimiento: localización del texto, análisis del mismo y contextualización. Finalizaremos con unas breves conclusiones, señalando la importancia que tuvo el texto

1. LOCALIZACIí“N

Naturaleza: Se trata de un texto subjetivo, de contenido socio-polí­tico, y que, por su origen, es fuente histórica.

-Autorí­a: el texto es colectivo tal como se indica “un grupo de militantes del Movimiento Obrero”.

Datación: data del 31 de marzo de 1966

Destinatario: va dirigido a todos los trabajadores; es, por tanto, público.

2. ANíLISIS

El tema del texto es la creación de Comisiones Obreras que, en breve, se transformarán en un nuevo Sindicato Obrero.

Las ideas principales vienen estipuladas en los diferentes artí­culos y se refieren a los motivos por los cuales parece necesario crear el nuevo Movimiento Obrero.

El texto comprende nueve artí­culos precedidos de una breve introducción. Nos parece importante el léxico de esta introducción (“diálogo fraternal”) porque nos muestra el talante “cristiano” de quienes participaron en la reunión y de quienes fundaron las Comisiones Obreras.

Las ideas clave que se recogen podemos agruparlas en dos o tres grupos.

a) Conceptos ideológicos: a este asunto se dedican los puntos 1 (justificación de la lucha de clases en la más pura ortodoxia marxista), 2 (el derecho de asociación debe ser conquistado) y 5 (marginación del mundo obrero respecto a la sociedad burguesa).

b) Necesidad de unión: a proclamar esta idea se dedican los puntos 3 (la fuerza del mundo obrero procede de su unidad) y 4 (la unidad del mundo obrero, si quiere ser efectiva, debe ser independiente de los partidos polí­ticos. Sin duda que en este punto quiere diferenciarse de otros Sindicatos que, en aquel momento, no eran sino correas de transmisión de partidos polí­ticos como UGT respecto al PSOE o STV respecto al PNV).

c) Creación de las Comisiones de Obreros. Manifestada la necesidad de la lucha obrera y la independencia respecto a los Partidos Polí­ticos, lo que se aprueba es la constitución de una nueva organización que debe tener como caracterí­sticas más notorias la apertura a todos los trabajadores, la lucha unitaria contra la burguesí­a y la no subordinación a ninguna tendencia polí­tica.

3.- CONTEXTUALIZACIí“N

Los años en los que enmarcamos el texto corresponden a la década de los sesenta del siglo XX caracterizada por un rápido crecimiento industrial y del sector servicios. La apertura económica al exterior provocó un verdadero aluvión de inversiones extranjeras que llegaron atraí­das por los bajos salarios.

El desarrollo industrial desencadenó una intensa emigración de mano de obra campesina hacia las ciudades y hacia Europa (Alemania, Francia, Suiza….). A la vez que la agricultura se modernizaba, amplias zonas del interior quedaban desertizadas.

En el terreno comercial, España alcanzó un superávit en su balanza de pagos. El tradicional déficit de la balanza comercial se vio compensado por los ingresos procedentes del espectacular desarrollo del turismo, las inversiones extranjeras y las remesas de divisas enviadas por los emigrantes en Europa.

Para tratar de encauzar el crecimiento económico, el gobierno aprobó a partir de 1963 varios Planes de Desarrollo. Basados en los incentivos fiscales y en las ayudas estatales tuvieron un resultado bastante inferior al previsto. La economí­a siguió creciendo pero la planificación no funcionó. El mejor ejemplo fue el creciente desequilibrio entre las diferentes regiones del paí­s.

En definitiva el perí­odo 1961-1973 estuvo marcado por un gran desarrollo económico, inserto en un marco general de expansión europea y mundial. Ese contexto exterior favorable permitió abundantes inversiones extranjeras, una masiva llegada de turistas y la eliminación del paro mediante la emigración a Europa.

Este desarrollo económico motivó, a su vez, una serie de cambios sociales. Tras los duros años de la posguerra, en los que la sociedad española habí­a quedado anclada a un tipo de sociedad arcaica, los años sesenta presenciaron un acelerado cambio social. Estos fueron algunos de sus principales rasgos: masiva emigración rural a las ciudades y a Europa occidental, fuerte incremento de la población, una nueva sociedad de consumo, progresiva relajación de la importancia de la Iglesia, nuevos hábitos de relación social y nuevas pautas de relación entre ambos sexos.

4.- CONCLUSIONES

 

1) La Década de los años sesenta de siglo XX significó para la España Franquista un momento de intenso desarrollo económico. Al mismo tiempo el despertar del movimiento obrero dentro de las pocas oportunidades que les concedí­a el régimen dictatorial.

2) Dentro del marco sindical eran las organizaciones dependientes de los partidos polí­ticos  quienes mantení­an la acción clandestina. Tanto la UGT, como CNT y ELA eran más que conocidas (y perseguidas por el régimen).

3) Ante esta situación y la división obrera, nace una nueva concepción de lucha obrera que, partiendo de unos principios cristianos, acepta estrategias claramente marxistas. Al mismo tiempo, aboga por la unidad de todos los obreros. A esta nueva forma de acción sindical que se la llama Comisiones de Obreros, independientes, en principio, de cualquier partido polí­tico.

4) Esta forma de sindicalismo tuvo un gran éxito inmediato y a ella se afiliaron muchos afiliados de otros sindicatos por no verlo incompatible. Aún manteniendo este carácter independiente pronto cayó en manos del PCE que utilizó a estas Comisiones Obreras como correa de transmisión de sus principios polí­ticos.

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