Comentario de un mapa de densidades de población en 1991

Se nos presenta para comentar un mapa que por su contenido es de tipo demográfico v por su referencia es provincial de España aunque las Islas Canarias no estén ubicadas correctamente. En él, a través de diferentes tramas (explicadas en la leyenda o signos convencionales), se refleja la densidad de población de cada una de las provincias españolas en el año 1991. Realizaremos el Comentario mediante el siguiente procedimiento: en primer lugar señalaremos los elementos formales del gráfico, posteriormente realizaremos un análisis de sus contenidos y finalizaremos con unas breves conclusiones.

1.- Elementos formales.

El mapa presenta cada una de las provincias españolas debidamente “coloreadas” con los signos que se muestran en la leyenda. El objetivo del mapa no es otro que mostrar la densidad de población de España según cada una de sus provincias. Se muestras siete categorí­as que van de un “menos 15” a “más 250”. Aclaremos, antes de realizar el análisis que densidad de población no es sino la relación existente entre la población de un lugar y los kilómetros cuadrados que esta ocupa (habitantes x km2).

2.- Análisis del mapa

Procederemos al análisis dividiendo la muestra en tres grandes bloques: menos 50, 50 a 250 y más de 250 habitantes por Km2.

2.1. Provincias con una densidad inferior a los 50 h/km2

Responde esta realidad, en general, al interior peninsular, salvo las provincias de Madrid y Valladolid. Seria la España con poca densidad de población. Sin embargo dentro de este conjunto, debemos señalar dos bloques: aquel que se acerca al desierto poblacional (Huesca, Soria, Guadalajara, Teruel… ) y otro con algo más de densidad  que comprende un buen número de provincias del interior: León, Burgos, Palencia, Salamanca, Cáceres, Badajoz, Castilla-La Mancha… ). Todo este conjunto de territorios corresponde a la España agraria en la que los procesos de industrialización están muy retrasados respecto al resto. Es la España con un fuerte componente migratorio hacia el resto de territorios que ofrecen más posibilidades económicas. En algunos casos (como Huesca y Teruel) el despoblamiento tiene una enorme importancia.

2.2. Provincias con una densidad entre 50 y 250 h/km2

Abarca una serie de provincias litorales mediterráneas (Gerona. Tarragona. Castellón, Valencia, casi toda Andalucí­a, la cornisa cantábrica- salvo Vizcaya y Guipúzcoa), Baleares, Canarias y Valladolid. Son todas ellas provincias con una densidad media aunque superior a la media nacional. Son zonas medianamente receptoras de población del interior. Su adelanto industrial, un clima con muchos dí­as de insolación y las actividades relacionadas con los servicios (especialmente turí­sticos) están entre las causas favorecedoras de esta densidad. En este sentido destaquemos todo el litoral levantino v Galicia.

2.3. Provincias con una densidad superior a los 250h/km2

Abarca unas pocas provincias: Vizcaya, Guipúzcoa, Barcelona y Madrid. Son territorios con una alta densidad de población. Hacen relación, sobre todo, a tres motivos: la muy fuerte industrialización (Vizcaya, Guipúzcoa y Barcelona), la terciarización relacionada con el turismo (Levante) y la capitalidad (no exenta de industrialización) de Madrid Son zonas receptoras de los más importantes saldos migratorios aunque la crisis industrial de los años ochenta redujeron drásticamente las cifras de inmigrantes. Señalemos, por último, que dentro de estas provincias suelen darse dos realidades: concentración en poco espacio (caso del Gran Bilbao, Madrid-capital) o dispersión provincial (Guipúzcoa y Barcelona).

3.- Conclusiones

El mapa que se nos presenta para comentar refleja la siguiente realidad de la densidad de población de España en 1991:

a) En términos generales una España de dos velocidades demográficas: un interior con una densidad baja (salvo los casos de Madrid y Valladolid) y otra con una importante densidad que corresponde a la periferia, más Madrid y Valladolid

b) Las causas de esta situación están relacionadas con su potencial económico bien derivado de la industria o de los servicios, especialmente el turí­stico.

c) Esta situación ha motivado unos fuertes saldos migratorios del interior hacia la periferia y Madrid (capitalidad).

d) Como elementos más extremos señalamos los semidesiertos demográficos de Huesca, Soria, Guadalajara, Cuenca, Teruel y Zamora y la superdensidad de Barcelona y Madrid.

e) Esta situación trae un grave problema: los fuertes desequilibrios poblacionales que sólo una polí­tica efectiva puede paliar a fin de no desertizar aun más determinados espacios y superpoblar otros.

 

También te podría gustar...

3 Respuestas

  1. Juan An dice:

    Eres un crack.Thank you

  2. Estoy feliz de encontrar blogs donde ver informacion tan practica como esta. Gracias por aportar este post.

    Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: