Conmoción en la comunidad arqueológica: hallan un centro de bautismo cristiano que llevaba 1.300 años oculto en Israel

Israel nos tiene acostumbrados a grandes hallazgos arqueológicos, pero pocos esperaban encontrar una pila bautismal cristiana de época bizantina con 1.300 años de antigüedad. El descubrimiento ha ocurrido en Hippos, junto al mar de Galilea.

¿Pero por qué han tardado tanto en encontrar este tesoro arqueológico? El problema es que quedó sepultado tras el terremoto del año 749. El derrumbe protegió parte de sus objetos litúrgicos durante casi 1.300 años.

La investigación de Michael Eisenberg y Arleta Kowalewska se ha publicado en Palestine Exploration Quarterly, y describe un fotisterio meridional dentro de la catedral de Hippos.

Los arqueólogos desentierran un centro de bautismo cristiano en Israel

Hippos, también conocida como Sussita, se alzaba sobre el mar de Galilea y tuvo un papel destacado durante el periodo bizantino. La catedral formaba parte de un complejo religioso que ya era importante, pero las nuevas excavaciones han añadido una pieza inesperada.

El hallazgo se centra en un fotisterio. Es decir, una sala con pila bautismal. La catedral ya contaba con un espacio bautismal septentrional, pero los trabajos recientes han documentado otro en el ala sur del edificio.

Lo más relevante es que, según el estudio, la catedral de Hippos es la única iglesia paleocristiana conocida hasta ahora con dos fotisterios dentro del mismo complejo.

El fotisterio norte podría haber formado parte del conjunto desde una fase temprana. En cambio, el meridional se habría añadido después de las reformas de los años 590-591, en un espacio que probablemente funcionaba también como martirion, ligado a la veneración de santos o mártires.

Por qué los arqueólogos creen que el descubrimiento no tiene precedentes

Sólo con el complejo arquitectónico ya estaríamos hablando de un lugar interesante. Por ejemplo, junto a la pila bautismal aparecieron varios objetos litúrgicos, entre ellos un candelabro de bronce, un relicario de mármol y una pieza especialmente rara.

Se trata de un bloque rectangular de mármol con tres cavidades hemisféricas alineadas. Los investigadores plantean que pudo servir para contener aceites, quizá relacionados con ritos de unción durante el bautismo.

No se puede afirmar que la pieza cierre por completo cómo se celebraban esos ritos, pero sí abre una ventana muy poco habitual. Y eso es lo más relevante del hallazgo. De momento no tiene ningún precedente parecido.

Además, no apareció aislado ni fuera de contexto, sino junto a la pila bautismal y dentro del derrumbe que selló la estancia. Eso permite relacionarlo con el uso litúrgico del espacio, no con una acumulación casual de materiales.

Por todo ello los arqueólogos consideran que existió una práctica bautismal más compleja de lo que suelen mostrar las fuentes escritas. De hecho, tener dos pilas podría permitir ceremonias simultáneas.

El terremoto que escondió un tesoro arqueológico bizantino

El derrumbe que destruyó Hippos en el año 749 provocó la caída de la estructura, lo que enterró la sala meridional y dejó sus objetos bajo los escombros, lejos del expolio y de las reutilizaciones que afectaron a otras partes del edificio.

Es decir, el terremoto no fue del todo negativo ya que generó una suerte de cápsula arqueológica. Más allá de una pieza llamativa, guarda una conexión entre religión y arquitectura.

Y es que ayuda a entender mejor una comunidad cristiana bizantina asentada junto al mar de Galilea.

Tomado de www.okdiario.com

 

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