En busca de la historia del antiguo Reino de León siguiendo la estela de los monasterios del río Esla

El río Esla, el afluente más caudaloso del Duero, nace en la cordillera Cantábrica y cruza de norte a sur las provincias de León y Zamora. A lo largo de sus más de 285 kilómetros el curso del río Esla lleva al viajero hasta algunos de los monasterios más importantes del medievo como Santa María de Gradefes o Santa María de Sandoval, otros con reminiscencias mozárabes como San Miguel de Escalada o visigóticas como San Pedro de la Nave. La Fundación Santa María la Real ha creado, a través de su agencia de viajes especializada en turismo cultural, un itinerario por estos cenorrios de las provincias de León y Zamora y que permiten adentrarse en la historia del antiguo Reino de León.

Siguiendo el curso del río Esla, el recorrido continúa por algunos de los cenobios más importantes del medievo como Santa María de Gradefes, monasterio cisterciense femenino fundado en el año 1164 por Teresa Petri. Consta de iglesia de estilo románico, sala capitular, claustro con bellas arquerías de medio punto, huerto y otras dependencias monacales.

Por su parte el monasterio cisterciense de Santa María de Sandoval, en Villaverde de Sandoval, corresponde a la última década del siglo XII. El conjunto monástico está en ruinas, conservándose todavía en pie la panda este donde se abren unos vanos cegados, correspondientes a puertas y ventanas que daban a la sala capitular y otras dependencias. La iglesia, sin embargo si ha ha conservado a lo largo de los años y ofrece oficios litúrgicos. Sus bóvedas, naves, pilares y capiteles de la cabecera y primer tramo corresponden al arte románico cisterciense mientras que el resto se construyó en el gótico tardío. El conjunto fue declarado Monumento Histórico-Artístico el 3 de junio de 1931.​

Del antiguo monasterio de San Miguel de Escalada, en el municipio de Gradefes, solo se conserva el templo.

El monasterio fue consagrado en el año 913 por el abad Alfonso, que había llegado a León junto a otros monjes desde Córdoba. El templo mozárabe fue construido reaprovechando materiales de épocas anteriores, visigótica y romana. Tiene la categoría de Monumento Nacional desde 1886.

La iglesia de San Pedro de la Nave, ubicada actualmente en El Campillo (Zamora), fue trasladada de su emplazamiento original debido a la construcción del embalse de Ricobayo en los años 30 del pasado siglo. Su fábrica, según el historiador y coordinador de Románico Digital, Maximiliano Barrios es una simbiosis de elementos presentes en otros testimonios visigodos. «De su origen monástico no parece haber duda y en los cuatro capiteles de su crucero se halla la escultura de mayor calidad que ha dado el arte visigótico, con piezas como el sacrificio de Isaac y Daniel en el foso de los leones».

El pequeño pueblo de Santa Marta de Tera, en la provincia de Zamora, es conocido por su iglesia románica construida a finales del siglo XI y donde se produce el fenómeno de la luz equinoccial que se proyecta sobre uno de los capiteles más famosos del camino jacobeo mozárabe-sanabrés. Su visita es frecuentada tanto por turistas como por peregrinos que realizan el Camino de Santiago. La iglesia, junto con el monasterio que está al lado, han sido recientemente restaurados.

Los viajeros también pueden adentrarse en San Salvador de Tábara (Zamora) para evocar el gran scriptorium medieval que alumbró joyas como el Beato de Tábara escrito por el maestro Magius, junto con sus discípulos Emeterio, Senior y la monja Ende.

También en la provincia de Zamora se encuentran las ruinas del monasterio de Santa María de Moreruela. De arquitectura cisterciense del siglo XII y transición al gótico fue remodelado en el siglo XVII. Entre los siglos XVI y XVII se levantó la hospedería.

La iglesia, de estilo románico con detalles góticos, presenta tres naves, amplio crucero marcado en planta y gran cabecera.

Destaca la capilla mayor sustentada por ocho columnas, con ábside semicircular y girola, a la que se abren siete absidiolos, cada uno con un altar. Las bóvedas, de estilo gótico, con ojivas y capiteles de impostas y decoración vegetal. La sala Capitular y la Sala de los Monjes se mantienen en buen estado de conservación.

Tomado de www.abc.es

 

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