DEBATE 241: Dejarse llevar por la corriente (1º de la 2ª Evaluación)

Si analizamos las cosas con detenimiento, acabaremos llegando a la conclusión de que muchos alejamientos de la práctica religiosa se deben tan solo al convencimiento de que la religión hoy no se lleva, no está de moda. Igual que, en el pasado, hablábamos de un “cristianismo sociológico” para designar una postura religiosa que no era fruto de una opción personal sino del dejarse llevar, hoy podríamos hablar, sin duda, de una increencia sociológica para referirnos a todos aquellos que no rechazaron personalmente la fe, sino que se dejaron “llevar por la corriente”.

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31 Respuestas

  1. Naroa Ventosela dice:

    Habla de cómo muchas personas se alejan de la religión no porque hayan tomado una decisión personal, sino porque sienten que hoy “no está de moda” creer. Antes ocurría lo contrario: mucha gente se consideraba creyente simplemente por seguir lo que hacía la mayoría. Ahora pasa igual, pero en sentido opuesto. En vez de elegir por convicción, muchas personas se dejan llevar por lo que parece común en la sociedad. En resumen, el texto invita a pensar en la importancia de decidir por uno mismo y no solo seguir la corriente, tanto para creer como para no creer.

  2. Aitziber Ipiña Arteta dice:

    En mi opinión, según el texto, es verdad lo que se comenta ya que hoy en día la gente no está tan pendiente por las creencias ni la religión. Solo buscan el seguir a los demas como una forma de dependencia o por el miedo a…Por ejemplo: si alguien de verdad es creyente en la actualidad seguramente lo oculte por seguir el «protocolo» adaptado por los demás. Por ello es importante reflexionar sobre lo qué pensamos realmente y no dejarnos llevar tanto por el «qué dirán».

  3. Miren Carrasco dice:

    El texto habla sobre cómo la juventud de hoy en día está cada vez más lejos de la religión y creo que es una idea interesante. En el texto se comenta que, generalmente, es por «moda», las modas al final se dan por las personas que admiramos del mundo público, como actores, futbolistas, cantantes… En la época en la que ahora vivimos no creo que haya una presión real por tener una opinión y otra ya que con las redes sociales siempre habrá forma de encontrar gente con la que compartamos ideales. Tenemos acceso a más información que nunca en la historia, aunque también extremos expuestos a la desinformación, y realmente creo que si la fé no existe en muchos jóvenes es por su conciencia y forma de pensar, al igual que creo que los que creen es por una fe real y no una moda.

  4. Nerea Molinos dice:

    Tras analizar las posturas expuestas en el texto, coincido con la premisa inicial en que la digitalización es inevitable, ya que los hechos demuestran que optimiza los tiempos de respuesta. Sin embargo, considero que el debate omite un punto fundamental: la brecha digital en personas mayores. Sin tener en cuenta este factor, la solución propuesta será excluyente. En mi opinión, el enfoque debería dirigirse hacia un sistema híbrido para lograr un impacto real y equitativo.

  5. Unai López dice:

    En relación con el texto, se observa que un sector considerable de la población especialmente la juventud actúa bajo la influencia de una corriente cultural que desestima el cristianismo. Bajo mi punto de vista, existe una clara dicotomía: la fe suele ser fruto de una formación familiar o de experiencias vitales profundas, mientras que la falta de creencia actual parece responder más a un fenómeno de mimetismo social o moda que a una convicción personal.

  6. Lander Suárez dice:

    El texto sostiene que muchas personas se distancian de la religión no porque lo hayan reflexionado profundamente, sino porque ahora «no es bien visto» ser creyente. Antes, en cambio, la mayoría afirmaba que creía porque era lo normal y nadie lo cuestionaba. Ahora la tendencia se ha vuelto contraria y muchos sencillamente imitan lo que hacen los demás.

    La idea es que, al final, tanto si creemos como si no creemos se vuelve algo que imitamos del entorno. Y eso es lo que el texto censura: que tomemos decisiones trascendentes únicamente para encajar o por temor a ser juzgados. En esencia, te invita a detenerte un instante y cuestionarte qué piensas realmente, sin que las modas o lo que diga la gente te influyan.

  7. Nerea dice:

    En mi opinión no estoy de acuerdo con la idea del texto, porque creo que hoy en día la gente no deja de creer por seguir una moda, sino porque ahora existe más libertad y conciencia personal. Antes muchas personas practicaban la religión porque la sociedad o la familia lo imponían, no siempre por verdadera convicción. En cambio, actualmente cada uno puede decidir en qué creer sin sentirse obligado.
    Por eso, si alguien se aleja de la religión, suele ser por reflexión propia y no solo por dejarse llevar. Considero que esto no es algo negativo, sino una muestra de pensamiento crítico. La fe, si es auténtica, debe nacer de una elección libre.

  8. June Rivas dice:

    Es verdad que habrá algunas personas que no crean en Dios porque hoy en día la religión no está tan expandida como hace 50 años. Sin embargo, si alguien quiere creer él solo ya buscará a Dios, y no tiene porqué ser criticado. En general creo que la sociedad actual es una sociedad más tolerante, y no veo porque alguien se podría sentir avergonzado por su religión, y prefiero este sistema a el «cristianismo sociológico» de hace unas décadas en la que se promovía una religiosidad falsa.

  9. Jon Sueldia dice:

    El texto plantea que muchas personas se alejan hoy de la religión no porque hayan tomado una decisión personal y reflexionada, sino porque creen que ya no está de moda o no está bien visto socialmente. Al igual que en el pasado existía un “cristianismo sociológico”, ahora podría hablarse de una increencia sociológica, en la que algunos no creen simplemente por seguir la corriente dominante. Esta postura critica que se tomen decisiones importantes solo para encajar en la sociedad o por miedo al qué dirán.

    Por otro lado, hay quienes no están de acuerdo y consideran que actualmente existe más libertad individual y mayor acceso a la información, lo que permite decidir en qué creer sin imposiciones. Desde este punto de vista, el alejamiento de la religión suele ser fruto del pensamiento crítico y no de una moda. En conclusión, el debate muestra que la influencia social sigue existiendo, pero lo más importante es que tanto la fe como la no creencia sean elecciones personales y conscientes.

  10. Amaia Segura dice:

    Explica como hoy en día hay mucha menos gente creyente si lo comparamos con la cantidad de gente religiosa de antes. Pero la razón no es otra que «la moda», la gente no cree o deja de creer, simplemente se dejan llevar por esa moda de hoy en día de que la religión «no se lleva» y no hacen una reflexión personal para buscar esa fe de la religión. Quizá por sentirse parte de la sociedad y no sentirse excluido. Hace años sentirse parte de la sociedad, en ese cristianismo sociológico , era ir a misa y practicarlo públicamente pero ahora no esta tan normalizado.

  11. Juan Lopez dice:

    Seguir lo que hace todo el mundo puede ser cómodo, pero no siempre nos hace felices o nos representa. Por eso, pensar por uno mismo y cuestionar las decisiones de la mayoría me parece algo importante

  12. Oihan Martín Hurtado dice:

    La actividad religiosa no es una cuestión de moda, sino de fe. Dejarse llevar por la corriente en el ámbito religioso es una actitud bastante común, tanto ahora como en el pasado, y esto ocurre especialmente por el efecto de la familia. Muchas personas adoptan o no las creencias debido a la convicción social y no personal. Si tienen la costumbre de ver prácticas religiosas como ir cada domingo a misa de manera frecuente, al final esa persona está de cierto modo condicionada a seguir con la tradición. De forma opuesta, si una persona crece en un ambiente ateo, carente de religiosidad, es normal que choque cuando una persona creyente expresa su opinión sobre la Iglesia o la religión.

    Para concluir, creo que cada uno, debido a sus experiencias personales (y no por condicionamiento) debe tener su propia opinión y creencia en cuanto a la religión en todas sus formas. No me parece correcta que una familia imponga de manera obligatoria a sus hijos una religión determinada o la prohibición de alguna. Cada uno a medida que crece puede decidir libremente de lo que hacer con su fe.

  13. Naroa Valín dice:

    El texto habla de algo que pasa más a menudo de lo que parece: muchas personas se alejan de la religión no porque la hayan rechazado de verdad, sino porque hoy en día no es lo habitual. Antes mucha gente creía por costumbre y ahora ocurre justo lo contrario. Esto hace pensar que tanto la fe como la falta de ella, muchas veces no nacen de una decisión personal, sino de seguir lo que hace la mayoría de la sociedad. Creo que debemos plantearnos si nuestras ideas son realmente propias o si simplemente nos dejamos llevar por el ambiente que nos rodea.

  14. Imanol Villar dice:

    Yo creo que mucha gente deja la religión más por miedo a ser diferente que por una decisión personal. Hoy en día, en la sociedad estamos tan liados con el trabajo, los estudios y todas las cosas del día a día que a veces ni siquiera tenemos tiempo para pensar en lo que realmente creemos o sentimos. Además, hay presión de los demás y miedo a destacar o a que te juzguen si haces algo distinto, así que es más fácil dejarse llevar por la corriente y seguir lo que hace todo el mundo, en vez de pararse a reflexionar sobre la fe o la religión de forma personal. Esto hace que muchas veces la gente se aleje de la religión no por convicción, sino simplemente porque parece “lo normal” y menos arriesgado.

  15. Endika Fernández dice:

    Es cierto que, en algunos casos, la gente se aleja de la religión no porque haya reflexionado profundamente sobre ello, sino porque siente que ya no forma parte de lo que está “de moda” o socialmente aceptado.

    Sin embargo, también creo que no todos los alejamientos de la fe pueden explicarse solo por el hecho de dejarse llevar por la corriente. Muchas personas cuestionan la religión tras una reflexión personal, experiencias negativas o un cambio en su forma de entender el mundo. Del mismo modo que antes existía un “cristianismo sociológico”, hoy puede haber tanto increencia sociológica como decisiones muy conscientes y razonadas.

    En conclusión, tomar decisiones propias y no basar nuestras creencias únicamente en lo que piensa la mayoría es muy importante.

  16. Markel Villaverde dice:

    En mi opinión, el texto tiene razón al decir que muchas personas se alejan de la religión no tanto por una decisión personal, sino porque hoy en día no está bien vista o “no está de moda”. Antes pasaba algo parecido, pero al revés: mucha gente era creyente por costumbre o por presión social. Ahora ocurre que algunos dejan la fe simplemente por seguir la corriente del entorno. Esto no significa que todos los no creyentes piensen igual, pero sí invita a reflexionar sobre la importancia de que tanto creer como no creer sea una decisión personal y consciente, y no solo una moda social.

  17. Nahia Ruiz dice:

    El texto hace pensar en cómo muchas personas se alejan de la religión no porque lo hayan decidido de verdad, sino porque es lo que se lleva hoy en día. Antes mucha gente era creyente por costumbre o por presión social, y ahora pasa justo lo contrario: no creer es lo normal y muchos simplemente siguen esa corriente. El autor nos invita a preguntarnos si nuestras creencias, o la falta de ellas, son realmente una elección personal o solo una forma de encajar en la sociedad.

  18. Jon Muñoz dice:

    Hoy en día, muchas personas se alejan de la religión no tanto por una reflexión profunda, sino porque sienten que ya no encaja con la sociedad actual. Algunos defienden que esto es simplemente una evolución lógica, ya que cada persona debe decidir libremente en qué creer sin presiones sociales. Sin embargo, otros opinan que mucha gente abandona la fe por dejarse influir por el entorno, igual que antes se seguía la religión solo por costumbre. En este sentido, no creer también puede convertirse en una moda más. El problema no es creer o no creer, sino no cuestionarse el porqué de esa decisión. Pensar por uno mismo debería ser lo más importante. Por eso, tanto la fe como la falta de ella deberían ser el resultado de una elección personal y consciente, y no solo de seguir la corriente que marca la sociedad.

  19. Andrea Ruiz dice:

    La idea del texto me parece interesante porque toca algo que normalmente incomoda admitir, que es que muchas veces no decidimos tanto como creemos, sino que nos adaptamos al ambiente. Igual que antes mucha gente era religiosa porque era lo normal, ahora pasa lo contrario en muchos sitios. No creer, o al menos no practicar, es lo que encaja mejor socialmente, y es fácil dejarse llevar sin pararse a pensar qué piensas tú de verdad sobre la fe.

    El texto da la impresión de que el alejamiento religioso es algo superficial, por pereza o por moda, y creo que hay muchas personas que también han dudado mucho, que han intentado creer y no han podido, o que simplemente no encuentran sentido a la religión. Y eso no es dejarse llevar, eso es un proceso personal, aunque no siempre sea fácil de explicar.

    En mi opinión el texto nos recuerda que conviene preguntarnos si nuestras posturas son realmente nuestras, pero yo creo que a veces creer cuesta, a veces no creer también, y casi nunca es tan simple como seguir la corriente sin más.

  20. Iker Albarran dice:

    En mi opinión, decir que la gente deja la religión solo por «moda» es quedarse en la superficie. No es que se dejen llevar por la corriente, sino que hoy la gente decide por su cuenta y prefiere usar la lógica antes que seguir reglas que ya no encajan con la vida actual. Antes te obligaban a creer, pero ahora somos libres de pensar y elegir lo que nos parece más justo. Al final, no es postureo; es simplemente que cada quien quiere ser dueño de sus propias ideas.

  21. Erik Varona dice:

    En mi opinión el texto tiene razón al decir que mucha gente se aleja de la religión solo porque siente que ya no encaja con los tiempos de hoy. Me parece que así como antes mucha gente era religiosa por encajar en la sociedad, ahora está pasando lo contrario, hay una especie de desinterés general que no viene de una decisión personal, sino de dejarse llevar por lo que hace la mayoría. En mi opinión, esto de la »increencia sociológica» explica por qué muchos no es que estén en contra de la fe, sino que simplemente siguen la corriente de lo que está de moda. Al final, parece que tanto antes como ahora, a veces nos falta un poco más de criterio propio para decidir en qué creer o en qué no, en lugar de solo hacer lo que vemos en los demás.

  22. Beñat Monasterio dice:

    Hoy en día, algunas personas se alejan de la religión porque simplemente no creen o por miedo al rechazo social, lo contrario a lo que antes se llamaba “cristianismo sociológico”. Por ello, en mi opinión, cada persona debería pensar y decidir libremente sobre sus propias creencias, sin dejarse influir por lo que opine la mayoría o por las «modas sociales» del momento. Tanto creer como no creer deberían ser el resultado de una reflexión individual, y no colectiva. Es importante respetar a quienes tienen fe y a quienes no, ya que ambos pensamientos son igualmente válidos.

  23. Eider Fernández Esteban dice:

    El alejamiento de la práctica religiosa entre los jóvenes es cada vez más usual, y lo «raro» o que no esta de «moda» es la fe. Por ello se plantean dos puntos de vista sobre este:
    La idea de la «increencia sociológica» sugiriendo que muchos jóvenes dejan la religión simplemente porque «no está de moda» o por la influencia de figuras públicas, como deportistas, artistas…
    Por otro lado el contraste argumentan que las redes sociales y la gran cantidad de información disponible permiten a los jóvenes encuentren grupos afines a sus ideas y tener acceso a otras múltiples.
    Por tanto, creo que no existe una presión real como en el pasado, la creencia o no creencia de los jóvenes no sería por moda, sino el de su propia conciencia y forma de pensar, siendo así la fe más auténtica y personal, y la no creencia igual de válida.

  24. Nekane Meso dice:

    Creo que el artículo plantea una reflexión bastante acertada.Mucha gente se aleja de la religión no tanto porque lo haya decidido realmente, sino porque hoy en día no está “de moda”. Antes hablábamos del “cristianismo sociológico”, cuando se creía más por costumbre que por convicción; ahora pasa al revés: muchos simplemente siguen la corriente sin pensarlo demasiado, sin hacer una elección personal de verdad.

  25. Asier Larrea López dice:

    Creo que hoy en día muchas personas se alejan de la religión no porque lo hayan pensado a fondo, sino porque sienten que no encaja con lo que hace la mayoría. Antes mucha gente creía por costumbre y ahora ocurre lo contrario: no creer es lo normal.

    En mi opinión, tanto creer como no creer debería ser una decisión personal y libre, no algo que se haga por moda o por miedo a lo que piensen los demás. Lo importante es reflexionar por uno mismo y no dejarse llevar solo por la corriente.

  26. Aimar García dice:

    Pienso que muchos alejamientos de la práctica religiosa no se deben a un rechazo personal y razonado de la fe, sino a la percepción de que hoy la religión no está de moda; del mismo modo que en el pasado se hablaba de un cristianismo sociológico vivido por inercia, hoy puede hablarse de una increencia sociológica, fruto de dejarse llevar por la corriente cultural dominante. No creer se ha convertido en lo socialmente normal y esperado, y eso influye más de lo que solemos admitir, aunque también es cierto que existen personas que se distancian de la religión tras una reflexión honesta o por experiencias personales. En cualquier caso, tanto la fe como la increencia deberían ser siempre el resultado de una opción personal, consciente y libre, y no solo de la presión del entorno.

  27. Alba Cabezon Barroso dice:

    La religión sigue siendo importante para muchas personas, aunque hoy en día no esté de moda. Algunas personas dejan de practicar no por decisión propia, sino por dejarse llevar por lo que hace la mayoría. Esto puede hacer que se pierdan valores y tradiciones importantes. Sin embargo, cada persona tiene derecho a elegir libremente en qué creer. Lo importante es que la decisión sea personal y no por presión social.

  28. Irati Cabezon barroso dice:

    Si analizamos la situación actual, podemos llegar a la conclusión de que muchas personas se alejan de la religión no por una decisión personal, sino porque piensan que hoy en día la religión no está de moda. Al igual que antes existía un “cristianismo sociológico”, en el que la gente practicaba la religión por costumbre, hoy se puede hablar de una “increencia sociológica”.

    En este caso, muchas personas no rechazan la fe de forma consciente, sino que simplemente se dejan llevar por la corriente de la sociedad en la que viven.

  29. Alejandro Aponte dice:

    Creo que este texto tiene bastante razón, porque muchas personas se alejan de la religión más por presión social o por seguir la moda que por una reflexión profunda. Igual que antes había gente creyente “por costumbre”, hoy hay personas no creyentes simplemente porque es lo que encaja mejor en la sociedad actual. Eso no significa que esté mal creer o no creer, pero sí que sería más coherente que cada persona se planteara la fe de manera personal y consciente, y no solo por dejarse llevar por lo que piensa la mayoría.

  30. Udane De Fuentes dice:

    Creo que muchas personas se alejan hoy de la religión no tanto por una reflexión personal, sino por una influencia social que la presenta como algo pasado de moda. De la misma forma que antes existía un “cristianismo sociológico”, actualmente puede hablarse de una increencia sociológica, en la que se abandona la fe por seguir la corriente y no por una decisión verdaderamente pensada.

  31. Ametsa Martínez dice:

    Creo que el texto tiene razón al señalar que la sociedad influye mucho en lo que creemos o dejamos de creer. Muchas veces las personas, sobre todo cuando son jóvenes, siguen lo que ven a su alrededor para sentirse parte del grupo. Sin embargo, también pienso que cada vez más gente sí reflexiona de forma personal sobre sus creencias. Por eso, es importante que cada persona se tome el tiempo de cuestionarse y formar sus propias ideas, en lugar de aceptar sin más lo que marca el entorno.

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