Descubiertos tres nuevos abrigos de arte rupestre levantino en Valmuel

El presidente de la Asociación Cultural Taller de Arqueología de Alcañiz, José Antonio Benavente, junto al vicepresidente, Jesús Carlos Villanueva, han descubierto tres nuevos abrigos con pinturas rupestres levantinas, algunas de ellas en muy buen estado de conservación, ubicados en las inmediaciones de la pedanía de Valmuel, en la cuenca del río Regallo, dentro del término municipal de Alcañiz.

El hallazgo ha sido realizado por la asociación cultural mientras llevaba a cabo el proyecto «Inventario de evidencias humanas sobre soportes rupestres y otras estructuras rurales en el término municipal de Alcañiz». Gracias a este proyecto recopilatorio iniciado hace seis años, ambos investigadores han elaborado hasta el momento 500 fichas que documentan y sitúan con precisión estructuras como son los grabados y las pinturas de distintos tipos y épocas (cruciformes, grafitos, pinturas esquemáticas o levantinas), o las construcciones como balsas, canteras o masadas, muchas de las cuales están en riesgo de desaparición y, en general, no han sido objeto de estudio en detalle.

Arte rupestre levantino

Los tres últimos hallazgos se clasifican dentro del ciclo artístico Levantino, una época cuya cronología todavía es una incógnita, pues diversos expertos apuntan al Paleolítico sin descartar al Neolítico. Se reconocen convenciones estilísticas propias del área geográfica de las comarcas del Bajo AragónMatarraña y Maestrazgo, con motivos animales correspondientes apriorísticamente a cérvidos. Esta temática es la más común en el área bajoaragonesa, estando igualmente representados en los abrigos de Val del Charco del Agua Amarga y Corral de las Gascas de Alcañiz y Plano del Pulido de Caspe, así como en el abrigo de Val de Zafrané de La Puebla de Albortón, algo más al Oeste, pero que indica un patrón similar a los recién descubiertos en el río Regallo.

En el primero de los nuevos abrigos se conserva la representación de un cérvido idéntico desde el punto de vista técnico y estilístico al descubierto hace cinco años en el Corral de las Gascas, así como otras figuras de animales peor conservadas y pendientes de estudio y documentación entre las que parecen adivinarse un posible toro y otros ciervos. En otro de los abrigos se distingue la existencia de cuadrúpedos, probablemente cérvidos, siendo apreciables las patas de la que debió ser una gran representación de ciervo en el techo, así como otra de un ciervo macho con una gran cornamenta parcialmente conservada en la pared.

Este abrigo, para el que se ha solicitado permiso de excavación, presenta desprendimientos en su techo pintado, por lo que parece probable que se conserven figuras o escenas pintadas en las rocas caídas en el suelo del mismo. En el último de los abrigos se localizan los elementos más destacados no solo por la poco habitual ubicación de las pinturas dentro del mismo -en el techo-, sino también por la temática representada con al menos una escena de índole social, poco común en este territorio.

Descubiertos tres nuevos abrigos con arte rupestre en la pedanía alcañizana de Valmuel

En este abrigo destaca especialmente una figura de arquero, en un excelente estado de conservación y cuyas dimensiones, detalles, calidad técnica y determinadas convenciones le convierten, posiblemente, en la más destacada representación de arquero de todo el arte levantino peninsular. Los motivos humanos documentados hasta el momento, en espera del estudio en detalle, se encuentran en dos de los tres nuevos conjuntos descubiertos. El estilo, las convenciones, actitudes y posturas adoptadas en algunos de los motivos de estos conjuntos evidencian una relación directa e indudable entre ellos.

La documentación y estudio de estos conjuntos, incluyendo excavaciones arqueológicas y una ampliación de los trabajos de prospección, pueden suponer un avance esencial en el estudio general del arte levantino sobre aspectos como el patrón de distribución (que supone una novedad en cuanto a la tipología tradicional de abrigos decorados), o las relaciones estilísticas y temáticas de este ciclo artístico. Para este cometido, ya se ha solicitado permiso a la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón (Departamento de Educación, Cultura y Deporte), que además ha aportado una primera ayuda pública de 1.250 € para la labor, y se ha propuesto la participación de investigadores del Taller de Arqueología de Alcañiz y de la Universidad de Zaragoza.

Estos mismos investigadores de la asociación descubrieron en 2016 otros tres abrigos con arte rupestre (dos de ellos de estilo levantino y uno esquemático), los cuales ya fueron analizados y protegidos mediante instalación de vallados y señalización. A través de ellos se creó una nueva ruta de arte rupestre en el entorno de Alcañiz que enlaza con el conocido abrigo de Val del Charco de Agua Amarga. Este enclave fue descubierto por el notario mequinenzano Carlos Estevan Membrado en 1913 tras una visita a una finca de su propiedad, algo que transmitió al también aragonés, natural de Calaceite, Juan Cabré, quien estudió la zona.

Con los recientes hallazgos, son seis los abrigos con pinturas rupestres descubiertos en los últimos años por el Taller de Arqueología de Alcañiz, una asociación cultural que desarrolla desde hace más de 30 años una intensa labor para el estudio y conservación del patrimonio arqueológico y cultural de Alcañiz y el Bajo Aragón. Además de haber publicado una veintena de libros sobre esta temática para divulgar el patrimonio arqueológico de Alcañiz y su entorno, ha conseguido catalogar más de 300 yacimientos arqueológicos solamente en este término municipal (el municipio con mayor número de yacimientos de Aragón) de los cuales 19 ya han sido declarados Bien de Interés Cultural (BIC).

Tomado de www.heraldo.es

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2 Respuestas

  1. Elvira Iglesias dice:

    Opino que es fabuloso que el esfuerzo de algunas personas nos ayude a conocer un pasado tan difuso como aquel del que no hay evidencia escrita. También lo es que ese conocimiento nos permita clasificar tan detalladamente la procedencia de una vestimenta por los animales que representa, su estilística o los materiales usados. El ser humano no había aprendido a escribir, pero sabía que debía dejar huella para la posteridad.

  2. Asier Díez dice:

    Este artículo me ha parecido de gran interés ya que podemos conocer y entender con mayor precisión cómo era, pensaba y se expresaba el hombre del Paleolítico y Neolítico gracias al trabajo y conocimiento de los arqueólogos. Además, me llama la atención que en un periodo relativamente tan corto de tiempo se hayan podido descubrir tantos abrigos rupestres, lo que me lleva a pensar que de ahora en adelante y gracias a los avances tecnológicos podremos tener en pocos años un conocimiento mucho más amplio sobre nuestros antepasados y continuar descubriendo nuevos hallazgos relevantes que nos ayuden a entender mejor nuestra historia.

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