Tema 3. La industrialización en el País Vasco y la gestación de una sociedad plural (1875-1930

Tema 3. La industrialización en el País Vasco y la gestación de una sociedad plural (1875-1930

 

ÍNDICE

 Introducción

1.- El contexto de la industrialización en España

2.- La industrialización en el País Vasco: escenarios diferenciados

3.- El pluralismo vasco en la Restauración: el triángulo político y territorial

4.- El movimiento obrero y la conflictividad social

­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­

El laboreo del hierro en nuestro entorno hunde sus raíces en la llegada de los pueblos celtas a la Península en la antigüedad (siglo VII a. C.). Ya los romanos (Plinio el Viejo en el siglo I) hacen referencia a la existencia de hierro en este entorno. El desarrollo posterior de las ferrerías (tanto de aire como de agua) no hará otra cosa que mostrar la importancia que tuvo este laboreo en la economía y diversificación social del País Vasco. Si este hecho es aplicable a todo el País Vasco adquiere singular importancia en Bizkaia (sobre todo en el entorno de Somorrostro).

1.- El contexto de la industrialización en España

La industrialización en España fue un proceso tardío y desigual, caracterizado por un arranque a mediados del siglo XIX y un desarrollo localizado en ciertas regiones, como Cataluña, País Vasco y Asturias. Factores como la falta de materias primas, capital y mercados internos, así como la inestabilidad política, dificultaron un proceso más rápido y homogéneo. A pesar de ello, la industria española ha experimentado transformaciones significativas, con momentos clave como la construcción del ferrocarril y la llegada de la inversión extranjera.

 Características principales:

  • Retraso: La industrialización, iniciada en Gran Bretaña, llegó a España más tardíamente que a otros países europeos, como Bélgica, Alemania o Francia.
  • Desigualdad territorial: El proceso se concentró en zonas específicas, como Cataluña (textil), País Vasco (siderurgia y minería) y Asturias (minería y siderurgia).
  • Limitaciones: La escasez de materias primas y capital, la falta de demanda interna y la inestabilidad política obstaculizaron un desarrollo más rápido.
  • Hitos: La construcción del ferrocarril y la llegada de la inversión extranjera tras la crisis de 1898 fueron momentos clave para la industria española.
  • Evolución: La industria española ha experimentado altibajos, con períodos de crecimiento y crisis, adaptándose a los cambios tecnológicos y a las políticas gubernamentales.
  • Desafíos: La industria española enfrenta retos como la pérdida de competitividad, la necesidad de innovación y la adaptación a las nuevas tecnologías.

En resumen, la industrialización en España fue un proceso complejo y desigual, con un inicio tardío y un desarrollo concentrado en ciertas áreas, pero con momentos clave que marcaron su evolución y adaptación a los desafíos del contexto internacional

2.- La industrialización en el País Vasco: escenarios diferenciados

La Revolución Industrial en Vizcaya, que se desarrolló principalmente a partir de la segunda mitad del siglo XIX, transformó la región de una sociedad agraria a una industrializada. Señalamos a continuación las principales causas y consecuencias

a.- Primer escenario: Vizcaya

Causas:

  • Recursos naturales: existencia de ricos yacimientos de hierro y de buena calidad. Además, son de fácil extracción y están próximos al mar (exportación).
  • Infraestructuras: La construcción de medios de transporte (ferrocarril, cadenas de baldes, planos inclinados…) y el puerto de Bilbao facilitó el transporte del mineral y la salida de productos manufacturados.
  • Inversión: La llegada de capitales, tanto locales como de otros lugares como Cataluña y Reino Unido, impulsó la creación de empresas y la expansión industrial.
  • Mercado: La unificación del mercado español tras la abolición de las aduanas interiores en 1841, y la demanda creciente de productos siderúrgicos a nivel nacional e internacional. Igualmente, las medidas proteccionistas.

Consecuencias:

  • Crecimiento económico: Vizcaya experimentó un rápido crecimiento económico, con el surgimiento de nuevas industrias y un aumento en la producción y el comercio.
  • Desarrollo industrial: La industria siderúrgica se convirtió en el motor de la economía vizcaína, con la creación de grandes empresas como Altos Hornos de Vizcaya (1902)
  • Cambios sociales: Se produjo un éxodo rural masivo, especialmente hacia Bilbao y su entorno, dando lugar a un rápido crecimiento urbano y a nuevas estructuras sociales. Al mismo tiempo nacen problemas de vivienda, sanidad, enseñanza…
  • Surgimiento de la clase obrera: que, a menudo, enfrentaba condiciones laborales difíciles y desigualdades sociales.
  • Transformación del paisaje: La industrialización dejó una huella visible en el paisaje vizcaíno, con la construcción de fábricas, minas, infraestructuras de transporte y viviendas para los trabajadores.
  • Nuevas ideologías y movimientos sociales: trajo consigo nuevas ideas políticas y sociales, como el socialismo y el nacionalismo, que encontraron eco en la sociedad vizcaína.

b.- Segundo escenario: Gipuzkoa

El modelo industrial guipuzcoano hunde sus raíces a principios del siglo XX. En el primer tercio de aquel siglo la industria de Gipuzkoa se situaba detrás de Madrid, Barcelona y Bilbao, en lo que a capitales invertidos se refiere. En aquel periodo, en concreto en la industria guipuzcoana de los años veinte, convivieron ramos aún tradicionales con otros novedosos dedicados a producir bienes de equipo e intermedios. Las materias primas y las auxiliares fueron suministradas por el mercado interior —salvo algunos aceros especiales, productos químicos o de las colonias— y se manufacturaron para satisfacer la demanda endógena. No obstante, la salvedad vino de la mano de las armas, damasquinados, alpargatas y conservas, sectores que tuvieron una inusual proyección en los mercados internacionales.

Gipuzkoa, a lo largo del siglo XIX dejó de ser una provincia ferrona y armera para iniciar un proceso de modernización que le llevaría a convertirse, ya en el primer tercio del siglo XX, en una de las más industrializadas de España. En otras palabras, a diferencia de Bizkaia, es una industria más diversificada y no dependiente de la extracción y transformación del hierro.

Por diferentes motivos (traslado de las aduanas a la costa, crisis de la siderurgia tradicional y política proteccionista) se amplió un mercado interior a nivel nacional. En este sentido, la nobleza del país jugó un papel decisivo ya que optimizó el uso de sus infraestructuras permitiendo que nuevas industrias se instalaran en ellas con actividades que nada tenían que ver con la manufactura del hierro.

El esfuerzo inversor tuvo, sobre todo, dos destinatarios, el sector del papel y la metalurgia, que en los años veinte pugnaban por la hegemonía en el panorama industrial guipuzcoano. La industria del papel, gran demandante de capital y energía, estaba condicionada por su pertenencia al cártel que en España había formado Papelera Española. Sin embargo, aún mantenía personalidad propia al especializarse en productos como papeles especiales, cartones y embalajes y al atraer capitalistas del mundo editorial español. Por el contrario, la metalurgia había tomado el testigo de la manufactura del Antiguo Régimen, modernizándola y adaptándola a los nuevos requerimientos técnicos, energéticos y de demanda. Pequeños talleres y empresas de carácter familiar o colectivo, que empleaban al 30% de los obreros guipuzcoanos, se diseminaron por el valle del Deba conformando una especialización productiva no tan concentrada como la bizkaina, que acabaría por ser la seña de identidad de Gipuzkoa a lo largo del siglo XX.

3.- El pluralismo vasco en la Restauración: el triángulo político y territorial

El pluralismo vasco durante la Restauración (1874-1931) se refiere al surgimiento de diversas fuerzas políticas y sociales en el País Vasco, marcadas por la industrialización y la abolición de los fueros, lo que generó un ambiente de cambio y nuevas identidades.

1.- Causas:

  • Industrialización: El rápido desarrollo industrial en el País Vasco a finales del siglo XIX atrajo a inmigrantes rompiendo con la estructura tradicional y dando lugar a la aparición del tradicionalismo que buscaba preservar la cultura y tradiciones vascas.
  • Abolición de los fueros: La pérdida de los fueros vascos en 1876 fue un golpe a la identidad y autonomía tradicional, generando descontento y motivando la aparición del movimiento foralista o fuerista.
  • Surgimiento del nacionalismo: Sabino Arana, considerado el padre del nacionalismo vasco, fundó el Partido Nacionalista Vasco (PNV) en 1895, promoviendo la defensa de la cultura, lengua e identidad vasca frente a la influencia española.
  • Diversificación social y cultural: La sociedad vasca se volvió más diversa, con la coexistencia de diferentes grupos sociales, culturales y religiosos, lo que contribuyó a la creación de una pluralidad de opciones políticas.

2.- Consecuencias:

  • Aparición de nuevos partidos: Además del PNV, surgieron otros partidos políticos como el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y diferentes corrientes dentro del republicanismo y el conservadurismo, mostrando la pluralidad ideológica de la época.
  • Conflicto político y social: La coexistencia de diferentes identidades y proyectos políticos generó tensiones y conflictos entre los partidos y grupos sociales, marcando la historia del País Vasco durante la Restauración.
  • Desarrollo del nacionalismo: El nacionalismo vasco se consolidó como una fuerza política importante, influyendo en la evolución política y social de la región durante el siglo XX.
  • Diversificación de la cultura vasca: La cultura vasca se enriqueció con la influencia de diferentes corrientes y la aparición de nuevas expresiones artísticas y literarias, reflejando la diversidad de la sociedad vasca.
  • Aproximación al concepto de pluralismo: Se sentaron las bases para la posterior configuración de un pluralismo político más amplio, donde se reconocía la coexistencia de diferentes identidades y proyectos políticos en el País Vasco.

4.- El movimiento obrero y la conflictividad social

            4.1. Aparición del Movimiento Obrero y del Nacionalismo: El primero con el objetivo de reivindicar mejoras en la vida de los trabajadores (tanto mineros como trabajadores de las fábricas). Estará liderado por el Socialismo y, posteriormente, por el Comunismo. El Anarquismo no tuvo demasiada implantación. Existieron, también, aunque sin matiz político, organizaciones relacionadas con la Iglesia Católica, destacando, entre ellas, la Sociedad de San Vicente de Paúl.

El segundo (el Nacionalismo) nace relacionado con dos realidades ampliamente vividas en Bilbao: la pérdida de los Fueros (que dará origen al Foralismo) y la llegada de inmigrantes (origen del Tradicionalismo). Sabino Arana dará un paso adelante afirmando, en un primer momento, que la solución al problema no está ni en uno ni en otro sino en la “independencia de Bizkaia”.

           4.2 la conflictividad social: Los trabajadores tardaron algún tiempo en organizarse para responder a la nueva situación empresario-trabajador. En 1886, Facundo Perezagua fundó la primera asociación socialista, con un grupo de tipó­grafos de Bilbao. La primera huelga minera de importancia fue en 1890 y se saldó con resultados positivos para los obreros, pero la de 1892 resultó un fraca­so.

En los inicios del siglo XX, la conflictividad va en alza debida al radica­lismo de Perezagua (que acabará fundando el Partido Comunista de Euskadi. No obstante, la huelga minera de 1910 fue un éxito, porque el gobierno de Canalejas necesitaba el apoyo de toda la izquier­da para respaldar su política contra la Iglesia. Sin embargo, estos hechos producirán la reacción en el nacionalismo vasco que formó su propio sin­dicato, Solidaridad de Trabajadores Vascos, para reunir a los obreros étni­camente vascos bajo el ideal nacionalista y la enseñanza social de la Iglesia.

En el País Vasco, de todas formas, el anarquismo tuvo una presencia marginal, al contrario que en la zona catalana o andaluza. En 1919, intentó, sin éxito, organizar una huelga, aprovechando el moderantismo de los socialistas. Sin embargo, quienes consiguieron alinear a los radicales en sus filas fueron los comunistas recién escindidos del socialismo y encabezados por Perezagua, a quien siguen algunos militantes significativos como Pérez Solís y Dolores Ibarruri. Pero el resto de la directiva se mantuvo fiel a las órdenes de Prieto y de la II Internacional.

La crisis de 1921 deterioró las condiciones laborales al poner fin a Ia época de prosperidad basada en los beneficios fáciles, conseguidos mediante el comercio sin competencia gracias a la neutralidad español, en la Primera Guerra Mundial. Las reducciones salariales se convirtieron en algo habitual para impedir una mayor reducción del empleo. Sin embargo, los comunistas no fueron capaces de aprovechar un momen­to en que los socialistas estaban debilitados por su reciente división.

La instauración de la dictadura de Primo de Rivera trajo el aniquilamien­to e ilegalización del anarquismo y una mayor preponderancia del sin­dicalismo libre y católico. No obstante, el colaboracionismo de la UGT permitió el control de los comités paritarios y el nombramiento del socialista Largo Caballero para un cargo oficial. Todos estos aconteci­mientos ayudaron a los socialistas a consolidarse y poner las bases que le permitieron convertirse en uno de los partidos fundamentales de la izquierda durante la Segunda República.

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *