Carlos Javier de Borbón-Parma (pretendiente carlista) juró los Fueros del Reino de Valencia

El pretendiente carlista al Trono de España, Carlos Javier de Borbón-Parma, juró los Fueros del Reyno de Valencia, al término de una Misa celebrada en la Capilla del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, una vez el principal oficiante, Augusto Monzó, y concelebrantes abandonaron el recinto, a pesar de haber sido denegado el permiso.

La Eucaristía comenzó con el canto de las letanías de los Santos y la memoria del Bautismo. Concluía la Liturgia de la Palabra llegó el momento del Compromiso y Bendición de Carlos Javier de Borbón-Parma, cantándose el Te Deum.

En este punto el oficiante principal, Augusto Monzó, del Oratorio de san Felipe Neri, comunicó que no iba a efectuarse la Jura de los Fueros prevista por Carlos Javier, porque “la autoridad eclesiástica” había denegado la autorización. En señal de protesta invitó a los presentes a guardar un minuto de silencio, todo sentados, acción que fue secundada por todos los presentes, correligionarios carlistas en su mayoría, que llenaban la capilla.

A continuación, los presbíteros católicos y anglicanos oficiantes en el ceremonial bajaron del altar y se dirigieron al lugar donde estaba situado Carlos Javier, junto a su hermana María Teresa de Borbón-Parma, imponiéndole las manos y pronunciando la siguiente oración en Lengua Valenciana, que la del oficio y homilía: “os bendecimos, Señor, porque vuestro Hijo, al hacerse hombre, compartió la vida de familia y pudo experimentar sus problemas y alegrías. Os pedimos ahora por Carlos Javier, cabeza de la Casa de Borbón-Parma, protégelo y defiéndelo, a fin que, fortalecido con vuestra gracia, de testimonio de vuestra gloria en medio el mundo”.

La bendición final de la Misa fue impartida por todos los presbíteros presentes, católicos y anglicanos. Estos permanecieron en todo momento en los sitiales de los canónigos siguiendo la ceremonia, se unieron a ella en las bendiciones y en la comunión bajo las dos especies. En la conclusión se cantó el Himno de la Coronación Pontificia de la Virgen.

Una vez los concelebrantes abandonaron la capilla, tal y como se había previsto de forma callada y secreta por los organizadores del acto, cargos carlistas regionales, invitaron a Carlos Javier de Borbón-Parma a subir al altar de la Capilla del Santo Cáliz quien leyó, también en valenciano, la fórmula del Juramento de los Reyes de Aragón y España cuando tomaban posesión del Reyno de Valencia: Yo, Carlos Javier de Borbón-Parma, juro por mi voluntad, sobre los Cuatro Evangelios de Dios, que ahora toco con mi mano, y la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, respetar y amparar íntegramente y sin alteración, los derechos históricos del Pueblo Valenciano, y todos los derechos y libertades reconocidos en los Fueros del Reino de Valencia y en las leyes emanadas de las Cortes Valencianas”.

Dirigentes carlistas informaron que a raíz de publicarse la celebración del acto, el Arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, había mostrado un gran enfado y ser contrario a la celebración de la Jura de los Fueros del mismo dentro del templo catedralicio, pero los organizadores calladamente idearon llevarlo adelante una vez concluida la Misa, dejándose para el final el estricto momento del Juramento. El pretendiente fue vitoreado como Rey de Valencia.

Tomado de www.religiondigital.com

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