ORIENTACIí“N: Importancia del “Cí“MO” estudiar

ASDAdemás de unas buenas técnicas de estudio, los expertos sostienen la importancia del “cómo se estudia“, un aspecto que puede marcar la diferencia en el rendimiento de un estudiante. Respecto a esto, los expertos suelen recomendar lo siguiente:

Realizar pausas con frecuencia. Y no se refieren a parar cada cinco minutos para revisar las notificaciones del teléfono móvil. Los expertos aseguran que dividir el estudio en intervalos cortos de tiempo utilizando métodos como el Pomodoro pueden ayudar a evitar la monotoní­a y el cansancio, dos de los mayores enemigos de la concentración y la productividad.

Rutina. Adoptar una rutina de estudio y trabajo puede ser de gran utilidad. No en cuanto a los métodos de trabajo y estudio (los cuales sí­ deben ser dinámicos), sino en cuanto a los momentos previos y posteriores. Eso ayuda al cerebro a ir adentrándose en la dinámica de trabajo de forma progresiva. Para comprobar esto, hagan una sencilla prueba: intenten estudiar o trabajar desde la cama recién levantados. Seguro que resultan menos productivos al final del dí­a que si siguen una rutina que les vaya sumergiendo en la dinámica de trabajo poco a poco.

 

Los primeros minutos de la jornada son los más difí­ciles de superar

Evitar distracciones durante los primeros minutos. Los primeros minutos de estudio y trabajo siempre suelen ser los más complejos. Durante esos minutos solemos distraernos con mayor facilidad ya que los í­ndices de concentración están aún muy bajos. Por ello, para facilitar la inmersión en una dinámica de trabajo efectiva, lo más recomendable es eliminar cualquier tipo de distracción (teléfono móvil, música, etc.) durante los primeros minutos.

Autoevaluaciones periódicas. De nada sirve estudiar la ecuación de Bernoulli durante una semana y no volver a utilizarla hasta seis meses después, cuando nos aproximamos al examen. La autoevaluación continúa es una técnica de estudio realmente útil para conservar los conceptos con el paso del tiempo.

Mantener un ambiente fijo y ordenado. Mantener un mismo ambiente de estudio es esencial. Nuestro cerebro basa muchas de sus acciones en relaciones “if-then”, por lo que debemos asociar un lugar solo y exclusivamente al estudio. Asimismo, este lugar debe de cumplir varios requisitos: un asiento cómodo, una mesa adecuada para nuestra altura y una iluminación natural (siempre que sea posible). También ayuda a una mayor concentración el orden y la estructuración de los objetos que nos rodean.

Nicolás Rivera

Tomado de www.hipertextual.com

 

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