DEBATE 247: Ateísmo e Indiferencia (2º de la 3ª evaluación)

El número de pensadores famosos que intentan dar razones de su negación de Dios ha disminuido drásticamente. Pero el número de personas que en su vida cotidiana viven en el olvido radical de Dios y, por tanto, realizan de modo práctico el ideal del ateísmo, ha crecido enormemente en la sociedad occidental, especialmente en Europa, hasta convertirse en la forma mayoritaria de ateísmo actual. El indiferentismo religioso, en cuanto negación práctica de la existencia de Dios, es la forma actual más destacada de ateísmo masivo; constituyendo, sin duda alguna, la rama de ateísmo más extendida en la actualidad.

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20 Respuestas

  1. Naroa Ventosela dice:

    Hoy en día mucha gente no piensa en Dios ni en la religión en su vida diaria, simplemente no les importa. Antes se hablaba más de si Dios existía o no, pero ahora la mayoría vive sin preocuparse por eso y la religión no forma parte de su día a día. Parece que el ateísmo de hoy es más sobre indiferencia hacia la religión que sobre discutir o buscar razones para creer o no creer. Es curioso cómo esto se ha vuelto algo normal en muchos países, especialmente en Europa, y cómo la gente simplemente sigue con su vida sin pensar demasiado en estas cosas.

  2. Nerea Molinos dice:

    Creo que el texto da en el clavo, hoy en día no es que estemos en contra de la religión, es que simplemente no forma parte de nuestro día a día. Esa ‘negación práctica’ que menciona es lo que vemos en clase o con los amigos; no perdemos el tiempo discutiendo si Dios existe porque estamos demasiado centrados en lo inmediato. Al final, la indiferencia es el nuevo ateísmo porque para nuestra generación Dios no es un conflicto, es una opción que se ha quedado en silencio frente a un ritmo de vida que no deja espacio para lo espiritual.

  3. Mitxel dice:

    La «indiferencia» no es una forma de «ateismo» sino puro ateismo (aunque no sea violento). Sería bueno pensar por qué esta situación es generalizada en Europa, por qué lo es en España y, especialmente, en Euskadi cuando no hace cincuenta años era el territorio más fervientemente católico.

  4. Miren dice:

    Llama mucho la atención que hoy en día el ateísmo ya no se expresa casi con argumentos o reflexiones, sino que más bien a través de la indiferencia en nuestra vida diaria. Muchas personas no niegan a Dios, simplemente actuan como si esto no tuviera importancia. de forma explícita, pero actúan como si no tuviera importancia. Se puede apreciar un fuerte cambio en la sociedad ya que ahora la religión ya no tiene ese peso que tenía antes, ahora no se ve la religión en la vida cotidiana, la espiritualidad ha pasado a un segundo plano.

  5. Lander Suárez dice:

    Hoy en día las personas no es que rechacen la religión, sino que ha dejado de tener importancia. Esto se nota en Europa, donde la indiferencia se ha vuelto la norma. Este ateísmo normalmente no es argumentado, sino una desconexión: la idea de que creer o no creer no influye en nada. Por ello, la religión ha sido desplazada y, de ser un pilar social principal, ha pasado a ser secundario, por no decir terciario. Esto mencionado ha ocurrido, por ejemplo, en el País Vasco, que de ser una de las provincias más católicas ha pasado a ser una de las más ateas.

  6. Aitziber Ipiña Arteta dice:

    Hoy en día ya no hay tanto ateísmo de dar argumentos, sino más bien pasamos del tema. La mayoría de la gente no se plantea si Dios existe o no, simplemente sigue con su vida como si no existiera y ya. Sobre todo en España y Euskadi, el cambio ha sido bastante rápido ya que antes la religión estaba muy presente en la vida diaria. Ahora, en cambio, casi ni se nota. Más bien el tema ha dejado de importar y trata de evitarse.

  7. Amaia Segura dice:

    El debate que siempre a existido, en todas las generaciones, sobre si Dios existe o no ya no es tratado tanto como antes. La indiferencia, el ateísmo en su estado mas puro, se ha expandido y el número de personas que viven sin pensar en la religión y en la inconsciencia es cada vez mayor. Este ateísmo esta presente sobre todo en Europa, las razones pueden ser varias pero el hecho de que cada vez haya menos personas con fe, en cualquier religión, demuestra mucho.

  8. Naroa Valín dice:

    Hoy en día mucha gente no se plantea la existencia de Dios, simplemente vive su vida sin pensar en ello y sin darle importancia. Ya no es tan común ver debates sobre este tema, pero eso no significa que haya más reflexión, sino más bien lo contrario. Me parece que la sociedad se ha vuelto más indiferente y más centrada en respuestas y pruebas inmediatas, sin creer en lo espiritual, más bien en lo práctico.
    Aun así, esto no quiere decir que las personas no tengan valores, sino que quizás los construyen de otra forma. En mi opinión, esta indiferencia es más significativa que el ateísmo tradicional, porque pasa casi desapercibida en la vida cotidiana.

  9. Nerea Arancón dice:

    En mi opinión, el aumento del ateísmo, sobre todo en forma de indiferencia religiosa, no es algo negativo, sino una consecuencia lógica de una sociedad más libre. Antes, muchas personas practicaban la religión porque era algo impuesto social o culturalmente, no porque realmente creyeran.
    Ahora que esa presión ha disminuido, cada uno puede decidir por sí mismo en qué creer o dejar de creer. Por eso, el hecho de que más gente viva sin tener en cuenta a Dios refleja una elección personal más auténtica. En este sentido, el crecimiento del ateísmo no significa una crisis, sino un avance en la libertad de pensamiento y en la autonomía individual.

  10. Endika Fernández dice:

    Hoy en día, el ateísmo más común no es el teórico, sino vivir sin tener en cuenta a Dios. Esa “indiferencia” es en realidad una forma de ateísmo, aunque sea más pasiva.

    El texto refleja bien un cambio social: antes la religión era central y ahora muchas personas simplemente no la consideran en su vida diaria. En Europa, y en lugares como España o Euskadi, esto puede deberse a la secularización, los cambios culturales y el distanciamiento de la Iglesia.

    En general, el texto muestra que hoy predomina más la indiferencia que el rechazo activo hacia la religión.

  11. Nahia Ruiz dice:

    Yo creo que este texto tiene parte de razón, pero también me parece un poco exagerado en cómo lo plantea. Es verdad que hoy en día mucha gente no se plantea activamente si Dios existe o no, simplemente vive su vida sin pensar en ello. En ese sentido, sí puede haber más “indiferencia religiosa” que antes.

    Pero no creo que eso signifique necesariamente que estén “negando a Dios” de forma consciente. Más bien, muchas personas simplemente no sienten que la religión sea algo importante en su día a día. También influye que vivimos en una sociedad más diversa, donde cada uno tiene sus propias creencias o decide no tenerlas.

    Además, llamar a eso “ateísmo” quizá no es del todo correcto, porque ser ateo implica una postura más reflexionada, mientras que la indiferencia es más bien falta de interés. En mi opinión, más que una sociedad atea, somos una sociedad donde la religión ha dejado de ser central para mucha gente.

  12. Juan Lopez yara dice:

    DEBATE 247: Ateísmo e indiferencia
    En mi opinión, la indiferencia religiosa es cada vez más común porque muchas personas ya no se plantean tanto estos temas. No es que nieguen a Dios, sino que simplemente no lo consideran importante en su vida diaria. Creo que esto tiene que ver con cómo ha cambiado la sociedad, que ahora es más científica y menos tradicional. Aun así, pienso que cada persona debería reflexionar sobre estas cuestiones, aunque luego tenga sus propias creencias.

  13. Juan Lopez yara dice:

    En mi opinión, la indiferencia religiosa es cada vez más común porque muchas personas ya no se plantean tanto estos temas. No es que nieguen a Dios, sino que simplemente no lo consideran importante en su vida diaria. Creo que esto tiene que ver con cómo ha cambiado la sociedad, que ahora es más científica y menos tradicional. Aun así, pienso que cada persona debería reflexionar sobre estas cuestiones, aunque luego tenga sus propias creencias.

  14. Oihan Martín dice:

    La paulatina ausencia a misa, la carencia de curas y figuras influyentes en la juventud…Todo esto son ejemplos por lo que el cristianismo poco a poco se apaga en nuestra sociedad. Pienso que no todo el mundo es ateo, sino indiferente a Dios, y no sólo a Dios, sino a cualquier religión. Durante épocas anteriores, la influencia de la Iglesia es claramente notable, desde los feudos hasta la Dictadura Franquista. Hoy en día, debido a que se antepone lo científico a lo espiritual, la sociedad rechaza (no tiene por qué odiar) cualquier muestra religiosa al ser considerada información menos profunda. No obstante, la religión nos alenta a vivir con fe y amor, cosa que falta en nuestro tiempo.

  15. Eider dice:

    Hoy en día, parece que ya no se debate tanto sobre si Dios existe o no, sino que simplemente nos hemos acostumbrado a vivir sin pensar en ello. Es verdad que cada vez hay menos filósofos y figuras públicas que ataquen a la religión, pero en el día a día, la mayoría de la gente en la mayor parte del mundo vive centrada en sus cosas y se olvida por completo de la parte espiritual. Al final, este «indiferentismo» se ha vuelto lo más normal del mundo, donde no se niega a Dios con palabras, sino con la rutina de no tenerlo en cuenta para nada.

  16. iker Salas dice:

    aunque hoy en día hay menos pensadores famosos que nieguen la existencia de Dios de forma teórica, ha aumentado el número de personas que viven como si Dios no existiera, lo que se conoce como indiferentismo religioso. Esto significa que muchas personas no niegan directamente a Dios, pero tampoco lo tienen en cuenta en su vida cotidiana, especialmente en la sociedad occidental y en Europa. Por ello, se considera que esta forma práctica de ateísmo es actualmente la más comun, ya que la mayoría de las personas viven sin una referencia religiosa clara en su vida diaria.

  17. Ametsa Martínez dice:

    Hoy en día hay muchas personas ateas porque no lo tienen en cuenta en su vida diaria en vez de con argumentos, es decir, no es tanto una negación consciente, sino más bien una indiferencia hacia lo religioso. Esto hace que la religión tenga menos importancia en la sociedad actual, sobre todo en Europa. En general, se ve un cambio en el que muchas personas viven como si Dios no existiera, sin plantearse demasiado el tema.

  18. Asier Larrea López dice:

    Hoy en día muchas personas no piensan en Dios ni en la religión en su vida diaria. Más que negar a Dios, la mayoría simplemente no le da importancia y vive sin pensar en ello. La religión ya no es algo central y mucha gente se centra en sus estudios, trabajo o amigos, sobre todo en Europa.

    Este cambio se debe a que la sociedad ha cambiado y ahora la religión tiene menos influencia. Antes era algo muy importante, pero ahora muchas personas son indiferentes y no se lo plantean. En general, más que ateos, somos una sociedad a la que la religión ya no le importa tanto.

  19. June Rivas dice:

    Se puede discutir esa idea porque, aunque es verdad que muchas personas hoy viven sin pensar en Dios, eso no siempre significa que sean ateas en la práctica. A veces simplemente no le dan importancia a la religión, pero siguen teniendo valores, dudas o creencias propias. También se podría decir que este cambio no es algo negativo, sino una forma de que cada persona elija libremente en qué creer. Por otro lado, entiendo la preocupación de los creyentes, porque esta indiferencia puede hacer que se pierdan ciertas referencias morales o culturales.

  20. Jon Muñoz dice:

    Hoy en día da la sensación de que a mucha gente simplemente le da igual el tema de Dios. Ya no se ve tanto debate ni gente intentando demostrar si existe o no, sino más bien personas que viven como si no importara. Es como que la religión ha pasado a un segundo plano, sobre todo en Europa, y la mayoría ni se lo plantea en su día a día. No es tanto un “no creo” con argumentos, sino más bien un “me da igual”.

    En mi opinión, esto tiene que ver con cómo ha cambiado la sociedad: hay otras prioridades, más cosas que hacer y menos interés por lo religioso. Tampoco creo que sea algo necesariamente malo, pero sí refleja bastante desconexión con temas más profundos. Al final, cada uno vive como quiere, pero está claro que la indiferencia es ahora mucho más común que el debate sobre creer o no creer.

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