DEBATE 252: importancia de los contextos (1º de la 1ª Evaluación)
Esta actitud de apertura a la verdad, única y a la vez multifacética, expresa en lo más profundo la catolicidad de la Iglesia, que abarca a toda la familia humana y, al mismo tiempo, vive inmersa en las condiciones concretas de los pueblos y las culturas. El Concilio Vaticano II recuerda que, precisamente en virtud de esta catolicidad, «cada una de las partes colabora con sus dones propios con las restantes partes y con toda la Iglesia», y que, de este modo, tanto en su conjunto como en cada comunidad individual, crece gracias a un intercambio recíproco y a un esfuerzo mutuo hacia una comunión cada vez más plena. De ello se desprende que el Pueblo de Dios no sólo está compuesto por muchos pueblos, sino que en su interior está tejido de funciones, vocaciones, culturas y tradiciones diversas, llamadas a apoyarse y enriquecerse mutuamente. En esta perspectiva, san Pablo VI reconocía que, dada la gran variedad de situaciones históricas, no es realista pensar que la Doctrina social pueda «pronunciar una palabra única», una respuesta exclusiva y válida para todos los contextos; por eso invitaba a cada comunidad cristiana a leer con lucidez y responsabilidad la realidad de su propio país. La tensión fecunda entre la universalidad de la misión y el arraigo local forma parte íntima de la vida de la Iglesia: ella lleva en su aliento el horizonte del mundo entero, pero asume las preguntas de cada contexto como el lugar real en el que el Evangelio cobra vida. (Magnifica Humanitatis, 26).

Estoy de acuerdo con lo que dice el texto, pienso que cada uno tiene que cumplir una función dentro de la iglesia, esto no quiere decir que no todos seamos capaces de tener la misma relación de amor con Dios, pero es como todo, no podemos centrarnos en una sola tarea porque sino no podemos crecer como comunidad.
Me gusta la afirmación de Pablo VI porque no podemos dar una misma respuesta a las diferentes situaciones que podemos vivir en el día a día.
Bajo mi punto de vista, la única verdad universal que existe es aquella que se puede comprobar empíricamente. En materias religiosas, morales o éticas, la «verdad» o la «realidad» no pueden considerarse como tales, ya que la visión subjetiva y las experiencias personales sesgan la manera en la que se percibe la realidad. El texto cita a San Pablo VI, quien apoya que «no es realista pensar que la Doctrina social pueda «pronunciar una palabra única»» (entiendo que se refiere a que no se puede pronunciar una palabra única como verdad). Concuerdo con él en la evaluación del contexto para poder concluir en un entendimiento lo mas general posible, el cual se pueda acordar como verdad.
Mi interpretación de este texto se basa en el concepto de la verdad como única y a la vez multifacética. Para entender mejor este concepto, nos plantea como ejemplo la catolicidad de la Iglesia. Sostiene que la catolicidad de la Iglesia contiene una verdad única, es decir, que existe un Dios. Pero también sostiene que contiene una verdad multifacética que se ve reflejada en las diferentes expresiones de la fe o de la Iglesia (la forma de celebrar las misas, la música, la arquitectura de los templos) en pueblos y culturas distintas. Además, añade que esta verdad (única y a la vez multifacética) hace que el Pueblo de Dios se apoye y enriquezca sobre sí mismo. Sin embargo, eso también genera discordancia entre la universalidad de la misión y el arraigo local. Yo considero que solo existe una verdad, la única y absoluta. Si existe una verdad multifacética, es porque la única no se ha llegado a comprender o descubrir en su totalidad. Es decir, que las verdades multifacéticas son fragmentos de una verdad única y absoluta que, por diferentes motivos, no alcanzamos a ver o entender.
El método científico (Sara lo llama empírico) tiene su espacio concreto para el acceso a la verdad. Existen otras áreas donde su aplicación no resulta tan convincente pero no es menos verdadera.