DEBATE 246: Chicas de 17 años y ansiedad (1º de la 3ª Evaluación)
Un equipo de investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Pontificia Comillas ha presentado las conclusiones del primer ensayo científico realizado en España sobre el impacto de las plataformas digitales en menores de 12 a 17 años.
El estudio, llevado a cabo con 700 alumnos del Colegio Gredos San Diego Moratalaz, concluye que el 76,5% de las chicas de 17 años sufre ansiedad si no responde de forma inmediata a los mensajes, una cifra que en los chicos de 15 y 16 años se sitúa en el 57%.
En términos generales, el 98,5% de los encuestados reconoce una necesidad funcional y emocional de permanecer conectado, y solo un residual 3,85% afirma no utilizar redes sociales.
Tomado de www.libertaddigital.com

La ansiedad en los menores es un tema importante a tratar, muchos de lo jóvenes sufren este sentimiento, la ansiedad, por culpa de las redes sociales, estudios, relaciones.. Para tratar este problema las soluciones son escasas ya que es un sentimiento que surge en diversas ocasiones y el control sobre el es muy complicado.
Una de las maneras para poder controlar la ansiedad podría ser tratar con psicólogos, ya que ellos son expertos en estos temas y pueden ayudar para que de cara al futuro ese sentimiento pueda ser controlado, e incluso, pueda disminuir.
A muchos adolescentes les puede pasar que se sienten nerviosos o con ansiedad si no responden rápido a los mensajes. Las redes sociales están bien porque nos permiten hablar con amigos y estar en contacto, pero a veces hacen que estemos demasiado pendientes del móvil. Por eso es importante aprender a no depender tanto de las redes y entender que no pasa nada por responder más tarde o por desconectar un rato.
La verdad es que los datos no me sorprenden porque es lo que vemos cada día: esa ansiedad por contestar rápido no es una exageración, es la realidad de nuestra generación. Para nosotros estar conectados no es un capricho, es nuestra forma de relacionarnos, y ese 98% de uso demuestra que hoy en día quedarse fuera de las redes es casi como ser invisible. Creo que el estudio acierta al mostrar que no estamos enganchados por gusto, sino por una necesidad social que nos termina generando un estrés constante.